|
| |

Agujetas
|
| |
|
Bueno, eso es fuera, ¿y aquí?
Aquí los festivales que haiga. Yo tampoco voy a peñas
porque yo cobro. Yo voy a discos o a televisión si me pagan... y tampoco
pagan. Va la gente por gusto, no le pagan, ¿has escuchado? Hacen discos
de balde. Yo no, yo cobro. Por hablar, cobro.
Yo no te voy a pagar nada.
No me entiendes tú. Por lo que estoy hablando contigo cobré yo
el otro día en Japón. Pero a mí no me han hecho televisión
en Japón; han venido ellos a España a hacerme una charla como tú
me la estás dando. Y cobré -ahora sube el tono de voz y empieza
a reír para acabar en carcajada- y hablé diez minutos y cobré
trescientas mil pesetas. (Aquí ya se desternilla y para la entrevista
debido a las carcajadas).
¿Te llevarías la Bienal para Jerez o en Sevilla estás
a gusto?
A mí me gustan tos laos. A mí lo que me pasa es que así
no se puede cantar: dos o tres cantes... no te calientas. No vale na. Tú
no puedes mandar sobre el cante. Después de tres cantes es cuando has entrado
en el cante. Aquí tienes el cante contao. Venga: soleá, seguiriya
o un fandango. ¡Ea, pues adiós! ¿Qué quieres que haga?
Claro, no puedes calentar.
¿Cómo te vas a calentar? ¡No me caliento ni comiendo!
¿Dejaréis algo de escuela, de los antiguos quedará
algo?
| |
|
|
"Chocolate sabe cantar y yo sé cantar, pero ya no hay más nadie"
|
|
|
No se va a dejar nada, eso no lo puede hacer nadie. Lo que están haciendo
es una mala copia del flamenco. Cualquier muchacha sale chillando como un perro.
Flamenco puro no existe, esto que hay ahora es una basura. Lo que ha bailado El
Güito no vale y el muchacho que hay detrás, ése vale menos.
Y a lo mejor sale otro haciendo los cantes del Camarón y el Camarón
es un perro cantando: guau, guau, guau. Eso no es flamenco. Y de esas cosas no
se puede hablar, ¿entiendes o no? Eso es. El Chocolate, lo que hace el
niño de Terremoto... aunque éste tampoco va a llegar a na,
porque resulta que no cantó de chico y el flamenco no se puede aprender,
hay que nacer. Yo tengo ocho o nueve hermanos que cantiñean, uno ha hecho
un disco de balde. Y lo que ha hecho es una copia mía, eso no vale pa
na. Hay que nacer cantaor. Entonces el niño está estudiando
el disco del padre y, como tiene la misma voz, está cantando y está
comiendo.
Hombre, esas cosas no se pueden decir.
Pa que lo vas a decir, si te lo estoy diciendo a ti. ¿Qué
es lo que querías tú saber? Chocolate sabe cantar y yo sé
cantar. Pero ya no hay más nadie que Chocolate y yo... y Francisca (La
Paquera).
revista@flamenco-world.com
|