Andrés Marín, bailaor.
Entrevista
“Nunca voy a interpretar igual
una música
porque no soy un muñeco, soy una persona”
Silvia Calado. Sevilla, octubre de 2004
Fotos: Daniel Muñoz
La asimetría, el tres, lo
impar. Andrés
Marín da un paso adelante en su trayectoria profesional.
Después de consolidar ‘Más allá
del tiempo’ con más de sesenta galas, estrena
el nuevo espectáculo ‘Asimetrías’,
que califica de “elegante, directo, nada pretencioso”.
A su juicio, “son sensaciones que tengo en torno al
flamenco, que me gusta en todas sus facetas, como quiero
demostrar”. Y, por ello, se rodea de tres guitarristas,
tres cantaores y tres bailaoras, todos con destacado papel
en la obra. La mayor parte del peso creativo recae sobre
los ‘tocaores’ Salvador Gutiérrez, Canito
y Antonio Rey, “pues quería ver las personalidades
de los guitarristas y, al tiempo, adaptar mi baile a cada
uno, no bailarlo todo en la misma línea”. Ello
es posible porque Andrés Marín se declara
“un bailaor no académico”, lo que le
ha costado más de un enemigo. Y le resulta inevitable
cambiar de actitud: “Una música nunca la voy
a interpretar igual porque no soy un muñeco, soy
una persona”.
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Andrés Marín |
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Con el cante reacciona de la misma manera.
No será lo mismo bailarle a El Londro que a José
Valencia o a Encarna Anillo, las voces de ‘Asimetrías’.
El reto es “no adaptar el cante al baile, sino lo
opuesto, adaptar el baile al cante”. No sigue, por
tanto, el procedimiento habitual, no manda el bailaor, sino
que “me cantan la letra y yo intento rematar dentro
o le voy a intentar buscar otro color... dentro de mis posibilidades”.
Aunque, como queda patente en el espectáculo, tiene
el gusto variado, un cantaor sobresale entre sus referentes:
Pepe
Marchena. “Me encanta su manera de entender la
melodía”. El cantaor sevillano, denostado por
la flamencología pero respetado y seguido por cantaores
de distintas generaciones, está muy presente en ‘Asimetrías’.
Andrés Marín defiende que
“tuvo la valentía en el momento en el que no
era aceptado y creo que iba un poco por delante, pero de
forma natural... hasta en su extravagancia”. Y de
él rescata la milonga y el taranto, pues “en
cantes de levante para mí era un genio; no le cantaba
a las minas, sino al amor, a las cosas más dulces,
a la mujer”. En el montaje, este número es
un paso a dos con la bailaora Úrsula
López -solista de la Compañía Andaluza
de Danza- quien, al quedarse sola, escenifica una letra
del cantaor marchenero, con toda la sensualidad que en ella
cabe: “Te compro con el refajo, unas enaguas de azulina”.
El trabajo de esta joven baza del baile femenino ha ido
un poco más allá. “Ha sido mi mano derecha
en la coreografía de las alegrías para tres
batas de cola. Yo he puesto la estructura y ella los movimientos
de bata porque a las mujeres hay que dejarles su sitio,
los hombres no podemos hacer lo que no nos corresponde”.
El resultado ha sido una pieza muy visual, muy dinámica,
muy sensual, interpretada por Úrsula López,
Leonor Leal y Elena Algado, las tres ataviadas con batas
de cola amarillas.
‘Asimetrías’ también
contiene un homenaje a los poetas más cantados en
el flamenco, los de la Generación del 27. Toda una
pieza del espectáculo prescinde de baile para que
tres parejas compuestas de cantaor y guitarrista evoquen,
respectivamente, a Miguel Hernández, a Rafael Alberti
y a Federico García Lorca. “La poesía
es muy potente, visceral y tiene mucho que ver con el flamenco
en su tono reivindicativo”. Andrés Marín
quiere, además, relacionar distintas formas de música
y cante con la simbología cada poeta. “Al oír
a Encarna Anillo, que tiene su aire gaditano pensé
que iría bien con Alberti; que José Valencia
sonaría bien con Lorca, que tanto se inspiró
en los gitanos; y que el tono melancólico de El Londro
casaría con Miguel Hernández”. El valor
añadido es el tipo de cantes escogidos, muchos de
ellos inusuales en los repertorios actuales: jaberas, soleá
de Charamusco, el fandango de Vizconde, fandangos de Lucena,
alegrías de Córdoba... Con lo cual, hay prácticamente
un trabajo de investigación sobre el cante en el
fondo de este montaje. Y es que, como destaca el bailaor,
“en mis creaciones nada más que hay cante,
música y baile... de momento”. Y el envoltorio
está hecho sólo de luz. Si en ‘Más
allá del tiempo’, Dominique You creó
la atmósfera íntima que requería la
obra, en ‘Asimetrías’ “la luz -diseñada
por Francis Mannear, que ha trabajado para la compañía
de Maurice Béjart- tiene un tono más fresco”.
Inmediatamente después del estreno
en la Bienal
de Flamenco de Sevilla 2004, donde fue uno de los pocos
espectáculos que agotó las localidades, ‘Asimetrías’
ha comenzado la gira internacional en Francia. Después
de actuar en Banlieu Scéne Nationale de Annecy, St.
Quentin en Yvelines y Narbonne, hace temporada en La Maison
de la Danse de Lyon entre los días 17 y 20 de noviembre
de 2004, un escenario por el que esta temporada también
pasarán las compañías de tanto prestigio
como Merce Cunningham, Maurice Béjart y Blanca Li.
Y ello demuestra la altura que ha tomado Andrés Marín
desde que hace dos temporadas fundó su propia compañía.
El balance que hace de este periodo es más que positivo.
“Ahora me veo más maduro, con menos dudas y,
poco a poco, más entendido por la gente”. Este
es el resultado de un trabajo que, asegura, hace “desde
la humildad y la sencillez”, simplemente, con el objetivo
de “bailar lo que siento”.
revista@flamenco-world.com