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"Fusión española de lo antiguo y lo moderno"
Artículo original publicado en Bass Player Magazine,
USA, Enero de 1996
Actualizado, editado y traducido para Flamenco-world.com - Septiembre 1998.
Texto
y traducción: José García-Lewis

En los últimos 15 años, se ha presenciado
un desarrollo musical muy interesante en España – y en el Sur en particular,
donde la tradición del flamenco se ha podido mezclar con blues, jazz, rock,
salsa y hasta reggae. Un importante exponente del llamado "Nuevo Flamenco" es
el bajista Carles Benavent, a quien se le atribuye una de las primeras grabaciones
de bajo eléctrico en el flamenco moderno, acompañando por bulerías
al mítico Camarón de la Isla.
Benavent fue el precursor principal del bajo eléctrico
en el flamenco y desde su consolidación como músico, su contribución
ha creado un estilo tan característico como básico dentro del Nuevo
Flamenco, la vertiente moderna de la tradición folclórica más
representativa de España.

Portada de Fénix
Las raíces de la tradición flamenca podrían
extenderse hasta la dominación árabe de España de hace siglos,
y así, el Flamenco evolucionó a través del tiempo fusionándose
con una amalgama de culturas, siendo la cultura gitana la más representativa
de ellas en la actualidad. Este antiguo arte se caracterizaba típicamente
por el estilo vocal del "cante jondo" (cante hondo) que más tarde fue acompañado
por la guitarra, la cual empezaría a tener su voz propia, y también
de percusión. El amplio abanico de estilos (palos) que posee el Flamenco,
depende en gran parte de sentimiento rítmico y melódico propia de
cada canción, así pues, las bulerías son más
agresivas y rápidas, mientras que las tarantas son más suaves
y melancólicas. El Nuevo Flamenco le ha dado una versatilidad muy distinta
al formato tradicional más purista, sin embargo, intenta preservar a la
vez la intensa expresión de sentimiento que ha hecho al Flamenco un arte
famoso en el mundo entero.
El Flamenco tradicional jamás se tocó con
instrumentos eléctricos y en el afán de innovar con un instrumento
tan ajeno como el bajo, Benavent corrió el riesgo de contrariar a los puristas.
"A veces me decían, ‘eh, tu... el de la guitarra china, vete a casa ya’"
explica el bajista. Aunque consagrado en el jazz, Benavent cita a Paco
de Lucía (a quien conoció en 1979) como el músico que
le instruyó sobre la esencia y fundamentos del Flamenco. La mayor parte
de la música que Benavent ha tocado y grabado con Paco de Lucía
no tiene partituras, y por consiguiente, el bajista ha tenido que memorizar e
interpretar una gran variedad de arreglos complicados.
Benavent (ahora en sus 40 cortos) empezó a tocar
el bajo eléctrico a los 12 años influenciado por el rock y blues
de los años 60; más tarde el jazz fusión, tan popular
en los 70, haría mella en el joven músico Barcelonés, que
prosiguió su camino en diversas formaciones hasta que se abrieron las puertas
para explorar las profundidades del Flamenco.
Por definición, el Flamenco es una música
a menudo difícil de comprender y digerir, de hecho, tiene mucho en común
con el Jazz al ser músicas permiten una amplia variedad de expresión
y experimentación. "Para mí el jazz me sugiere libertad,... algo
abierto," explica Benavent. El Flamenco y el Jazz comparten una complejidad melódica
y rítmica que Benavent ha sabido fusionar muy acertadamente en su extenso
trabajo con importantes músicos de Europa, Japón, Australia, y las
Américas.
El compacto "Sólo Quiero Caminar" de Paco de Lucía
[Philips, 1981] es una obra básica para cualquier entusiasta de la guitarra
flamenca española, y como tal, de las primeras aportaciones de Benavent
al género. Es una opera prima del Flamenco moderno en la que se
palpa la contribución personal y estilizada del bajista apoyando siempre
al genial guitarrista. Además del trabajo de Benavent con Paco de Lucía,
Camarón de la Isla y otras celebridades del Flamenco, también se
le puede escuchar en su elemento de jazz con Miles Davis en "Miles & Quincy
Live at Montreaux" [Warner Bros.] y con Chick Corea en "Touchstone" [Stretch]
de entre muchos otros de su larga discografía. En 1996 publicó "Agüita
Que Corre" [Nuevos Medios] en el cual el bajista ofrece un diario fresco e íntimo
de sus viajes. Grabado entre conciertos, este trabajo se compone de una serie
de colaboraciones con diferentes músicos conocidos de varios países
y que cubre un abanico de estilos desde el Flamenco hasta el New Age. "Fénix",
su último trabajo en solitario sigue una tónica parecida al anterior,
sin embargo el mérito es inigualable, pues simbólico título
hace referencia a la exitosa recuperación de un accidente sufrido por el
bajista que imposibilitó tocar su instrumento durante el angustioso periodo
de un año.
La inusual técnica y estilo personal de Benavent
son sorprendentes. Hasta hace poco, su instrumento principal era un bajo eléctrico
sin trastes, que toca con una púa triangular de gran tamaño y grosor.
Según relata él, simplemente comenzó a tocar así y
nunca ha cambiado de técnica básica. Su estilo se caracteriza por
una gran precisión y agresividad, sin embargo, jamás pierde el compás
ni sacrifica el fundamento rítmico que proporciona la percusión.
Además, Benavent dobla a menudo los solos de guitarra o flauta. "Intento
sorprender al público, en vez de quedarme en el papel tradicional del bajo"
añade el bajista. Algunos de sus condimentos preferidos son glisandos harmónicos,
contrapuntos, notas fantasma, vibratos y una amalgama de arpegios y acordes. El
toque de Benavent tiene un carácter fluido, de tono definido y redondo,
pero nunca imperioso o fuera de contexto. "Trato de alcanzar la mayor expresividad
posible... se trata de contrastes, altos y bajos," matiza Benavent.
Durante muchos años, Benavent tocaba un añejo
Gibson EB-2 sin trastes que sucumbió de fatiga, y desde hace algún
tiempo el bajista apostó con éxito por Francesc Jordan, un luthier
de Barcelona que ha creado un modelo exclusivo para él con claras reminiscencias
a su instrumento de antaño. "El mástil es muy estrecho y es que
estoy muy acostumbrado al Gibson después de tanto años", aunque
Benavent toca bajos con y sin trastes de 5 cuerdas, afinados con un Do agudo en
la primera cuerda para facilitar el hacer acordes. El equipo de amplificación
y efectos ha ido cambiado a través de los años, pero como curiosidad,
Benavent suele utilizar un pedal de volumen para matar el ataque, y en ocasiones
matiza el color usando un octavador, chorus o delay. Benavent también toca
la mandola y su excelente técnica y gusto refinado se palpa en no pocas
grabaciones flamencas.
Cuando se le pregunta por su éxito, Benavent relata,
"afortunadamente, he tenido la oportunidad de tocar con muchos músico de
gran talento y categoría, los cuales siempre me han empujado a nuevas alturas."
A pesar de su brillante carrera y los muchos retos que ha tenido, Carles se mantiene
en una elegante humildad, muy en sintonía con sus compañeros y artistas
del Flamenco – una actitud tan admirable como su música.
Bass
Player Magazine ã 1996 Miller Freeman, Inc.
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