Juan Antonio Suárez
‘Cano’, guitarrista flamenco. Entrevista
‘Son de ayer’,
tema a tema
por Juan Antonio Suárez ‘Cano’
S.C. Madrid, mayo de 2008
Juan Antonio Suárez
‘Cano’
‘Luna’ seguiriya
“Esta seguiriya fue creada para
una obra de teatro, ‘Bodas de sangre’, que
bailaba Merche
Esmeralda. Y es una seguiriya muy especial para mí,
me ha dado mucho. La grabé en el disco que produjo
Gerardo y la quise retomar de nuevo y hacerla un poquito
más tranquilo por mi parte. Creo que es una forma
perfecta para empezar el disco porque me define desde
el principio. Entras con ese tema y la sensación
que yo tenía es que si me querían conocer,
ese era el mejor tema para conocerme. Y, además,
abrir solo”.
‘Sino’
canción
“Tiene la letra del poeta gitano
rumano Rajko Duric. Me pareció tan de verdad lo
que dice esa letra... Ya tenía en mente hacer un
recordatorio y un homenaje a los gitanos, a mi pueblo,
y lo hice con un texto de este poeta tan maravilloso y
la voz de esa... no sé qué adjetivo ponerle
a Lole...
de esa voz tan personal que es ya un clásico. Es
una suerte haber tenido la oportunidad de trabajar con
ella y de haberla sentido aquí al lado cantar.
He disfrutado como un loco con esa mujer. La moraleja
es “ante las penas, alegrías”, que
es mucho de los pueblos marginales. Empiezo con un lamento,
expongo lo que pasa y termino de fiesta total con unos
oles... Y Lole improvisando, que lo hizo de una vez. Ante
las penas, alegrías”.
‘El señor de los tanguillos’
tanguillos
Juan Antonio Suárez
‘Cano’
(Foto Daniel Muñoz)
“En realidad, el nombre completo
era ‘El señor de los tanguillos. Las dos
claquetas’. Pero es cierto, esos tanguillos yo los
toco a cuatro y Caponata Argamacho hizo el arreglo a tres,
pues los tanguillos se puedan llevar en un compás
compuesto. Ellos lo contaron diferente, no se dieron ni
cuenta, pero todo encajaba perfectamente. Era el tiempo
de la película... con el Golum por todos lados.
Y eran unos tanguillos que se transformaron en una película
con esos maravillosos arreglos de Caponata Argamacho Trío.
Me parece una forma muy diferente de concebir los arreglos
para algo flamenco, es como una vía paralela a
lo que es la madre, que es la composición, que
hay que respetar al máximo, es algo muy sagrado.
Son dos mundos paralelos que se acoplan, pero no tienen
que estar mezclados. Ahora nos denominamos todos Ensemble
Hispánico Numen, que era un cuarteto de cuerda
famoso en su tiempo de aquí. Es una formación
de Sevilla con saxo soprano, viola y bajo eléctrico,
donde cada uno viene de un género: Rafa del clásico,
Mangu del folk y Nacho de la música antigua. Todos
ellos han trabajado con flamencos, con Lebrijano,
con Andrés Marín... y se decidieron juntar.
Hacen una música que definiría como música
del mundo. Y al juntarse conmigo hemos hecho una forma
diferente de arreglar la música flamenca. Son caminos
paralelos que casan perfectamente”.
‘Conclusión’
bulería
“La inicié porque quería
que hubiera una bulería en el disco. Yo tenía
una bulería más para atrás, por medio,
pero yo quería hacer una por arriba, en mi. Empecé
a sacarla y justo Andrés
Marín comenzó a preparar ‘Asimetrías’
y quería que le diera un tema. Así que me
dio el pie para terminarla”.
‘A nuestra Mari’
elegía
“En realidad es un dúo con
Pablo Suárez al piano. Se trata de un recuerdo
para una prima hermana nuestra, Mari, que nos dejó
muy temprano. Tanto Pablo como yo quisimos hacer algo
en su honor. Y cogimos una frasecita de un tema que le
tocamos en su boda. A partir de ahí sacamos ese
dúo y llamamos a toda la familia para que hicieran
ese estribillito, para que estuvieran todos recordándola.
Es muy sencillo pero muy muy emotivo”.
‘Almaire’
tangos
Juan Antonio Suárez
‘Cano’
(Foto Daniel Muñoz)
“Como a mí me gusta tanto
tocar por tangos, empecé y los hice un poco para
el baile. Pero luego se quedó como solo de guitarra.
Y a mí siempre me ha gustado mucho la letra que
canta mi tía María, que siempre fue parte
de los tangos, lo que pasa es que está cambiada
de sitio. Para mí esa letra es el caramelito del
disco, esa letra portuguesa me flipa (“Procuro e
não te encontro”), me encanta la voz de mi
tía. Y además es muy bonito que cantan madre
e hijo. Ella no iba a cantarla pero, de repente, él
se trajo a su madre para que le guiara y se puso allí
a cantar, el hijo se puso a hacerle voces y así
se quedó. Fue una cosa que surgió de esa
forma. La letra viene de un fado y los gitanos portugueses
la trasladaron a sus juergas, a sus tangos. Hay muchas
voces, está Guadiana,
está la hermana de Aurora, Samara y Vanessa, Juan
de Pura, Saúl Quirós, Mari Vizárraga...
Los coros para mí son una maravilla, son muy salvajes.
Quise que esos coros fueran nada bonitos, en el sentido
de prepararlos mucho. Hice que cada uno cantara como quisiera.
Es uno de los temas más movidos del disco, con
menos complicación, quizás. Aunque la reunión
ya tiene lo suyo”.
‘Mi pequeño mundo’
suite
“Es la historia tal y como yo la
sentía, de la gente que en su momento fue a América
y trajo los cantes de ida y vuelta. Lo que más
recoge es el viaje. Esa suite es un viaje. Pasa por un
montón de climas, de formas y es, como seguiriya,
uno de los temas que más pueden hablar de mí,
más conceptuales, más contemporáneos,
más abiertos”.
‘Soledad’
triphop flamenco
“Es un tema de Pablo Suárez,
que le tengo mucho cariño desde que lo compuso.
Como lo conozco tanto, sentía muy cercana su música.
Hacía mucho tiempo que quería hacer algo
con música programada y me pareció el tema
perfecto porque tenía sentido de por sí
y era muy hondo lo que él quería decir.
Cogí el tema, se lo di para que lo arreglara a
un holandés, que es un tío que trabaja maravillosamente,
Jaap Van Keulen, y a partir de la programación
que me hizo él, le puse la guitarra encima. Entonces
el tema se transformó. Si escuchas el principio
de Pablo y este, el concepto casi que cambia, pero está
ahí. Quería dar mi propio punto de vista
sobre esa música porque lo que yo había
escuchado de los flamencos al entrar en ese mundo de la
música electrónica no me había convencido.
Creía que se podía hacer mejor y que yo
podía decir algo en ese tipo de música”.
‘El punteao’
tangos con aires de Villafranca de los Barros, Badajoz
“‘El punteao’ lo toca
la madre de Pablo, mi tía Adela. Y los que cantan
son el padre de Pablo, mi padre y un tío abuelo
mío. Y los coros son todos de mi familia. Mi tía
Adela es de Villafranca de los Barros, donde había
muchos gitanos, y allí había una familia
en la que dos hermanas tocaban la guitarra. A una de ellas
le dicen La Tijera, que vive todavía y con noventa
y pico años sigue tocando. Y es una maravilla cómo
toca. Mi tía la escuchaba, luego se iba para casa
y tocaba lo que recordaba pero dándole su rollito,
todo el sabor, el aire y lo contenido que tenían
en sí esas tres notas. ¡Qué tres notas!
Yo es lo primero que aprendí a tocar, ‘El
punteao’. Y nunca le he podido dar ni el uno por
ciento del sonido que ellas le sacan. Era algo que yo
quería mantener y decir “señores,
esto es parte del flamenco y está ahí”,
aparte de que sea una juerga de mi familia. Es un poquito
antropológico. Aprovechando que sabía que
había algo ahí que era importante, reuní
a toda mi familia, todo un regalo para mi primer disco.
Para mí y para Pablo era... alucinante. A todos
me los llevé a un estudio a Barcelona; un lujo.
Y mi tío Ramón el Cumbreño, que es
el último que canta, el artista de la familia,
tiene una forma antigua, muy de Porrinas,
de aquella velocidad, de esa musicalidad. Volver a escuchar
eso hoy día, que queda en cierto modo en El
Portugués o en Guadiana... Los extremeños
son muy musicales”.
‘Pavana’
“... con shakuhachi, que es la
flauta tradicional japonesa. Hideo Sekino con quince años
hizo la música de una de las películas de
Kurosawa. Yo a este hombre lo conocí en América,
en un recordatorio de una persona que falleció.
Había unos cuantos amigos de esa persona y de su
mujer, amiga común, y fuimos unos cuantos a tocar.
Yo cuando vi a ese hombre allí en San Francisco,
vestido de samurai, saca aquella flauta, la toca... me
quedé con ese sonido. Qué formas. Yo vi
una luz de vida. Su sonido me llegaba como si fuera un
hilo de vida, dibujado como si fuera la médula.
Y en mi mente busqué algo mío que fuera
idóneo para que ese hombre tocara. Y tenía
‘Pavana’, una música que saqué
para criticar la muerte injusta de los niños a
manos del poder. Y tenía mucho que ver con las
circunstancias en las que yo lo conocí, con que
su música para mí era vida y, además,
era tradicional, milenaria. Así decidí cerrar
el disco, con ese sonido”.