Get the Flash Player to see this player.

 

“Partiendo de la base de tener unos conocimientos profundos del flamenco, luego lo tienes que expresar a tu manera”

 


<< Anterior | Siguiente >>

Carmen Linares, cantaora de flamenco. Entrevista

La ‘dama del cante’ en directo... y en flamenco

“Yo creo que es muy bueno unirse, porque los artistas nos aportamos mutuamente”

Silvia Calado. Madrid, junio de 2007

 

Carmen Linares (Foto Daniel Muñoz)
   

Carmen Linares siempre está con proyectos nuevos. ¿Es una necesidad?

No he parado de trabajar, salvo en los embarazos. Y aunque entonces he tenido momentos de dejarlo más aparcado, sobre todo las actuaciones en directo, he aprovechado para preparar un disco. Luego es muy difícil retomarlo, es una profesión un poco ingrata, se olvidan enseguida de ti.

Recientemente, una crítica de la prensa cordobesa alababa tu lucha contra el inmovilismo en el flamenco. ¿Estás de acuerdo?

Sí, sí. El inmovilismo no es bueno ni auténtico. Si estás imitando una cosa no eres tú. Entonces, partiendo de la base de tener unos conocimientos profundos del flamenco, luego lo tienes que expresar a tu manera. Eso no se puede interrumpir, es como si cortas las alas de un pintor. Tiene que conocer la técnica, pero luego… alas, alas. Tiene que ser así. También respeto a la gente que se ciñe al pasado, pero ellos han de respetar la opción contraria.

Cuéntanos qué es ‘De aire y madera’, uno de tus últimos directos.

Es un espectáculo en el que pretendemos dar vida a las tres formas del flamenco: el cante, el baile y la guitarra. La guitarra tiene un protagonismo especial con Juan Carlos Romero, que toca sólo también. En la composición musical está su estilo y su forma, aunque también hacemos cante tradicional. Y luego, el baile de Edu Lozano, pues queremos ver las tres facetas del flamenco. Es una propuesta moderna, con una puesta en escena bonita, no cuenta ninguna historia, sino que es simplemente una exposición de los artistas que nos hemos unido en ese trabajo. Precisamente, fue una actuación preciosa la del Concurso Nacional de Córdoba 2007. Pero no fue una cosa personal mía, sino que todos los que estaban conmigo allí lo sintieron así. Fue algo colectivo. Juan Carlos tocó de maravilla, Edu estaba inspirado, la percusión, las palmas… todo el mundo. Se generó un calor que percibió el público. Y la verdad es que ‘De aire y madera’, que también lo hicimos en el Festival Caja Madrid, es una propuesta nueva en cuanto al baile, con el que no contaba desde que llamé a Javier Barón para presentar ‘Un ramito de locura’ en el Teatro Real.

‘Desde el alma’ tiene, por su parte, conexión con el mensaje ‘femenino’ de la antología...

 
"Yo creo que es muy bueno unirse, porque los artistas nos aportamos mutuamente"

‘Desde el alma’ es un espectáculo con cuatro mujeres donde está el baile de Carmelilla Montoya, que es una forma de bailar muy racial, muy de ella, muy elemental, no es un baile elaborado. He querido darle sitio a las jóvenes, ver un poco la forma de cantar de cada una de nosotras, que somos de distintas generaciones y con distintas vivencias. Yo soy la mayor, después está Ana María González, una cantaora de Triana, que tiene una forma muy suya de hacer los cantes. Y Encarnita Anillo, que es la más joven, tiene 23 años y representa a la nueva generación, de la que creo que es una de las mejores, para mi gusto. Nos unimos las cuatro, los tangos los hacemos juntas, con unas guitarras jóvenes también: la de José Manuel León es como muy moderna, mientras que Juan Diego es un guitarrista más pausado. También son de generaciones distintas, Juan es algo más mayor, José Manuel es jovencísimo y luego está Eduardo Pacheco que es… ¡un niño chico! Los percusionistas son también muy jóvenes. Este espectáculo ha gustado muchísimo, espero que lo hagamos más veces. A mí me gusta mucho unirme con los artistas y a cada uno darle su sitio.

No es lo habitual en el flamenco…

Mira ayer Miguel Poveda en el Teatro Español con Moraíto, Joaquín Grilo… Es verdad que el flamenco es muy individualista. Y yo creo que es muy bueno unirse, porque los artistas nos aportamos mutuamente. Imagínate el subidón de Moraíto cuando vio bailar a ese hombre… Es que estaban disfrutando. Y así salió, claro, un pedazo de espectáculo. Pues a nosotros nos pasó lo mismo. Cuando salió a cantar Encarnita, luego Ana Mari, Carmelilla, yo… Te inspiras, te da fuerza.

¿Y cómo llevas eso de cantar con guitarras tan diferentes?

A mí me gusta cambiar porque cuando estás siempre con la misma guitarra, te acomodas. Y pienso que tampoco es bueno para el guitarrista. Yo necesito oír otros sonidos de guitarra y que me sugiera otras cosas. Y, de hecho, me ha dado muy buenos resultados. Escuchas otros sonidos, otras formas de tocar… y aprendes cosas nuevas. Y el guitarrista me imagino que lo mismo. No es lo habitual, pero a mí me gusta escuchar otras formas.


Carmen Linares y Juan Carlos Romero (Foto Daniel Muñoz)

En un mundo tan de jerarquías, ¿cómo te planteas la relación entre tu cante y el baile?

 
"A mí es que me gusta el baile con locura. Yo soy una bailaora frustrada"

A mí es que me gusta el baile con locura. Yo soy una bailaora frustrada, de verdad. Yo he cantado mucho para bailar y, de verdad, que se me van los pies. Yo me voy a ver espectáculos de baile, simplemente. Y, además, como los bailaores suelen llevar a tan buenos cantaores, porque es que hay cantaores para bailar de maravilla, disfruto por partida doble. Y como disfruto tanto con el baile, a mí no me importa en un momento dado cantarle una letra a Edu Lozano. Y se la he cantado. No pasa nada. No tengo ningún problema, pues eso te enriquece como artista. Si sabes cantar para el baile, mucho mejor. Cuantas más cosas sepas hacer, mejor.

¿Qué tiene Edu Lozano?

Tiene una forma de bailar… No hace nada gratuito. Edu baila con lo que exige el momento, lo que pide. Y es tan tímido que le tienes que decir que baile más. Por otra parte, me da como mucha ternura que sea tan buen artista y que él no lo sepa. Y en Córdoba hizo cosas muy bonitas, que iban con el momento. No pretendió en ningún momento arrasar ni avasallar a nadie. Tuvo éxito por su sinceridad bailando, por su honestidad.

Y a Encarnita Anillo, ¿qué posibilidades le ves?

Encarnita lleva cantando desde muy niña, sola, para el baile, ha bailado de chica... El ritmo lo tiene dentro, ella ama el cante y es una cantaora con mucho sentimiento, con mucho corazón. Yo creo que va a ser alguien en el flamenco.


Carmen Linares (Foto Daniel Muñoz)
 
   

¿Cómo ves, en general, a esta nueva generación de cantaores?

Creo que hay una cantera muy buena, gente que ha tenido mucha información, hay muchos CD, muchos DVD, mucho acceso. Veo que a lo mejor con los discos piratas, lo tienen más difícil para grabar. A nosotros no nos exigían hacer cosas comerciales al grabar y a ellos sí. A veces, tienen que estar entre dos aguas. Pero ahora mismo se está haciendo mucho más flamenco que antes, hay mucho más acceso a los teatros… La dificultad que les veo es tener que estar entre dos aguas para dar calidad y, a la vez, que se vendan sus discos. Y eso es muy complicado.

¿Auguras cambios en la relación con el mercado discográfico?

Yo ahora mismo no tengo problema, pero sé que la gente joven sí. Ya hay gente que se produce sus discos, que luego los da a distribuidoras. A través de Internet también se pueden hacer muchas cosas. En fin, yo creo que va a cambiar todo. Mira el ejemplo de Marina Heredia.

A veces, es inevitable pensar que aún es un veterano como Enrique Morente el más atrevido. ¿Y los jóvenes?

Es un poco lógico. Nosotros, como ya hemos hecho muchas cosas, nos atrevemos a hacer otras. Pero ellos tienen que hacerse su carrera. Yo me acuerdo que vi una actuación de Morente en el Teatro de la Maestranza, que se encerró con cantaores jóvenes. Tuvo mucha gracia porque todos los jóvenes hicieron cantes clásicos, hasta que llegó Morente, que hizo cantes novísimos. A lo mejor tienen miedo de que les rechacen. Enrique ha sido el ‘too much’, pero de siempre. Ha sido rompedor pero sabiendo lo que hace. Yo le tengo una gran admiración, le conozco mucho, somos compadres, es un artista que ha abierto una cantidad de caminos… El abanico estaba cerrado y ha hecho ‘¡rás!’ y lo ha dejado abierto del todo. Nos ha hecho perder el miedo. Vamos para delante. Eso es fundamental en el arte. Y, por supuesto, en el flamenco. Claro que son artistas muy vapuleados. Pero cuando hay calidad, hay calidad. No hay nadie que pueda contigo.

Aunque sí es cierto que el abanico estilístico está mucho más abierto. En cante, ya no es todo Camarón...

Es que Camarón ha sido un artista tan fuerte que no sucumbir a su encanto es complicado. Era un monstruo, cantaba tan bonito y tan bien que te llegaba al alma. Es que lo reunía todo, todo. Como ha sido un artista de mi tiempo, yo estaba haciendo mi carrera y él la suya. Cuando eres más joven, te influye más. A mí me ha influido, lógicamente, porque me encantaba. Pero yo he hecho mi carrera en paralelo, así que no he tenido tanta influencia suya como de Fosforito, Mairena… o Enrique Morente. Enrique es algo mayor que yo y siempre me miraba en su espejo.

<< Anterior | Siguiente >>

 
Para pertenecer a nuestra cyberpeña flamenca mándanos
tu e-mail y te informaremos de todas la novedades:

 Home | Contacto | Publicidad | Mapa web