Entrevista a Cathy Claret,
cantante y compositora:
"Los hay que son horteras con una guitarra seca
y los hay puros con una guitarra eléctrica"
Silvia Calado Olivo. Madrid, septiembre de 2003
Aunque es rubia, aunque es francesa, aunque
canta con un hilito de voz, aunque, según confiesa, es famosa por no tener
compás... Cathy
Claret reivindica flamencura. Y más que musicalmente, de manera vital.
Criada por gitanos entre Barcelona y Nîmes, bautizada en los escenarios
con Pata Negra, compositora de la famosa canción 'Bolloré'... la
biografía de la cantante y compositora está regada de jondura. Y,
ante todo, de respeto: "La pureza está en que no hagas las cosas por
moda, dinero o fama". Y, por ello, porque ni puede ni quiere cantar por soleares,
"que para eso está Remedios Amaya", hace uso de plena libertad
para dar forma a 'Sussurando'. El disco, definido en su entorno como "canastero,
que no flamenco", huye de lo que otros buscan a base de talonario pues, en
pro del minimalismo como estandarte estilístico, puede permitirse el lujo
de callar palmas y quejíos. Libre, libre como el viento.
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Cathy Claret
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"Soy de Nîmes, del sur de
Francia, que es un sitio muy particular, mucho más parecido a Andalucía
que Cataluña, con marismas, con toros... Allí y en Montpellier viven
muchos, muchos, muchos gitanos. Yo de familia biológica no soy gitana.
Mi madre murió cuando yo era muy joven y mi padre ha estado casi toda la
vida ingresado en un psiquiátrico. Me he criado con una familia gitana,
por eso soy así. En el sur de Francia no hay ciudades grandes, la ciudad
más grande es Barcelona y para los que viven en el sur es su capital, a
tan sólo tres horas y media de coche. La música flamenca siempre
me ha sido familiar... mi primer disco fue con Pata Negra, antes de 'Blues de
la Frontera'. Me he criado con los primos de Raimundo y Rafael". A Cathy
Claret no le gusta hablar de su vida privada, pero como no estaba Bastián
para hacer las veces, tuvo que tomar aire y recitarla lo más rápido
que pudo, tras una conversación de mutuo reconocimiento (entrevistador-entrevistado)
que viajó por aquí y por allá.
La cantante y compositora lleva a gala haber enlazado
a varias generaciones de los Amador. El último eslabón es Teresita,
una niña que tiene en acogida y que le confió su familia tras ser
acordado por los gitanos viejos en un consejo. "Mira qué confianza
tienen en mí porque ellos son gitanos super antiguos, de los que se declaran
hasta racistas". A la niña, "que sí que tiene compás,
no como yo, que voy por libre", le canta en el nuevo disco la nana 'La Teresita
mira a la luna', un tema acariciado por el violín de Ara Malikian. "Y
cómo toca... y qué humilde es. Me quedé con los pelos de
punta".
Busca la ventana
Suena la guitarra
Levanta la cara
Y se echa a reír
El músico armenio no es el único
cómplice de Cathy Claret en 'Sussurando'. Raimundo Amador, Sorderita y
Tomasito también ponen la parte flamenca... pero con cuentagotas. Para
ella es una cuestión de respeto y de convicción medir las colaboraciones.
"Tengo una suerte... Son ellos los que quieren venir, yo no tengo ni que
llamarlos. Me vienen todos los amigos. A los que he tenido, incluso les decía:
¡Callaros! Y los quitaba y todo (cuenta divertida). ¡Al revés
que todo el mundo, que están pagando por tener un flamenco! Cuando hago
mis maquetas, igual, me vienen las amigas, las primas de Raimundo que viven en
Casa Antúnez, aquí te meto un jaleo, aquí otro... Y yo les
digo que no, que no. Lo juro".

Cathy Claret
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El amor que profesan los gitanos flamencos
por La Chica del Viento tiene explicación. "Les gustan las letras.
El abuelo de Raimundo decía: "La Cathy es un talento". No sé,
lo ven tan raro, tan diferente... Lo que no les gusta es la gente que intenta
copiar. Si no cantas como Remedios Amaya, ¿para qué te vas a meter
a cantar por soleá? El respeto está ahí. Yo hago mi música.
Odian a la gente que intentan imitarlos, es lo que peor les cae. No trato de imitar
ni de copiar, es mío". Y recuerda la primera que cantó delante
de todos los gitanos: "Estaba allí el abuelo de Raimundo. Uno cantaba
por soleá, el otro por fandangos... y dijeron: "Venga, Cathy, te toca
a ti". Yo salí cantando con mi vocecita. Y se quedaron todos... Decían
que no se podía superar (ja, ja, ja)".
Los abuelos más canasteros
Ríen con orgullo y sentimientos
Alegría hay en sus corazones
La familia sigue las tradiciones
La comunicación musical de Cathy Claret
con los gitanos flamencos tras aquel 'debut' no había hecho más
que empezar. "Mi primer disco fue con Pata Negra y todavía no habían
hecho el 'Guitarras Callejeras'. Por eso es una pena que no saliera en España,
pues nadie me lo reconoce, ni se ha visto. Y hasta dimos conciertos los tres,
Rafael, Raimundo y yo. Nadie entendía entonces a Pata Negra. Algunos decían
que por qué imitaban a los americanos. Fue super controvertido. Y ahora
a todos les gusta Pata Negra. Ahora todo el mundo dice que tal y cual, pero todo
viene de muy atrás". Y de tan atrás. El pequeño museo
que es el bolso de Cathy Claret guarda pruebas como un 'flayer' del Cuadro Fernández
Claret ya amarilleado por el tiempo... El resto está bajo la cabellera
rubia platino de la artista, de donde salen recuerdos de acá y de allá.
"El primer disco que grabó El Churri (Diego Amador) fue conmigo,
él lo mismo ni se acuerda. Le di la alternativa en el estudio de grabación.
Recuerdo que le daba mucha vergüenza, que se encerraba en el estudio y no
quería ni técnicos ni nada".
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