ENTREVISTA HISTÓRICA
(1969)
Transcripción: Norberto Torres Cortés.
Extraída
de la colección de video "Rito y Geografía del Toque".
Publicado por Alga Editores.
Sus
esquemas no corresponden a ningún molde. Esa vida suya, marginada por propia
voluntad del mundo comercial flamenco, no podemos encasillarla en cualquier grupo,
ni se corresponde con ningún ejemplo. Todo intento de posible comparación
es nulo en la circunstancia de Diego el del Gastor. Hoy en día, el flamenco
posee suficientes medios de comunicación, ya se trate de tablaos, de discos,
o de espectáculos. Las condiciones para lograr estos medios no poseen dificultad,
dado el creciente auge de este arte y su difusión e interés por
todo el mundo, y más tratándose de guitarristas, ya que numéricamente
son inferiores a los cantaores, por lo que pueden desarrollar su trabajo con más
asiduidad. Por lo tanto, el hecho de que Diego el del Gastor renuncie a este tipo
de profesionalidad, amparándose en una insobornable independencia, hacen
de él un guitarrista distinto, con otros sonidos al que habitualmente estamos
acostumbrados, con unas falsetas y unos matices surgidos en la mayoría
de la pura intuición y de forma improvisada, que lo convierten, a pesar
de no salir del pueblo donde vive, Morón de la Frontera en la provincia
de Sevilla, en uno de los maestros actuales de la guitarra.
Nací
en Arriate en 1908 el día 15 de marzo, en la calle Ronda nº 8. Después
me bautizaron en Ronda, en la calle Sevilla nº 120. El bautizo mío
duró cinco días. Fue una cosa bárbara. Bueno, después
cuando se hizo el bautizo, entonces fue mi padre donde vivía, Arriate.
Después se fue a El Gastor. Estuvo unos pocos de años, ocho o diez
años, y de El Gastor se vino a Morón. Gastor a Morón, y estuvo
cuarenta años, el tiempo que llevamos aquí. Mi padre murió,
mi madre también. Quedamos los hermanos.
Foto: Steve Kahn
¿Cuándo
ustedes llegaron aquí, a qué se dedicaban?
Mi
padre, a tratante de caballería. Tratante muy fuerte. Los más fuertes
que había por aquí.
¿En
aquellas fechas, estaban ustedes en muy buena posición?
Muy
buena posición, muy buena, muy buena. Mi padre se vino aquí. Y ya
hacía negocios aquí. Luego iba a El Gastor de negocios. Venía
mi padre.
¿Diego,
tiene algo que ver la familia Amaya de la célebre Carmen Amaya, con los
Amaya Flores?
Me
parece que no porque hay los Amaya de Ronda, pero que es una familia, y la familia
de Carmen Amaya, pero que es otra.
Una
cosa que hace mucho tiempo que te quería preguntar: ¿Todos los Amaya
son gitanos?
Todos.
Con la m son Amaya.
¿Usted
sabe música, Diego?
Algo,
algo. Empecé a estudiar música. Estudié la primera, la segunda
y la tercera parte de solfeo. Hice algunos ejercicios y toqué algunas obras
de concierto.
¿Le
ha servido para la guitarra saber música?
Mucho,
mucho me ha servido.
¿Cree
que para la guitarra flamenca es necesario saber música o no?
Hombre,
los conocimientos siempre son necesarios. Luego para tocar flamenco, eso ya va
de dentro. Y para sentir la guitarra, después de aprender a tocar flamenco,
hay que sentir. Pero siempre es una ventaja, una ventaja.
¿Qué
diferencia encuentra Ud. entre la época de la guitarra de hace por ejemplo
cuarenta o cincuenta años, y la de ahora, la actual?
Hoy
se toca con más velocidad. Se toca, se domina la guitarra. Mucho. Hoy hay
unos chavales que tocan divinamente, claro. El sentir de la guitarra es una cosa,
y el ejecutar es otra.
¿Qué
diferencia ve Diego entre el guitarrista solista, concertista, y el guitarrista
para acompañar?
Hombre,
eso es diferente. Ya está hecha la diferencia. Para acompañar hay
que estar pendiente del cantaor, no hay nada más que estar pendiente del
cantaor, y el solista puede tocar lo que él siente, y está independiente
de acompañar. Una diferencia muy grande. Es la diferencia de él
que toca para cante. Tiene mucho mérito también.

Foto: Steve Kahn
¿Qué
hace normalmente todos los días? ¿Cuál es su vida?
Pues
todos los días tomo una copa con mi amigos, como aquí mi amigo Vicente,
y otros más. Y tomar una copa, y hablar de lo que nos gusta a nosotros,
de cante, de toque y de arte.
¿También
parece que da usted clases a norteamericanos que vienen a aprender aquí
a Morón, no?
Muchas
clases. A los americanos. No solamente a los americanos. De Finlandia, de... de
Francia, de Italia, y de...¿Cómo es? Suecia pero.... hay otra...
¿Grecia?
Grecia
no, más para allá. ¿De Japón? Más para allá.
¿Cuál es la...?
¿Australia?
¡Australia!.
Aquí mismo están en Morón ahora mismo.
¿Y
da clases a todos?
A
todos. Y son inteligentes, y les gusta mucho.
En
Morón hay mucha afición a la guitarra. ¿Por qué en
Morón hay tantos guitarristas y tan poco cantaores? ¿Es quizás
por influencia de Ud.?
Es
suelo de guitarristas. En Morón, desde hace mucho tiempo, siempre ha habido
un guitarrista.
¿Desde
dónde viene esta tradición, desde qué época la tradición
de guitarristas?
Hombre,
la época que conozco, de hace cincuenta años para acá. Siempre
he visto un tocaor. Pepe Mesa, luego Pepe Naranjo. En fin, éstos han sido
los guitarristas.
¿Usted
a cuáles considera como maestros de guitarra? ¿Cuáles fueron
sus maestros en el principio, cuando Ud. empezaba a tocar, a aprender?
¿Bueno,
cuando yo empecé?
Sí.
¿Quienes fueron sus maestros? ¿Quien le enseñó a usted
a tocar la guitarra?
Yo
tuve un hermano mío que me puso lecciones, Pepe Naranjo. Y después
ya yo buscaba a quien escuchar. Una vez escuché a Montoya, otra vez al
Niño Ricardo. Niño Ricardo siempre, iba detrás de él
siempre.
Transcripción:
Norberto Torres Cortés.
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