Diego Clavel
Biografía, discografía, Real Audio y comentarios de los lectores

 

“Prácticamente, lo tengo todo grabado. Y mi ilusión ahora es ponerme con la seguiriya y no grabar nada más”

 

Diego Clavel, cantaor flamenco. Entrevista

“Yo pregunto a mucha gente
porque así es como se aprende el cante”

Silvia Calado. Madrid, enero de 2008

Diego Clavel continúa con su incansable labor antológica. El cantaor sevillano publica un nuevo trabajo, esta vez centrado en los cantes de levante. “Los trabajos simples que hacía antes no me apetecen”. Desde que se puso manos a la obra con la soleá, ha asumido la tarea de ordenar y clasificar los estilos de ciertos cantes. Y lo hace con toda la modestia que cabría en un labrador arando la tierra. “Creo que le hacía falta al flamenco esa aclaración y me ha tocado hacerla a mí. Pero es que es mi trabajo, es mi vida, tampoco es un gran mérito”. De lo que sí presume es de la satisfacción de haber allanado el camino a las generaciones venideras de cantaores.

¿Qué ofrece en su nuevo trabajo discográfico?

 

Diego Clavel (Foto Daniel Muñoz)

Veintidós tarantas, seis mineras, cuatro tarantos, la levantica -que la tengo hecha de dos formas, como la hacía El Cojo de Málaga y de otra forma-, la cartagenera... Y hay una novedad que va a tener el flamenco: malagueñas canarias, no de El Canario. Es un cante que cogí de un programa de televisión canario, que se llama ‘La Bodega de Julián’, donde hacen cantes folklóricos. Y cantaron la malagueña con mucha bandurria, muy ‘averdialao’ y yo lo escuché y dije “aquí hay algo”. Le puse letra y la paré, la he convertido en una malagueña parada. Y resultan dos malagueñas diferentes, dos cantes nuevos que va a tener el flamenco, muy dolidos, muy bonitos. También habrá fandangos mineros, la murciana... en definitiva, todo lo que conllevan los cantes de levante.

Este tipo de discos llevará mucho trabajo previo de investigación, selección, clasificación...

Trajinando, preguntando, escuchando mucho, mucho. Como, además, le pongo mi letra... Aunque para mí es más fácil ponerle mi letra que si me la diera otro. ¿Tiempo? El que le echa cualquier persona a su trabajo.

¿Cómo se documenta?

En este disco he cogido mucho, lo mismo que en el de soleá, de grabaciones antiguas. De Internet también he cogido muchas cosas que conocía. Mucha gente que se entera de lo que estoy haciendo, me manda lo que tiene. Y yo además cojo y me voy para La Unión a preguntar por un cante, lo mismo que me iba para Huelva cuando hice el de fandangos. Después, a amigos míos se los cantaba y les pedía opinión porque yo no soy el que digo que esto lo hago yo y así está bien. No, yo pregunto a mucha gente porque así es como se aprende.

¿Qué le lleva a decantarse por un palo?

Yo me propongo hacer eso porque, por ejemplo, hay muchas malagueñas grabadas, pero no están muchas veces especificados... Hay un lío enorme con los creadores. Cuando hice el disco de la malagueña, no pensaba en los siguientes del fandango, de la soleá, el de los cantes de levante y el de la seguiriya. Me metí en faena con ese cante que a mí siempre me ha gustado mucho... y me puse a buscar. Y ya dije que iba a hacer varios discos de esa manera. Los trabajos simples que hacía antes no me apetecen. Prácticamente, lo tengo todo grabado. Y mi ilusión ahora es ponerme con la seguiriya y no grabar nada más.


Diego Clavel (Foto Daniel Muñoz)

¿Está aún el cante flamenco necesitado de orden y estructura?

Yo creo que sí. Ahí estaba la malagueña. Había muchas malagueñas que estaban perdidas. En ese trabajo hay tres creaciones mías. Yo soy muy mal promotor, mis malagueñas no las canto nunca. Capaz es de que llegue un día un chaval y se las adjudiquen. Eso ha pasado con muchos cantes antiguos. El trabajo de la malagueña fue importantísimo. La gente hablaba de diez o doce malagueñas, pero aquí se presentan cuarenta y siete.

Un trabajo importante también fue el de Huelva. Se hablaba de unos treinta estilos de fandangos y yo llegué a grabar sesenta diferentes con sus nombres, su procedencia y su creador. Un cante que estaba muy liado era la soleá. Antonio Mairena, que en paz descanse, hizo mucho por soleá. Yo tenía una antología suya, donde vienen todos los cantes por soleá. Allí había veinte o treinta. Y resultó que pude encontrar más de ochenta. Grabé todas las que tenía Mairena, más todas las demás, con sus nombres y procedencias. Por ejemplo, en esa antología, se marca un cante como soleá de Alcalá, pero lo mismo de Alcalá es sólo la primera letra. De las demás, no dice nada. Y yo digo de Alcalá y de Joaquín el de la Paula. De Alcalá y de La Roezna. Y así sucesivamente con los de Triana... Ese es mi trabajo y la ilusión que tengo. Creo que le hacía falta al flamenco esa aclaración y me ha tocado hacerla a mí, por mi constancia... y muchas horas. Muchas noches me he acostado con los auriculares puestos, venga a escuchar. Pero es que es mi trabajo, es mi vida, tampoco es un gran mérito.

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