Echegaray
Biografía, discografía, Real Audio y comentarios de los lectores.


 

 
"Al ser
percusio_
nistas,
nuestra
manera de
cantar es el
ritmo"


Echegaray, grupo de flamenco fusión. Entrevista

"Echegaray es un sonido de descendencia
flamenca, pero muy abierto"

Silvia Calado Olivo. Madrid, diciembre de 2003

La trastienda del flamenco sigue siendo caldo de cultivo para la fusión. Como hace unas décadas ocurriera en la rebotica de Los Canasteros con Ketama, bambalinas adentro de las actuaciones de Joaquín Cortés y Antonio Canales se ha venido gestando durante los últimos siete años Echegaray. El grupo, formado por percusionistas de ambas compañías, entroncados con la dinastía Porrina, quiere poner al alcance de un público tangencial al flamenco "un nuevo sonido", que picotea de aquí y de allí -"desde el rock al hip hop, pasando por todo"-, que se expresa con muchísimo ritmo, cantando con ciertas dosis de ironía y de protesta. Gra dum dum dum dum dum. Chaca tataka tata kum.

 

Echegaray
   

La historia de Echegaray se remonta siete años atrás, a una gira de Joaquín Cortés por Estados Unidos. Bandolero, uno de los miembros de la banda, recuerda que el bailaor "nos pidió a Ramón Porrina y a mí, estando en Nueva York, una intro de percusión. Nosotros preparamos tres o cuatro minutos, una cosa chula; como trabajábamos mucho los dos juntos, teníamos ya cosas montadillas". El resultado les gustó tanto que se plantearon profundizar en esa onda. "¿Hacemos un grupo? Y a partir de ahí, en las giras, empezamos a juntarnos y a agregar cosas y gente: Piraña, que entonces era el niño; El Morito, que siempre estaba con nosotros; Joselín, que compone temas y se apuntó; con José Antonio Carmona, igual... Le fuimos dando un poco de forma con los seis y a tirar para delante".

La formación fue pronto reclamada por unos y otros para enriquecer grabaciones. Vicente Amigo contó con ellos en la rumba 'Tatá' de 'Ciudad de las ideas'; Montse Cortés en los tangos 'Azul' del disco 'Alabanza'; Ketama en muchas "cositas"; Pepe Habichuela en el álbum 'Yerbagüena'... En directo, los Echegaray han colaborado no sólo con muchos de los grandes del flamenco, sino también de la escena pop rock internacional como Lenny Kravitz o Ricky Martin. Bandolero afirma que, por todo ello, se sienten muy afortunados. Y reconoce que "esto de ser un poco conocido o colega o familia de los que están ahí arriba te ayuda, la verdad. ¡Qué suerte ser músico y haber caído aquí! ¿Cuánta gente está buscándose la vida, chavales que tocan muy bien y no tienen medios ni nada? Hay que ayudarles".

El precedente del debut del grupo es 'Directo desde Casa Patas', en el que participaron Ramón el Portugués, Guadiana, Potito, La Barbería del Sur, Montoyita, Antonio Carbonell... "La idea del disco surgió de Echegaray, pues cada vez que hacemos una actuación, como antes no teníamos mucho repertorio, había que cubrir una hora u hora y media, y nos teníamos que inventar cosas. Así que hacíamos bases para que cantaran encima nuestros invitados. Y un día nos juntamos con Guadiana, el tío Ramón, El Potito, El Paquete y dos bailaores. Ahí estaban los tíos que luego pagaron este disco, de Generaciones Music, una compañía independiente. Y resultó un buen disco, pienso, muy entretenido, con todo el mundo abierto".

¿Y ese nombre? Viene del escritor madrileño José Echegaray (1832-1916), Premio Nobel de Literatura en 1904, político y uno de los máximos exponentes del teatro decimonónico, con obras exitosas como 'La esposa del vengador' y 'Mancha que limpia'. Pero llegan a él mediante la calle del madrileño barrio de las letras que le rinde homenaje, parada y fonda del grupo. Bandolero comenta que "en la época en que estábamos con la formación, al hacerlo todo en Nueva York o Australia, un poco flipando, porque el rollo de viajar te descoloca, a Ramón se le ocurrió un título muy gracioso: los gitanos de la calle 42, pero en inglés. A mí se abrió una puerta y dije calle... Echegaray Street Band. En plan castizo. Sonaba bien".

Bandolero (Fotos: Daniel Muñoz)

Y resulta que es una de las zonas más flamencas de la capital española: "Ya indagando, descubrimos que es una calle de mucho arte, de mucha literatura, de toreros, de teatros, de actores, de cantaores antiguos como Manuel Torre, Antonio Chacón, Marchena... Enrique Morente nos contó que había una farola enfrente de Los Gabrieles, donde se apoyaban los cantaores y se tiraban unas cuantas horas hasta que llegaba un señorito y decía "p'adentro chicos, que me apetece una fiesta". Es una calle de tanto arte, que nos hemos apropiado del nombre cariñosamente. Y tiene un poco que ver con lo que somos nosotros: músicos a los que nos gusta el arte".

Y con tan ilustre apellido bautizan también su álbum debut, publicado en otoño de 2003 por Gran Vía Musical. Sobre el contenido del disco, avisa Bandolero: "Flamenco no es y no quiero decir que lo sea porque, aunque no creo que sea una falta de respeto -no hay que ponerse tan susceptible-, tampoco se puede vender la moto. Obviamente, venimos del flamenco, trabajamos con flamencos, hemos tocado y tocamos para bailar, tocamos con cantaores, con guitarristas...". En resumidas cuentas, "Echegaray es un sonido de descendencia flamenca, pero bastante abierto. Es el resultado de nuestra asimilación de la información musical que hemos ido pillando. Al ser percusionistas, nos hemos encargado de informarnos, pues no podemos quedarnos sólo en el flamenco, sino que hay que mezclar un poco. Y eso te lleva a escuchar discos de música brasileña, de hip hop, de salsa...".


Piraña (Foto: Daniel Muñoz)
 
   

Echegaray es el resultado de ese pillar un poco de aquí y un poco de allí. Flamencos, pues también lo son. Bandolero lo matiza: "Como músicos, cuando tocamos flamenco, sí que somos jóvenes flamencos, igual que lo son compañeros como Poveda o Potito; como grupo, no. Aunque no renunciamos al flamenco, que es lo que más nos gusta, como muestran varios cortes del disco". Y relata su propia experiencia: "Yo puedo flipar mucho con discos de otras músicas porque me gusta desde el rock hasta la clásica pasando por todo, pero a la hora de escuchar a un tío por soleá con una guitarra es cuando realmente me emociono".

Y qué importan las críticas cuando tienen el plácet de la propia familia, la dinastía de los Porrina. ¿Qué piensa Ramón el Portugués de que su hijo se haya hecho rapero? Bandolero se ríe y contesta que cree que "le hace gracia". Y explica, de paso, el porqué de que la media docena de miembros del grupo sean tanto percusionistas como vocalistas. "Al ser percusionistas, nuestra manera de cantar es el ritmo. No tenemos grandes voces, no podemos ponernos a cantar ni como un cantaor flamenco ni como un cantante de pop virtuoso. Ni Alex Ubago ni Manuel Torre. Uno de repente un día se echa a cantar y el otro se anima y... Ramón abrió la brecha, se levantó un día por la mañana, cogió la guitarra y empezó a cantar. Anda, este. ¿Y por qué no voy a cantar yo? Y cada uno lo hace dentro de sus posibilidades. Además, al ser tanta gente, para ganar al menos para irte a casa, tampoco podíamos llevar dos coros más. Y también era el objetivo: percusiones y coros de tíos, que estaba menos visto en nuestro circuito".

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