Antonio el Pipa
Biografíay comentarios de los lectores.

VIDEOS
VI Festival de Jerez
De Cai, El Baile. Antonio el Pipa
Windows media


Compra en nuestra tienda:



VV/AA
"Rito y Geografía del Baile (12 VTs + libro)"

 

 

 

 

"Para bailar
lo único que
hace falta es
tener
personalidad"

 

 

 

 

 

 

 

 

 


Entrevista a Antonio el Pipa, bailaor:

"Los bailaores flamencos se tienen que buscar
la vida para ser efectistas porque hoy en día falta personalidad"

Silvia Calado Olivo. Jerez, marzo de 2002

Antonio el Pipa ha comenzado una nueva etapa en la que se atreve a caminar sin el respaldo de su familia, prescindiendo "de esos avales con los que sé que siempre voy a tener al público en pie". Aprobada la asignatura de la raíz y solo ante el peligro, se reta a "hacer un espectáculo únicamente dancístico y coreográfico" del que, aunque sabe que debe perfeccionar, se siente "super contento". El estreno de 'De Cai, el baile' en el VI Festival de Jerez, en su Jerez, da pie al bailaor a reflexionar sobre su relación con el flamenco y sobre la situación actual del género tanto de puertas para adentro, donde dice apreciar más efectismo que personalidad, como de puertas para afuera, donde se topa con un público que lo arropa pero al que encuentra poco formado.


Antonio el Pipa (Foto: Daniel Muñoz)

¿Consideras que ya se identifica a Antonio el Pipa por un estilo propio?

Afortunadamente, como bailaor ya hice todo lo que quería hacer y, como compañía privada, funciono desde hace cinco años. Y, efectivamente, sé que el público no sólo sabe identificar a Antonio el Pipa, sino a la compañía de Antonio el Pipa y qué estilo tiene. Por eso, me puedo permitir el lujo de ir cambiando pues, entre otras cosas, no quiero encasillarme en presentar un solo tipo de espectáculo. 'De Cai, el baile' no tiene nada que ver con las obras anteriores, es un espectáculo que quiere ver cómo baila gente y, por eso, lleva a cinco bailaores completamente diferentes. Además, conseguimos coreografiar como yo quería, sin que se pareciera a un ballet. Yo pretendía que supiera a compañía. Ahora sé que me tengo que sentar tranquilo y coger ese vídeo y estudiarlo pues, antes del estreno no tienes perspectiva, nunca sabes cómo es tu hijo hasta que no nace.

Aunque no busques encasillarte en una tendencia, tampoco quieres salirte mucho de tu línea...

Para nada. El último espectáculo: tres guitarras, dos cantaores, una palma. Guajiras, colombianas, farrucas, soleás, martinetes... ¿Historias extrañas? Ninguna. ¿Y sabes por qué no me quiero meter en otras historias? Porque no las siento, pero tampoco me siento capaz de criticarlas. Que alguien quiere meter un laúd o quiere meter un contrabajo o una fusión de jazz... pues de puta madre, soy incapaz de criticar eso. Lo que pasa es que yo, Antonio el Pipa, no lo ha sentido todavía. Y puedo decir a favor del baile flamenco que no le hacen falta mayores artificios. El baile flamenco no necesita de una orquesta musical detrás para que luzca. Se puede bailar sin nada detrás y así lo he demostrado bailando sin nada por bulerías. Por lo menos, esa es mi experiencia... y tengo 31 años y llevo viviendo de esto desde que tenía 15 años. El día que necesite bailar con un violín o con una flauta pues lo haré por necesidad, porque me lo pida el cuerpo y quiera experimentar cosas nuevas.

¿Te sientes aludido cuando algunos bailaores más veteranos critican las actuales tendencias del baile flamenco?

Yo me siento muy avalado y muy cobijado por los mayores, por los maestros. Matilde Coral colaboró para mí en 'Generaciones' y yo no me siento en contracorriente de mis maestros, de mis mayores. Yo me siento mucho más identificado con lo que ellos hablan que con lo que hablan los más jóvenes.

¿Y coincides con ellos en que hay cierto desorden?

Sí, hay un desmadre del quince en el flamenco, precisamente, porque no hay nada que contar y porque para bailar lo único que hace falta es tener personalidad. Y, como hoy en día, falta personalidad, se tienen que buscar la vida para ser efectistas. Cuando tienes capacidad de llenar un escenario sólo con tu baile, no necesitas nada más. Pero cuando no tienes esa capacidad, no tienes esa personalidad aplastante y arrolladora para llenar un escenario, tienes que empezar a hacer muchas historias raras, que es lo que pasa hoy en día. Entiendo a Merche Esmeralda o a Mario Maya pues, aunque yo soy de otra generación, me reconforta mucho verlos a ellos, que son los que tienen el poder y la razón de esta historia porque prefiero seguir pensando que Mario es el señor de la danza y no un niño nuevo que nace y me hace una historia extraña. El respeto a los mayores, para mí, es intocable.


Antonio el Pipa (Foto: Daniel Muñoz)

¿Te muestras partidario de la evolución?

Claro. Parece ser que las cosas son incompatibles. Puedes ser innovador, puedes estar en plena evolución, pero sin perderle el respeto a esta historia. Yo soy nieto de Tía Juana la del Pipa y yo no me puedo olvidar nunca de quién soy nieto, pero tampoco me puedo olvidar de que tengo treinta años y de que tengo que vivir en esta época. La prueba está en seguir haciendo espectáculos con sabores diferentes y meterme en un 'De Cai', donde aparezco con una guajira que encima tiene un toque de humor o bailando por bulerías en calidad de número solista. Son apuestas. Para mí, esas son las innovaciones. ¿Evolución? Pues claro que sí. Ya me lo dijo una vez Pilar López: "Yo estoy a favor de la evolución, de la revolución no". Y esas palabras se me quedaron, igual que se me quedó grabado que doña Pilar López me pidiera, por favor, que nunca cambiara.

"Se me quedó grabado que doña Pilar López me pidiera, por favor,
que nunca cambiara"
 
   

¿El público te quiere tanto en Jerez como fuera?

(Je, je). En Jerez me quiere un poquito más, las cosas como son. Ojalá me quisiera todo el mundo igual. Aquí me siento muy respaldado. Pero igual de respaldado me siento en Madrid cuando llego al Teatro de la Zarzuela y, dos semanas antes, veo que no quedan localidades. A mí me encanta estar en Jerez, es un subidón, pero me encanta ir a Madrid y no tener localidades allí. Eso te va dando un rollo como artista...

Una confesión: eres consciente de que tienes cierto don para meterte al público en el bolsillo, ¿no?

(Je, je). La verdad es que sí... Antes hablaba de tener una personalidad y yo no sé si seré mejor o peor, pero sí que soy personal bailando. El público está ahí y va a un teatro para que bailes para él y para que le hagas olvidar sus problemas. Ellos han pagado su entrada y quieren pasar de todo. Yo soy una persona que necesita mirar a los ojos al público, aunque necesito bailar para mí antes que para nadie. Y, una vez que bailo para mí y empiezo a sentirme a gusto, lo que intento es compartirlo. Todo el mundo me pregunta : "¿Por qué te ríes tanto cuando bailas?" ¡Porque soy el más feliz del mundo! Cuando un público va a ver a alguien que empieza a hacer cosas tan extrañas, tan difíciles, tan no sé cómo llamarlas, que empieza a sentirse mal y se pregunta en qué tiempo está, ha cerrado en el tres, ha cerrado en el cinco, está bailando por soleá o por seguiriyas, al final, empieza a incomodarse en la silla y acaba el espectáculo diciendo: "Uf, menos mal que ha terminado". Yo no puedo permitir que el público se sienta incómodo conmigo.

Hay quien, sin embargo, busca esa reacción...

Y sería incapaz de criticarlo. Yo lo que sí tengo, por encima de todo, es un gran respeto al trabajo que haga un compañero independientemente de qué tipo de trabajo haga. Yo quiero que el público goce porque el primero que quiere gozar soy yo. ¿Viste qué sonrisa tenía el público con Raúl? ¿Viste cómo se reía con esa guajira? ¿Viste cómo el público captó que había un toque de broma? Ahí yo me digo "ole" porque yo quería reírme con eso. Veo a Raúl en el estudio y le digo "es que eres un pesao, es que no paras de bailar" y, al final, se convirtió en el protagonista de la guajira y el público lo captó. Ole. Porque muchas veces hay cosas que sientes o piensas y no sabes captarlas o plasmarlas en el escenario.

 
"El público es cada vez menos exigente porque cada vez se le está informando menos"
   

Teniendo en cuenta que el apaluso por bulerías ya no es noticia en Jerez, ¿estás de acuerdo con que poner en pie un teatro es fácil?

No, no es fácil, lo que pasa es que en Jerez se aplaudía por bulerías excepcionalmente. Ahora mismo, el Teatro Villamarta se está inundando de gente que no es de Jerez, gente que viene de todas las partes del mundo a ver estos espectáculos. Y ese aplauso ya se está convirtiendo en algo típico. Yo creo que ahora mismo se está aplaudiendo mucho a todo y que el público es cada vez menos exigente porque cada vez se le está informando menos. Para que puedas decidir qué te gusta tienes que tener un amplio abanico y yo creo que el abanico cada vez se está cerrando más. Hay pocas personas que puedan dar diferentes estilos del baile, pero que sean reales. Antes podíamos tener a Mario, a Güito, a Manolete, a Gades, a Farruco... y todos eran pesos pesados. Hoy en día estamos como confundidos. Por ello, no todos tenemos el mismo rendimiento en el mismo espacio de tiempo. O entras en el carro de la moda, o te lo curras poco a poco. Los frutos se recogen con el tiempo.

¿Qué toma el pulso al espectáculo si no son los aplausos?

En principio, tener una conciencia clara de lo que quieres plasmar. A mí me importa mucho lo que piensen los críticos o los periodistas, pero más me importa, primero, lo que yo piense sobre mi espectáculo y, segundo, lo que piense el público que, para mí, merece un respeto. Para mí, una de las críticas más bonitas fue una llamada de alguien muy aficionado a mi baile, pero muy crítico conmigo, que me dijo: "Enhorabuena, sencillamente, porque has hecho un espectáculo completamente diferente a los anteriores, pero no has perdido tu pureza. Es un espectáculo flamenco y de baile flamenco". Y era lo que quería escuchar. Así es cómo empiezas a conocer la vibración que tienes con el público.

Cuando asumes el papel de profesor, ¿qué intentas transmitir a tus alumnos?

Mi forma personal de ver el baile, es decir, cuánta importancia tiene el baile y cuántos pasajes de la vida se pueden transmitir a través del baile... desde estar muy eufórico o muy efusivo, hasta tener un bajonazo muy gordo y que también sepas bailarlo. Sobre todo, enseño la emoción de bailar, de sentirte bien bailando y no pasar fatigas bailando. Yo utilizo el baile para sentirme bien conmigo mismo porque es donde empiezo a identificarme como ser. En mí hay dos personas: el Antonio de su casa, de su mujer y de su hija; y el Antonio el Pipa que se debe al público. Tengo que ser consciente de quién soy para después representarlo en el escenario. También intento transmitir en mis clases la importancia, que hoy en día se está perdiendo, de los brazos, la importancia de la estética en el baile... No se puede permitir lo que está pasando, parece que da igual componerte que no componerte, colocarte que no colocarte. La cosa es hacer cosas difíciles con los pies. Y es obligación de los maestros que la nueva generación, que tiene que sacar el baile flamenco adelante, no prescinda de la base. Me siento responsable de lo que pueda pasar con el futuro del baile.

"Yo prefiero bailar de arte antes que de técnica"  
   

¿Qué lugar ocupa la técnica en el baile?

Para mí, un segundo lugar. Primero está el arte y después la técnica. Y la técnica está para servirte de ella, para que te ayude a bailar, para conocerla hasta el punto de que te olvides de ella. Yo prefiero bailar de arte antes que de técnica.

Tal como están planteados los grandes festivales de flamenco, ¿es una imposición renovarse?

No te puedes reinventar, no somos máquinas. Es una obligación de mercado, pero tienes que ser fiel a ti mismo. Tienes que ser consciente de que los años pasan y de que tienes que exigirte cada vez más, pero tu esencia es la misma. El Antonio el Pipa que baila hoy es el mismo que hace cinco años, pero con un aprendizaje... Es una presión, sobre todo, en festivales importantes como el de Jerez o como en la Bienal, que piden estrenos. Yo no sé realmente si este año voy a estrenar en la Bienal, yo creo que no, pues no puedo producir espectáculos cada mes. Primero, porque producir espectáculos es caro y segundo, por tiempo y porque la capacidad creadora tampoco la puedes forzar.

 

Más información:

Antonio el Pipa estrena en el VI Festival de Jerez 'De Cai, el baile'

Entrevista a Antonio el Pipa extraída de la vídeo revista Flamenco Hoy (Vol.4)

Curso Internacional de baile flamenco y guitarra. Jerez de la Frontera, Cádiz, España

 
 
Para pertenecer a nuestra cyberpeña flamenca mándanos
tu e-mail y te informaremos de todas la novedades:

 Home | Contacto | Publicidad