|
Esperanza
Fernández
por Fátima Yráyzoz Aranda
(Febrero 2001)

Sevillana, trianera, su voz pura gitana siempre ha estado vinculada a las nuevas
generaciones y se atreve a arriesgados experimentos junto a grandes músicos
como el guitarrista Gerardo Nuñez. No hay cosa que le pueda satisfacer
mas a esta gitana que poder por fin sacar su primer disco en solitario, confiesa
"para mí es como parir de nuevo".
Esperanza
Fernández Vargas, con eso apellidos no hay duda de que a ti el flamenco
te viene por todos lados.
Si,
mis padres son de Lebrija y Triana. La familia de mi padre toreros y la de mi
madre cantaores y bailaores.
¿Te
consideras festera?
Yo
como buena aficionada me gusta tocar todos los palos, pero me emocionan los palos
más hondos como las seguiriya y la soleá. Aunque si estoy por fiestas
me defiendo muy bien por bulerías.
Contigo
sucede como con muchos otros artistas que son mas conocidos fuera que aquí.
Recientemente has estado en París y en Nueva York.
En
Nueva York tuve una experiencia preciosa, porque estuve haciendo "El Amor
Brujo". Hice una primera parte a guitarra y luego "El Amor Brujo".
El publico respondió perfectamente, y además es una ciudad que me
encanta!! En París, estuve con Chocolate, mira que "peaso de fenómeno".
Imagínate la responsabilidad que tenía... La verdad es que el público
extranjero es bastante respetuoso; No dicen "Ole", porque no saben cuando
lo tienen que decir, pero a la hora de la verdad y a la hora de aplaudir... Uf,
¡Saben echar abajo los teatros!
Has
colaborado en un disco homenaje a Alberti, que pronto estará en el mercado,
junto con otros muchos artistas. ¿Interesante experiencia?
Sí,
es cierto. Fue la ultima cosa que hice cuando estaba embarazada, cante una solea
acompañada por Miguel Ángel Cortes. Pero ahora de lo que estoy a
la espera es de que salga el mío en solitario. No quiero avanzar mucho
porque sabes que esto no da suerte, pero decirte que he puesto el mayor de mis
empeños y que ha sido la mayor satisfacción que puedo haber sentido
después de haber tenido a mi hijo. ¡Es como parir de nuevo!
¿Como
cantaora has tenido alguna dificultad en este mundo del flamenco?
Hombre
por lo que me contaba mi padre y me contaban los antiguos la mujer tenia un segundo
plano siempre. Pero ahora, yo gracias a Dios, no he sufrido esa marginación,
al contrario, me han apoyado mis compañeros, los hombres. Yo creo que esto
ya esto terminó y la mujer ocupa ya un gran lugar tanto en el plano de
la música como en general.
Y
a la hora de admirar a mujeres cantaoras, ¿Quiénes me nombrarías?
Muchísimas,
te puedo nombrar a Fernanda de Utrera, cantando por solea que es la mejor, a su
hermana Bernarda, la Perrata, la Paquera. La Niña los Peines, por supuesto.
Muchísimas más, no sé. Me he fijado en muchas. Creo que son
maestras y que las jóvenes como yo tenemos que aprender de todas ellas.
 
Entrevista: Fátima Yráyzoz Aranda
|