Entrevista a Gerardo Núñez,
guitarrista
"Los guitarristas flamencos tenemos
que esforzarnos por hacernos respetar"
Silvia Calado Olivo. Madrid, marzo de 2003
La relación con el Pro Tools
es pragmática, algo encontrada. "Que yo no soy técnico, eh".
Contrasta la estampa en blanco y negro de un jovencísimo Gerardo Núñez
acompañando al toque a Tío Borrico, con la de este Gerardo
Núñez inmerso en la era digital. Un cuarto de siglo distancia
una escena de otra. Play y... "voy a poner una rumba con Perico Sambeat
y Paolo Fresu... aquí vendría la guitarra". Un debate con otros
cuantos comandos y... "esto es un pasaje de la farruca de Israel Galván".
Lo que oímos es música germinando, un disco en estado fetal en el
que el guitarrista jerezano insiste, avalado por la "solvencia" que
da la experiencia, en la naturalidad de la creación. Por ello, inevitablemente,
deja entrever influencias, esas que han enriquecido al flamenco... con ida, pero
sin vuelta. Y de ello habla con el mismo tono crítico que de los motivos
que le han llevado a producir el disco 'La nueva escuela de la guitarra flamenca',
rebelado ante las dificultades que impone el contexto sociopolítico al
guitarrista flamenco para plasmar sus inquietudes.
¿Qué proyectos andas desarrollando?
Una vez terminado el disco de los niños
('La nueva escuela de la guitarra flamenca', ACT 2003), estoy grabando mi próximo
disco. Quiero, aparte de las composiciones nuevas, recuperar temas que andan desperdigados,
composiciones como esta rumba, como una soleá por bulerías, como
la farruca de Israel Galván que, aunque no están grabadas, sí
las hemos tocado en directo. Aunque ya ha habido colaboraciones, quiero hacer
un disco más guitarrístico que instrumental. La rumba, por ejemplo,
la he cogido a propósito para poder invitar a más gente a tocar,
pero tampoco quiero que se parezca a proyectos anteriores como 'Jazzpaña'
y 'Cruce de Caminos', aunque va a recordarlos porque son composiciones mías.
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Gerardo Núñez (Foto: Daniel Muñoz)
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¿Por qué línea van las composiciones nuevas?
No tiene nada que ver con la historia de Carmen
Linares, del trabajo de armonización del cante de 'Un ramito de locura'.
No sé cómo decírtelo. Por ejemplo, lo que has escuchado...
no va por ninguna línea, va por mi línea, por mi forma de entender
la guitarra flamenca, que es un camino propio. Sobre la música es difícil
hablar.
Pero sí podrás identificar influencias...
Las influencias están. Tenemos más
cruces que un cementerio. En la guitarra flamenca actual puedes encontrar una
armonía típica de cualquier tipo de música, tiene influencias
de todos los lados.
En tu caso, ¿los cruces surgen de forma natural?
Evidentemente. No me he propuesto hacer algo
con aire de ningún otro tipo de música. Improviso mucho cuando estoy
estudiando, solamente estudio el repertorio cuando tengo que ir a un concierto.
De vez en cuando, sale un pasaje, no sé por qué, pero sale... consideras
que está bien, lo capturas y lo tratas de memorizar. No tengo ningún
sistema claro de composición. La música que hago, reconozco que
a veces es hasta demasiado ingenua, pues no quiero renunciar a esa sensación
de que la música sea natural, que salga de ti. Si lo que sale es un virtuosismo
atroz, pues eso es lo que ha salido. Si sale una música súper sencilla,
sé que si la elaboro, la armonizo y la reestructuro puedo hacer una cosa
quizás más intelectual, con más validez.
Trato de no perder nunca la espontaneidad.
No me gusta estar tres días para buscar un bajo, no me gusta estar una
semana para buscar un acorde y por eso resulta siempre una música bastante
espontánea, aunque la gente que me escucha cree que es todo lo contrario,
muy elaborada, muy técnica, de gran virtuosismo... No, no me gusta elaborar
la música. Me gusta que la música sea algo que surge... ¿Influencias?
Pues ni idea. Cuando algo te gusta, se queda en el inconsciente. Muchas veces
me tiro días y días pensando por qué ha llegado determinada
melodía a mí.
¿Qué música te motiva?
En casa escuchamos de todo ahora con el MP3,
que es fenomenal. Todos los discos, incluso los de pizarra, los estoy pasando
a un CD, después me hago mi fichero en el portátil y lo voy archivando
todo. Me da un acceso a la música increíble. ¿Qué
falseta hacía Paco de Lucía en tal disco? Plim. Directo al
sitio. Dependiendo del momento, ponemos a Compay Segundo... yo pongo en loop
una que me gusta mucho, hasta que me quieren echar de casa. Escuchamos todas las
antologías de flamenco. Y en jazz hay un disco precioso que me gustaría
recomendar: el 'New York Flamenco Reunion' de Marc Miralta, aconsejable para quienes
gusten de la música en general y uno de los mejores discos de corte jazzista
que se han hecho en España. Están todos bordaos: Colina, Perico...
Y como Carmen (Cortés, bailaora y coreógrafa, su pareja) usa música
para sus clases de calentamiento y estiramiento pues se escucha de todo.
La globalización, vía tecnología, llega
a la música sin ignorar a la flamenca. ¿Crees que la está
enriqueciendo?
No es ahora que está de moda la globalización.
Empezó para nosotros en el momento en el que podíamos comprar un
casette y escuchar música de otro tipo. Antes de eso teníamos sólo
el tocadiscos y los discos de Sabicas... entonces Paco de Lucía se conocía,
pero no había tenido aún tanto éxito. Y aprendíamos
porque somos músicos de oído. Confieso que pienso a veces que es
una tontería no haberme empeñado en estudiar música. Entiendo
perfectamente la música y puedo coger una partitura y leerla, pero a paso
de tortuga. El cifrado americano con el que me entiendo con los músicos
de jazz lo he ido entendiendo sobre la marcha para tocar con ellos. Total que
empezaron a llegar a España discos de jazz y la guitarra empezó
a absorber maneras e ideas de todo el mundo. Ahora todo es más fácil,
pero ya en aquella época se escuchaban cosas. También tuvo mucho
impacto en los flamencos, al ser una música que está viva, que se
está creando y que lo absorbe todo, el rock sinfónico. Flipábamos
todos en colores con King Crimson, con Robert Fripp... Sin embargo, la gente de
Jerez que escuchábamos esa música sabíamos que lo nuestro
era el flamenco.
Y recuerdo que entonces los guitarristas flamencos
éramos ese primo indeseado de los músicos que no quería nadie.
Los jazzistas españoles menospreciaban a los guitarristas de flamenco porque
no sabíamos leer ni sabíamos lo que hacíamos. Eso yo lo he
vivido. Y después ha pasado el tiempo y hemos visto que toda la gente que
nos menospreciaba, que creía que éramos músicos de segunda,
ahora todos se mueren y están viniendo a buscarse la vida con lo que nosotros
hemos mantenido. Escuchábamos a King Crimson o a Pink Floyd pero sabíamos
dónde estábamos, sabíamos lo que hacíamos y lo que
nos gustaba, que era el flamenco de Jerez.

Gerardo Núñez (Foto: Daniel Muñoz)
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¿Notas una ida y vuelta? ¿Influencia el flamenco
a otras músicas?
No mucho. Creo que el flamenco se ha influenciado
más de lo que ha influenciado. A lo máximo que han llegado los músicos
del jazz ha sido a utilizar los doce compases de la bulería y coger la
escala española o flamenca y hacer sus pinitos. Como cuando en las películas
americanas dicen "España", "música flamenca"
y salen los mexicanos. Algún músico en concreto se ha podido influenciar
más. A todos lo músicos del jazz, que son los que más se
han acercado, lo que les interesa es tocar por bulerías y aprenden el compás,
pero para hacer flamenco habría que empezar por saber escuchar. Saber acompañar
es esencial. Un músico se puede considerar músico flamenco, cuando
es capaz de estar en una fiesta con su batería o con su bajo, incorporarse
a la fiesta y desaparecer... Y si en la fiesta se hacen bulerías, pues
bulerías, pero si se hace una toná, pues una toná. Pero de
ahí a que hacer los doce compases de marras por bulerías como Chick
Corea pueda considerarse hacer flamenco... Hombre, evidentemente, cada uno puede
pillar lo que le guste de cada sitio, pero no ha influenciado mucho... Escuchas
posteriormente a Paquito D'Rivera y toda esta gente y lo que hacen son españoladas.
Dicen "flamenco" y sale la música de 'Spain' de Chick Corea.
Eso no es flamenco, eso es una rumbita...
¿Cómo evoluciona el resultado de tu forma de
hacer música?
Yo veo mucha diferencia de mis primeros discos
a lo que estoy haciendo ahora. También físicamente hay mucha diferencia
porque yo antes tenía un tupé que me tiraba dos horas para peinarme...
La diferencia es que al principio, como los guitarristas no tenemos escuela, interpretamos
y tenemos que componer, las dos cosas a la vez, digamos que la música que
yo hacía era como más elemental, más simple, pero también
era muy espontánea. Ahora, después de tantos años de tocar
con mucha gente, de estudiar y tal, digamos que tiene más profundidad o...
más solvencia. Eres más solvente musicalmente. Técnicamente,
con los años la técnica va a menos. Con veinte años éramos
unos bichos por motivos físicos. Yo siempre he pretendido llevar una carrera
bastante natural en la música y en todo. No pensar algo para algo, lo que
ha salido es lo que ha salido.