Entrevista a Ginesa Ortega,
cantaora
"Me gustaría reflejar una imagen de libertad
en el cante flamenco"
Silvia Calado Olivo. Madrid, enero de 2003
Fotos: Daniel Muñoz
Ginesa Ortega se encerró en su cuarto
de escucha con más de doscientos discos. De ese crisol musical, fue seleccionando
las canciones que "podían pasarse por el filtro flamenco". Dulce
Pontes, Fito Páez, Billie Holiday, Serrat, Bob Marley
y, junto a
ellos, flamenco fresco compuesto por Juañares. El nexo común estaba
en el alma... en el alma y en "la mar". 'Por los espejos del agua' se
refleja una cantaora inquieta, de su tiempo y respetuosa hacia la raíz,
que gusta de sentirse musicalmente libre.
La disección del nuevo disco de
Ginesa Ortega comienza por el título. ¿Por qué se llama 'Por
los espejos del agua'?
Por un lado, hay un cante que dedico
a mi niña, por alegrías -bueno, es como una canción con métrica
de cantiñas- porque ella se refleja en cualquier sitio que puede. Tengo
una foto de ella donde está delante de la orilla de la mar arreglándose
el pelo, de ahí la inspiración: "Por los espejos del agua se
peina mi niña". Después nos empezamos a dar cuenta de que los
temas que estábamos eligiendo eran de autores o de intérpretes que
habían nacido o vivido cerca del mar. A partir de ahí, algo tan
vital como el agua no podía faltar en el título.

Ginesa Ortega
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Contiene el concepto de reflejo. ¿Cómo
es el cante flamenco que pretendes proyectar?
Yo creo que la imagen que proyecto es
la de una persona inquieta, musical y personalmente hablando. Yo siempre digo
que pienso por soleá, pienso por seguiriyas y pienso por tarantas, pero
eso no me quita de saber que estoy en el mundo. Y el mundo de hoy en día
nos da la posibilidad tanto de conectarnos a Internet, como de escuchar estilos
de música diferentes que, desgraciadamente o para su suerte, figuras como
Juan Talega o como Joselero, no tuvieron oportunidad de conocer. Y, como en definitiva,
se da por hecho que el flamenco es música y la música tiene que
estar entre la música y entre los músicos, no tenemos que coartarnos
nada. La imagen del cante flamenco que me gustaría reflejar es de libertad.
De hecho, el disco es una propuesta bastante
ecléctica, coges de aquí, de allí... ¿Por qué
has elegido esos autores?
En principio, estuvimos escuchando como
doscientos temas... un trabajo que no había hecho hasta ahora. A mí
me encantó. Atravesar el cuarto donde escucho música y tener infinidad
de discos de diferentes estilos -hindú, sefardí, marroquí,
jazz-, era como entrar en un paraíso. Finalmente, pasándolo por
el filtro flamenco, empezamos a darnos cuenta de que había estilos que
no se podían adaptar porque o bien perdían su esencia, o yo no sabía
darles el punto. Temas como 'Canción de mar' de Dulce Pontes o 'Desde el
alma', que interpreta Fito Páez, me cautivaron desde el primer momento,
enseguida los pasaba por el tamiz flamenco. Se quedaron esos, precisamente, por
su belleza a la hora de pasarlos al flamenco. Y el tema de Billie Holiday me encanta.
Siempre digo al escucharla que podía haber nacido en un barrio como Triana.
¡Qué bien cantaría por soleá! Billie Holiday es la
americana más flamenca de todos los siglos.
¿Qué crees que tienen que
tener esas canciones para poder aflamencarse? ¿Cuál es el nexo común?
Yo creo que el alma. El alma, por ejemplo,
que transmite Billie Holiday al hacer 'I'm a fool to want you'. A veces, no ha
sido tanto que yo haya ido a buscar el tema, sino que el tema ha ido a buscarme
a mí. Del directo que tiene Fito Páez con piano y poco más,
el tema 'Desde el alma' casa muy bien con el flamenco. Bueno, ya es sabido que
tanto el jazz como el blues suponen una buena conjunción a la hora de interpretar
flamenco. En el tema de Dulce Pontes, la grandeza y la belleza de esa voz tan
nítida y tan limpia, con la voz más rajada flamenca, en este caso
mía, daba un contraste que me gustaba. La versión era tan transparente
y, por otro lado, no perdía la esencia flamenca, que era lo que se buscaba.
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Ginesa Ortega
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Hay un devaneo con el reggae...
Con el tema 'Vive y sueña tu
libertad' no pretendíamos, en absoluto, hacer algo que hiriera la sensibilidad
de la gente o del público acérrimo al artista. Tengo un gran respeto,
y si no lo tuviese muy tonta sería, tanto a Bob Marley como a todos. Actualmente
hay un problema: la mujer en el siglo XXI sigue estando marginada y maltratada,
tanto física como psíquicamente. Ese es el mensaje. La adaptación
no la he seguido al pie de la letra, pues surgió el maltrato a la mujer.
Dentro de sus posibilidades, que cada uno se conciencie y recoja un poco la pelota.
El tema es de Bob Marley, lógicamente, y lo único que yo firmo es
la adaptación, pero tampoco está registrada en autores. No ha habido
afán lucrativo, ni mucho menos.
Tienes temas más flamencos, pero
ligeritos, palos frescos. ¿Has obviado conscientemente el flamenco más
solemne?
Juañares me ha dado dos temas:
'Manchada de amor', que va por bulerías, y 'En un laíto', que son
tangos. Se los pedí por favor, y me los dio sin favor. Yo creo que en este
disco no entraba hacer cante por derecho, sin embargo, las bulerías están
tratadas con la misma dedicación y cariño como un cante serio. En
'Puerta abierta' vino el guitarrista Alfredo Lagos y se creó un ambiente
fenomenal, muy al estilo que el tema pedía. Voy a volver otra vez al tema
de Billie Holiday porque es el que más me gusta... Ahí se creó
un ambiente como de años cincuenta en un club oscuro. Y yo me imaginaba
que era una negra... Sí, se han creado ambientes intencionadamente. Salió
así porque la gente que estaba en el estudio tenía ese punto.