Tienda de baile: Zapatos, trajes, mantones...
Guitarras: Guitarras Giralda y Esteso
Cajones: Cajones Mario Cortés
CDs: guitarra, cante, recopilaciones...
DVDs: actuaciones, documentales, DVDs didácticos...


Israel Galván
Biografía, discografía, RealAudio y comentarios de los lectores

 

 

 

 

 

Israel, ¿qué es lo que más destacarías del toque de Alfredo?

I. G. Lo que veo yo de una guitarra es que es necesario que tenga una técnica al servicio del arte, de la música y del clima que quiere crear. Si una guitarra, que es buena técnicamente, no tiene imaginación, puede chocarse contra un muro. A Alfredo lo definiría como un guitarrista muy antiguo de hoy. También es un artista muy versátil.

 

Alfredo Lagos (Foto: Daniel Muñoz)
   

¿Por qué te decía Enrique Morente que eras un guitarrista que “servías para todo”?

A. L. La explicación es que cuando Enrique me conoció se esperaba una cosa distinta a la que vio. Porque la idea que él tenía de un guitarrista de Jerez era otra. El guitarrista de Jerez, exceptuando a Gerardo Núñez que está en otra órbita, tiene un corte. Y claro, cuando él me vio se quedó un poco descolocado. Lo de servir para todo es en el sentido de que puedo tocar en una fiesta en Jerez o, por ejemplo, lo que ahora estamos preparando de Albéniz. A mí me gusta el toque de Jerez, pero no quería quedarme ahí. Creo que hay que hacer mil cosas más.

En esta pareja artística, ¿quién es el que manda?

I. G. Creo que en el momento que mande uno, se rompe la magia. Yo no soy guitarrista, la guitarra la veo para el baile. Pero cada uno nos exigimos cosas. Tiene que haber dentro de los ensayos un periodo de prueba en el que veamos lo que tenemos que hacer. Además, prefiero que me dé consejos un guitarrista o un cantaor, antes que un bailaor. Me fío más de los cantaores y los guitarristas porque tienen otra visión.

¿Cómo veis el panorama actual del flamenco?

I. G. Yo que he tenido un poco de experiencia con otras artes, veo que el flamenco recibe unas ayudas y tiene tal aceptación que esto tiene que significar el principio de algo. Somos privilegiados por mostrar una cosa de nosotros. Es algo nuestro, no tenemos competencia de otros países. Guitarristas o bailaores flamencos sólo los puedes encontrar aquí. Artistas clásicos los puedes encontrar en muchos países. Creo que cuando salimos fuera y vemos todo lo que se levanta, festivales como Jerez o la Bienal, que son acontecimientos muy importantes, son a la vez muy pequeños. En el mapa del mundo son como una mosca.

A. L. Por una parte veo que aquí está el flamenco muy arraigado, pero a la vez está limitado geográficamente. Por ejemplo, el jazz nace en un sitio pero está extendido por todo el mundo. Esto no pasa con el flamenco. Es muy difícil extenderlo. Aunque no sé hasta qué punto esto es bueno para nosotros. Creo que con el tiempo y las nuevas tecnologías esto se expandirá.

¿Qué pretendéis aportar al flamenco?

A. L. Yo lo único que quiero es hacer lo que me gusta, no sé si aportaré algo o no. Lo que pretendo es hacer mi música y que la gente se divierta y se lo pase bien. Si pretendes aportar cosas, al final no aportas nada. Si aportas algo, te sale sin querer. Simplemente, vas haciendo lo que te gusta. Si es bueno, pues puede que aportes algo.

I. G. Yo estoy totalmente de acuerdo con Alfredo. Si vas con esa intención de aportar algo, al final no lo consigues. Cada uno es como es. Al final de su carrera, uno se da cuenta de lo que ha aportado. El artista va para delante independientemente de lo que aporte.

Hablemos de los espectáculos en los que habéis trabajado juntos. ‘Arena’, ‘La edad de oro’

I. G. Desde mi punto de vista, creo que ha sido más personal ‘La edad de oro’, porque se trata de un cantaor, un guitarrista y un bailaor. Ahí hemos descubierto nuevas sensaciones.


Israel Galván y Fernando Terremoto en 'La edad de oro'
(Foto: Daniel Muñoz)

¿Qué aportó la voz de Fernando Terremoto a ese espectáculo?

I. G. Creo que ha sido el cantaor idóneo para ese espectáculo. Él es una persona muy lista. Hemos usado su cante como si fuera una escenografía. Ha sido un elemento fundamental en el espectáculo.

A. L. Fernando, más que aportarnos a nosotros, ha aportado al propio espectáculo. Nosotros ya conocíamos su cante.

En estos momentos estáis trabajando en una pieza de Albéniz para un homenaje que se le brindará en Sevilla a este excepcional compositor, ¿en qué consiste esa pieza?

I. G. Es una versión de ‘Granada’. Yo cuando creo algo, tengo que cambiar mi concepto técnico y crear uno nuevo. Yo eso de bailar siempre igual no lo veo, me tengo que montar mis historias. Esto conlleva un riesgo de que guste o no guste, al tratarse de un maestro clásico. Yo no voy a bailar clásico español, tipo Ballet Nacional, ni tampoco puedo bailar una ‘patá’ por bulerías con una pieza de Albéniz. Yo es que soy muy raro. Estamos en terreno de nadie, así que voy a buscar algo intermedio. El que venga a vernos del conservatorio puede que se eche las manos a la cabeza.

A. L. Aparte de esto que hago con Israel, también voy a tocar un tema que se llama ‘Rumores de la caleta’.

Israel, ¿todavía tienes el temor de la respuesta del público?

I. G. Esto es diferente. Lo de ‘Granada’ no lo he elegido yo. Me han invitado al homenaje a Albéniz, que para mí es un placer, y no sé lo que pensarán. Pero ya te digo que si yo no me veo muy verdadero al bailar, no lo hago. Yo hago un juicio personal y tengo que sopesar si estoy seguro de lo que estoy haciendo. Todo esto de las críticas nos lo tomamos un poco a broma.

Aparte de Albéniz, ¿qué proyectos tenéis por ahí?

A. L. Tenemos varias galas con ‘Arena’. También trabajo dentro de poco en el Teatro Español de Madrid con Estrella Morente.

I. G. ‘Arena’ está ya más rodado y han salido varias galas. Con ‘Arena’ y ‘La edad de oro’ espero que sigamos trabajando juntos. Para la Bienal de Sevilla me han ofrecido una coproducción para hacer un espectáculo nuevo. En 2006 también tengo previsto actuar en los Jueves Flamencos de El Monte con ‘Tabula rasa’, un espectáculo en el que estarán presentes la voz de Inés Bacán y el piano de Diego Amador. Esta propuesta, seguramente, estará en el próximo Festival de Jerez.

Para finalizar, ¿por qué no os hacéis una pregunta el uno al otro?

A. L. Estás sólo en una isla desierta y tienes dos opciones: un balón o unas botas de bailar. ¿Qué te llevarías?

I. G. Me llevaría las botas de bailar, pero las convertiría en un balón de fútbol.

I. G. Alfredo, ¿qué le falta a la guitarra de hoy en día?

A. L. Si yo lo supiera, sería un genio.

<< Anterior

revista@flamenco-world.com

 

Más información:

Entrevista a Israel Galván, bailaor (marzo, 2002)

Festival de Jerez 2005. Israel Galván juega con el tiempo en la edad de oro

Festival Caja Madrid 2005. Israel Galván, ‘La edad de oro’. Reseña, fotos y vídeo online

 
 
Para pertenecer a nuestra cyberpeña flamenca mándanos
tu e-mail y te informaremos de todas la novedades:

 Home | Contacto | Publicidad