"El disco es de guitarra sola, no lleva ni una guitarra doblada; lo que suena es lo que se va a intentar que suene en directo"

 

Javier Patino, guitarrista flamenco. Entrevista

“Hay muchos guitarristas tocando atrás
que siempre estamos en la oscuridad”

Silvia Calado. Jerez, marzo de 2009

La guitarra jerezana actual opta por la personalidad propia. Los discípulos de El Carbonero y José Luis Balao caminan en solitario. Y, poco a poco, tras curtirse en el atrás del baile y dar unas cuantas “volteretas” por el mundo, van plasmando su música. El último en hacerlo es Javier Patino, quien ha reunido en ‘Media vida’ las composiciones que reflejan sus vivencias. El disco, que está producido por Tino di Geraldo y arropado por percusiones, violín, contrabajo, Tomasito y, por supuesto, Javier Barón, pone la guitarra en primer plano. Y, por tanto, “suena a lo que siento, a lo que soy”.

 


 

Hacía tiempo que la idea de grabar su música le rondaba la cabeza. Pero Javier Patino supo esperar a que “todo fuera como tenía que ser”. El fruto de esa paciente actitud es ‘Media vida’, un disco hecho de “temas que tenía compuestos” durante esa mitad de existencia que lleva pegado a una guitarra. Para cuando el momento de grabar llegó, se encontró con que de su lado tenía a un entregado cómplice: Tino di Geraldo. Según explica el guitarrista jerezano, “ha estado desde la primera nota hasta la última y ha creído en este proyecto de principio a fin”. Además, subraya que “ha estado en toda la grabación con todos los músicos y después se ha quedado arreglando cada golpecito, que eso tiene mucho curro; le estaré siempre agradecido porque me ha dado la oportunidad de tener este sueño”.

Una vez en el estudio, relata que “el productor dio el visto bueno a todo y no me ha quitado ni una nota, ni me ha puesto una nota”. El resultado de esa comunicación se ha traducido en agilidad: “Ha sido cuestión de ir al estudio, grabar y ha fluido todo rodado y rápido”. El repertorio no estaba a priori decidido, pero fue definiéndose sobre la marcha a partir de todas las composiciones que Patino ha ido haciendo, sobre todo, por encargo de bailaores. Y, en especial, de Javier Barón, flamante Premio Nacional de Danza 2008. Según afirma el guitarrista, “me ha dado confianza desde los inicios y siempre he aportado música a sus espectáculos”. La relación ha sido pura retroalimentación, pues es un bailaor que “necesita música, es exigente, no se conforma con cualquier cosa”.

De obras de la compañía son algunas piezas. Por ejemplo, los tanguillos ‘Mundo nuevo’ que hacían de leit motiv en ‘Meridiana’. Y también la soleá ‘Zapatitos negros’ que viene de ‘Dime’. De hecho, está dedicada a uno de los protagonistas de aquel espectáculo que transcurría en la lorquiana Huerta de San Vicente, el maestro Manuel Soler. En ese tema confluyen el zapateo de Barón en su honor, y dos señalados instrumentistas: el violinista Alexis Lefèvre y el contrabajista Pablo Martín. Aunque, como aclara Patino, “en realidad el disco es de guitarra sola, no lleva ni una guitarra doblada, lo cual quiere decir que lo que suena en el disco es lo que después se va a intentar que suene en directo”. A lo que añade que “tampoco he querido abusar de los violines y el contrabajo. En un par de temas he utilizado arreglos de violines que dan un toque muy especial, pero no he querido cargar el disco, sino que suene a guitarra y más guitarra. Creo que la guitarra por sí misma es música y hay que escucharla”.

“Las percusiones sí tienen que estar en todo momento”. Las toca Tino di Geraldo, que “pone unas bases que son siempre las adecuadas para cada tema; eso lo sabe hacer mejor que nadie. Trabaja los cambios de velocidades... y le saca el máximo jugo a cada tema”. El elenco artístico de la grabación se completa con las palmas de Tomasito, “un lujo”. Y con “los jaleos muy significativos de David Lagos, Carlos Grilo y Javier Barón... otro lujo”. Y todo ello es para él motivo de alegría.

 
“Tengo dos maestros y son los dos igual de importantes, El Carbonero y José Luis Balao”

‘Media vida’, que se presentó en directo en el Festival de Jerez 2009, está lleno de “temas que son muy significativos, pues están basados en vivencias”. Destaca la apertura, ‘A oscuras’, que relata la pérdida de un familiar; ‘A mi Juana’, “una granaína dedicada a mi madre; el zapateado ‘Calle Barja’, que es “donde me he criado”. Además, son especialmente significativos los fandangos de Huelva ‘Marinero eterno’, que rinden homenaje a su maestro José Luis Balao. “Tengo dos maestros y son los dos igual de importantes, El Carbonero y José Luis Balao, pero en esta ocasión le he dedicado un tema a Balao. Siempre va vestido de marinero, por eso se llama así. Como son fandangos de Huelva, el tema va relacionado con el sonido del mar, de la marisma”, apunta el guitarrista.

 


 

Lo curioso es que alumnos de Balao son varios guitarristas jerezanos que se caracterizan no por el sello de la tierra, aunque lo tengan, sino por haber definido cada uno su propia personalidad. En una misma clase con el mismo maestro coincidieron Javier Patino, Juan Diego, José Quevedo ‘Bolita’ y Alfredo Lagos. Y Patino siente que Balao les dio las herramientas para ser ellos mismos. “Todos los de Jerez hemos salido de ahí y eso es así. Más que decirnos que teníamos que tener nuestro sello, es algo que uno capta. Y, curiosamente, ninguno nos parecemos en nada, somos cada uno una historia distinta”, comenta. Por supuesto, se nota que “somos de Jerez y creo que algo del sello sí tenemos, sobre todo, a la hora de interpretar la bulería o algunos palos de aquí”. Lo que sucede es que los cuatro “hemos andado por ahí dando volteretas, pues los de Jerez para trabajar siempre nos hemos tenido que ir fuera. Unos se fueron a Madrid, otros nos hemos movido por Sevilla, siempre dando vueltas hasta que a la larga sale tu trabajo y sigues para delante”. No sólo los ha marcado ese tener que salir al mundo, sino que “también nos influye que todos hemos trabajado para bailar”. Según precisa, “al tener que componer música una y otra vez y que no se repita para cada espectáculo, sin querer estás trabajando la composición”.

Y esa es la médula de esta primera entrega discográfica de Javier Patino. Aunque, según matiza, no ha tenido que hacer demasiado trabajo de adaptación al cambiar el escenario del baile por el del disco solista. “Cuando para un espectáculo he hecho temas, en algún momento he tenido mi espacio y ha sido sólo tocar el tema. Menos el de la soleá dedicado a Soler, que sí ha habido que tocarlo para que tuviera su propia dinámica, los demás son solos. Unos tienen más tiempo que otros, pero hasta ahora no van a ver la luz”. Y ahí se esconde una llamada de atención. Patino alerta de que “hay muchos guitarristas tocando atrás que siempre estamos en la oscuridad, ni se nos critica, ni estamos. Pero sí estamos, ¡eh! Espero que todos esos guitarristas que están detrás vayan empujando para delante, que hay un abanico muy grande de músicos. Y ahí están los casos, por ejemplo, de Jesús Torres o de Canito”.

-¿Para un guitarrista ‘de atrás’ sacar un disco es una reivindicación?

-Una reivindicación y una necesidad porque llega un momento en el que notas por dentro que tienes algo que contar. Es como cuando te estás enfadando y estás callado, hasta que explotas. Hay que escuchar la guitarra. Y si el baile evoluciona es gracias a la guitarra, eso hay que decirlo. Ahí está el secreto. La música da los acentos, da los sitios, es bastante importante. El guitarrista es el que más preparado tiene que estar. Y quizás por eso es tan bonito ser guitarrista. Tienes que conocerlo todo o, por lo menos, intentarlo.

 
“Interpreto lo que siento y me da un poco igual que me digan que sueno a Jerez o no”

Y esa preocupación la ve no sólo en los de su generación, sino en los que son aún más jóvenes. “Hay muchos chavales que vienen empujando y les suena la guitarra increíble y, además, llevan el sello de Jerez. Eso va a estar ahí yo creo que siempre”, piensa. Y en absoluto cree que defender el legado tocaor de esta tierra sea un condicionante: “Yo no lo siento como un peso. En mi caso, interpreto lo que siento y realmente me da un poco igual que me digan que sueno a Jerez o no. Yo sueno a lo que soy y no me preocupa lo demás. Cada uno tiene que hacer lo que siente, no dejarse influenciar por nadie y usar la técnica para lo que quiera decir. Si tienes más técnica lo vas a poder decir de otra manera, pero lo que importa es decir algo”. Y es mucho lo que dice en ‘Media vida’.

Más información:

Festival de Jerez 2009. Javier Patino, ‘Media vida’. Reseña y fotos

Entrevista a Javier Barón, bailaor

Entrevista a Tino di Geraldo, percusionista y productor

Entrevista a Juan Diego, guitarrista

 


  CD. Javier Patino
"Media vida"

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