|
<<
Anterior
¿Qué significa Gerardo
Núñez en tu corta pero intensa trayectoria?
Para mí lo ha sido todo. Me ha enseñado
muchísimas cosas. Entre ellas, las técnicas
para afinar. Antes de salir a actuar, se pone a hablarme en
los camerinos y me da muchos consejos. Con él siempre
estoy aprendiendo. Me ha abierto las puertas de muchos sitios.
Desde entonces no paro de trabajar.
¿Te ha dado tiempo a madurar?
En absoluto. De la noche a la mañana me puse a cantar
y no he parado. De la nada a subirme al escenario con grandes
artistas como Merche
Esmeralda o El Güito. Pero así son las cosas
de la vida, y yo no me puedo quejar en este sentido porque
me va muy bien.

Jesús Méndez con
Guadiana (Foto: Daniel Muñoz)
¿Defiendes la cantera jerezana?
Por supuesto. Hay muchos jóvenes que me gustan de
Jerez. En estos momentos te puedo nombrar a El Mijita, que
tiene un gran eco. Con la edad que tiene, sonar así
es muy complicado. Es lo que él ha mamado en su familia
desde chiquitito. Podría nombrarte algunos más,
pero si te soy sincero, hay muchos que se están dejando
ir. Hay que ser más constante y aunque no te llegue
la hora en estos momentos, hay que pensar que te puede llegar
mañana mismo. La gente de Jerez es muy cómoda.
Pensamos que con el ‘soniquete’ lo tenemos todo
y eso yo no lo aguanto. Vale que el ‘soniquete’
de Jerez tiene algo distinto y genuino que sólo lo
da la tierra y el hecho de nacer y criarte en este lugar,
pero ahora vete a Madrid y a ver cómo reaccionas cuando
un bailaor te dice que le hagas el cante de una forma o le
toques las palmas y le cortes en un determinado sitio. ¿Qué
haces ahí con el ‘soniquete’?
¿A qué se debe esa dejadez?
Yo creo que se debe a una confusión. Creo que andan
confundidos. La gente de Jerez está acostumbrada a
escuchar sólo el cante de aquí. Tú te
vas a Sevilla y escuchas a la gente hablar de Terremoto. Dime
tú quién habla aquí de Antonio
Mairena, por ejemplo. Si más de uno de los que
hay aquí saliese de Jerez, te aseguro que triunfaría.
También podemos hablar del tema del dinero. Con nuestra
edad no deberíamos darle tanta importancia. Miran mucho
por el dinero. Hoy, el que menos tiene, puede vestirse y comer.
Se piden unos cachés excesivos con respecto a la experiencia
y a la calidad del artista. Y eso cierra también muchas
puertas. Uno se tiene que adaptar a lo que hay, si realmente
te gusta esto. Si en una peña hay poco dinero, yo voy
aunque no tengan ni para pagarme.
¿Para saber cantar hay que estudiar el cante?
Yo creo que no. Hay que matizar, que es otra cosa bien distinta.
Hay que estudiar pero en ese sentido. Nunca había estudiado
cante hasta el día que me decidí a cantar. También
te digo que hay muchas formas de ponerte a estudiar el cante.
Nunca me he puesto unos auriculares con un cante seiscientas
veces para que se me quedara. Yo voy en mi coche y me voy
poniendo discos de un artista o de otro y así se me
van quedando las cosas.
¿Intentas estudiar cantes que no se estilan
mucho en tu tierra?
Sí. Pero todo depende del metal de voz que tengas.
Hay unos palos en los que te sientes más cómodo
que en otros. Por ejemplo, yo no me siento a gusto cantando
una colombiana o una guajira. Son estilos que no son de mi
tierra y la verdad es que no los siento. Cuando los tengo
que ejecutar, lo hago de forma muy mecánica, sin sentimiento.
Pero bueno, si uno quiere ser cantaor debe preocuparse por
saber todos los cantes posibles.
¿Qué sientes cuando muchos te decimos
“la perla del cante jerezano”?
Mucha responsabilidad. Ese es el título de esta entrevista
(bromea). También me enorgullece que me califiquen
de esa manera. Esto me anima a seguir estudiando y a seguir
aprendiendo poco a poco. Siempre paso a paso, y nunca creyéndote
nada. Antes que nada debes ser persona. No entiendo a la gente
que se cree algo.

Jesús Méndez (Foto:
Victoria Dia)
Con la edad que tienes, ¿te sientes un privilegiado?
Pues sí. Todavía no me creo que esté
trabajando rodeado de grandes artistas. Muchas veces, cuando
se abre el telón de un escenario, y me veo rodeado
de tantos artistas, me pregunto qué hago yo ahí.
Virtudes y defectos.
Me gustaría limar los problemas que siempre ha habido
en Jerez de afinación. El hecho de trabajar con mucha
gente me está ayudando mucho a superar estos problemas.
Ya entro en los cantes con los tonos memorizados previamente.
Respecto a lo que podría destacar de mi voz sería
la fuerza. La gente también me dice que le gusta mucho
el sonido de mi voz. Por ejemplo, hace poco me lo dijo en
Valencia el cantaor Juan
José Amador, y que te lo diga un maestro como él
es un orgullo. De todas formas, todavía tengo que aprender
muchísimo.
¿Con qué palos te quedas?
Me gusta mucho cantar por seguiriyas. También me quedo
con los fandangos y las bulerías. Con los fandangos
es donde más me sale el ramalazo de los Méndez
porque me acuerdo mucho de La Paquera. Ella hacía unos
tonos y unos dibujos con la voz que no se volverán
a escuchar en la vida. Dada unos semitonos impresionantes.
En estos momentos estás cumpliendo otro sueño,
tu primer trabajo discográfico. ¿Cómo
lo afrontas?
Con miedo. Porque uno no sabe la aceptación que tendrá.
Pero lo estoy afrontando con muchas ganas y, gracias a Dios,
todo está saliendo muy bien. Tengo un gran apoyo que
es Gerardo Núñez, que es un monstruo. Estoy
tratando de que este disco refleje la pureza que llevo desde
pequeño. Con eso me conformaría. Quiero que
suene a mi tierra. No quiero algo que sea comercial. Va a
haber bulerías, seguiriyas, zambra...
¿Qué aspiraciones o metas te planteas
para el futuro?
Ninguna. Que esto siga igual que hasta ahora. Con lo que
tengo, me conformo.
<<
Anterior
revista@flamenco-world.com
|