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Filósofos
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Juan Diego con Jorge Pardo
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Como solista, todos coinciden en que no es de virtuosismo, sino de sentimiento.
Juan Diego cuenta que 'Luminaria'
"está compuesto casi entero en la época en la que me volví
a vivir a Jerez, cuando empecé a intentar olvidarme de todo lo que había
aprendido fuera para tocar lo más impersonal posible. Y luego resulta que
es lo que suena más personal. Intento que suene impersonal, pues la música
está para que la disfrute la gente, nosotros somos simples 'buffles', que
conectamos con no sé qué y tenemos que hacer llegar... los sentimientos
de la humanidad entera, lo que siente todo el mundo, sea del país que sea,
tenga el color que tenga".
Ese afán democrático, ¿le lleva a buscar una música
flamenca digerible? "A mí el jazz, por ejemplo, me costó entenderlo,
pero me preocupé en ponérmelo y gracias a que di con músicos
de jazz que me enseñaron bastante, lo fui asimilando. Me guiaron recomendándome
que escuchara a Bill Evans, a Marcus Miller, a Miles Davis, a Billie Holliday,
a Ella Fitgerald, a James Brown... y también a Sting, a The Police, a AC/DC".
Al guitarrista le da la sensación de que esta exploración es minoritaria:
"Hoy en día la gente no se para a escuchar un disco entero en casa.
Hay que tener esa paciencia, porque esa vida que existe ahora, con esa televisión,
esas emisoras de radio con tantos intereses económicos... Parece que te
están empujando. ¡Déjame que me pare, que quiero escuchar
esto un momentito!".
Y esa tregua es la que da 'Luminaria':
"Con este disco queríamos dar música para que la disfrute la
gente, ni intentar demostrar qué bueno soy, ni mira todo lo que he estudiado,
ni mira qué buena gente soy... no. Mira qué buenos somos todos.
Si tú lo sientes es porque me entiendes y si no eres capaz de hacerlo con
una guitarra, eres capaz de hacerlo con una cámara de fotos o poniendo
ladrillos". Juan Diego está filosófico. Lleva noches leyendo
'La caída de los ídolos' de Nieztsche, afición que dice deber
a Musiquita. Cuenta que el arreglista "fue una de las personas que mejor
me aconsejó a la hora de tocar. Y se ve reflejada en el disco esa tranquilidad,
esa serenidad... Me aconsejó que me comprara todo lo de Khalil Gibran y
lo hice; son mis libros de consulta. Cuando te ves un poco nervioso, que tienes
el centro de equilibrio un poco perdido, cojo 'El profeta', 'La voz del maestro'...
libros que para mí son tesoros de la humanidad. Era un pedazo de artista
con un mensaje muy fuerte y gracias a Musiquita lo conocí más a
fondo. No existe más humildad y sabiduría, porque él sabe
de música. Los demás, nos buscamos la vida".
La caja de langostinos
¿Supone ir a contracorriente apostar por un flamenco de sentimiento?
"No es ir a contracorriente, es salirse del río. Como decía
Groucho Marx, que me paren el mundo que me quiero bajar. En este río no
me meto porque tampoco creo que exista. A los guitarristas flamencos lo que les
pasa es que tienen el complejo guitarrístico y te lo tienes que quitar
de encima para poder grabar solo. Si no, quieres ser como Paco de Lucía
y como él sólo está Francisco Sánchez Gómez".
La figura del maestro de Algeciras pesa para los guitarristas flamencos pero,
como explica con sentido del humor Juan Diego, "es como si llevas a cuestas
una caja de langostinos. ¿Pesa mucho? Sí, pero me voy a hinchar
porque están buenísimos. No es un peso. Todo el mundo está
pendiente de Paco. Yo estoy loco porque saque el nuevo disco para escucharlo y
para ver qué me va a enseñar de nuevo". Por eso piensa que
lo que sí llega a ser un freno es lo que llama el complejo guitarrístico:
"Yo también lo he vivido. Como guitarrista y como chaval joven yo
lo que quería era hacer las escalas de 'Entre dos aguas', que no las hace
nadie, nada más que Paco. Hasta que ves que físicamente es imposible
que llegues, también por circunstancias, por profesores, porque la corriente
de la vida te lleva para otro lado, el niño tiene que ir a la guardería...
Son muchas cosas las que tienes que llevar para delante y son tan importantes
o más que lo otro. Hay que llevarlo todo en armonía".

Juan Diego con Dr. Kelly,
productor de 'Luminaria'
¿Y Jerez? ¿Es un peso Jerez? "Pues en vez de langostinos,
pon que son ostras. Te pesa si quieres imitar a ciertos iconos flamencos creados
por no sé quién. Pongo como ejemplo a Moraíto, de quien he
aprendido muchísimo porque tiene un peso rítmico increíble.
De ahí hay que mamar. ¿Parecerme a él? Yo soy blanco y rubio,
él es moreno, con el pelo larguito, a mí me gusta el whisky con
agua, a él con cola... No tenemos por qué intentar parecernos a
nadie, pero sí aprender de estos personajes. La verdad es que en Jerez,
el tanto por ciento de artistas por habitantes es elevadísimo y te pueden
dar mucho. Me encanta conocer a los personajes de Jerez y aprender de ellos. Mira
qué seguiriya me canta Luis Moneo en el disco".
El teléfono
El proyecto más inmediato de Juan Diego es, sin rodeos, "que suene
el teléfono". Acaba de terminar la gira con José Mercé
y "a ver los polvorones cómo se solucionan. Esperemos que con este
disco salga trabajito, que en realidad, básicamente, fue por lo que lo
hice: necesitaba una tarjeta de presentación". Comparte con sus compañeros
la preocupación de la actual situación del mercado discográfico,
poco proclive a apostar por lo instrumental. "Y tampoco puedes estar pendiente
de ningún artista que tire de ti porque la vida te enseña que hoy
estás aquí con fulanito y mañana no estás porque has
perdido un autobús o porque ha llovido. Como no te lo curres personalmente
y te hagas tu caminito poco a poco...".
El tiempo pasa y "los niños vienen fortísimo tocando, cuando
te salen canas ya no vales porque no tienes imagen, ni pegas, ni aguantas al bailaor
de veinte años que quiere que le hagas la música especialmente para
sus pies, estás fuera de generación". También aprende
de los que vienen detrás, pues "ya traen aprendido lo de la generación
anterior y te sobrepasan ligero. Los discos nuevos de Paco que yo he tenido que
digerir con tiempo son su papilla. Vienen con camino adelantado". Opina que
"hay que aprender tanto de los mayores por su sabiduría y por su serenidad;
como de los jóvenes porque vienen con viento fresco y te ponen las pilas,
pues traen toda la energía de la vida que es lo que impulsa la música
y todo".
Si se le pide a Juan Diego un análisis del panorama actual de la guitarra
flamenca, responde con un mensaje alentador: "Conozco a los guitarristas
de mi generación y hay muchos que tienen muchas cosas que decir. No me
quiero poner yo como ejemplo de haber saltado una barrera, pero que se quiten
los complejos para que podamos disfrutar todos de lo que tienen dentro. Que saquen
su música y se olviden de demostraciones. ¡Que valen mucho y nos
tienen que dejar que los escuchemos!".
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