Atención personalizada para academias, tiendas y grupos

 

JUAN DIEGO, GUITARRISTA FLAMENCO. ENTREVISTA SOBRE ‘RESPIRA!’

“A través de la guitarra, intento expresar esa paz que todos tenemos dentro”

Silvia Calado. Madrid, noviembre de 2010

Los esquemas están para romperlos. Juan Diego transgrede en ‘Respira!’ uno de los mandamientos del guitarrista flamenco: componer lo que toca. Las partituras están hechas a su medida por Antonio Soteldo ‘Musiquita’, para adaptarlas, interpretarlas y sentirlas. El triángulo creativo de este álbum, grabado en los estudios Farm View de Massachusetts, lo completa Steve Ruggere, un productor artístico fiel al lema “less is more”. Toda su experiencia como jefe de sonido de BOSE, firma para la que el guitarrista jerezano grabó sendos DVD de demostración, la plasma en este disco instrumental que da una vuelta de tuerca a la guitarra flamenca desde el punto de vista sonoro, armónico… y cooperativo.

Highslide JS
Juan Diego con Jorge Pardo, prueba de sonido (Foto Daniel Muñoz)

‘Respira!’ es un disco especial en el panorama flamenco, grabado en Estados Unidos y con unos medios técnicos excepcionales…

Lo que más nos sorprendió es la calidad del sonido. Tuve la suerte de trabajar para BOSE y hacer unos DVD de demostración para sus equipos. Ahí tuve la oportunidad de conocer a Steve Ruggere, jefe de sonido de la firma, y es quien ha tenido la culpa de que este disco suene así. Nosotros no llegamos a ese nivel de sonido y esa calidad con esa naturalidad. Cierras los ojos y estás viendo todas las cuerdas, los dedos…

¿Qué papel ha jugado Steve Ruggere en el disco?

Es el productor artístico, ha designado el orden de los temas, ha hecho las mezclas... Siempre me ha dado mucha libertad para que hiciera lo que yo sentía, pero luego daba su visto bueno. Su frase era “less is more”, menos es más. Y siempre terminábamos quitando la mitad.

 

¿Y qué te ha aportado su visión?

Me ha aportado mucho. Al principio, a hacerme con las composiciones de Musiquita. He tenido que abrir el coco, el oído y el corazón para interpretar esos temas porque armónicamente no los entendía, ni los sentía. Yo intuía cosas, pero no sabía el potencial que tenían hasta que me ponía a trabajar. Luego de haberlo pillado miméticamente nota por nota, me quedaba en casa solo y mi trabajo era hacerlos míos, transportarlos a un ritmo flamenco y a una expresión, no sé si flamenca, pero sí personal. Era como si me prestara un traje y tuviera que ajustarlo a mi talla.

¿Es difícil para un guitarrista flamenco defender esta división de papeles entre interpretación y composición?

Esa fue la primera barrera que yo tuve que superar. No es lo habitual que un guitarrista flamenco interprete temas de otro compositor. Eso es una lacra que nos viene de atrás. Siempre te dicen que tienes que tocar tus propias cosas, pero si hay un tío que compone muy bien, y me vengo a referir a Antonio Soteldo ‘Musiquita’, director de orquesta, pianista, guitarrista, con una sabiduría de armonía que yo tendría que vivir dos veces para tener la mitad, eso hay que cuestionarlo. Me ha dado unos temas compuestos especialmente para mí. Y pensando que yo los iba a tocar, se curraba hasta la digitación para que los armónicos suenen más grandes, para que esa sonoridad fuese aprovechada por mí. Junto con Steve, hemos funcionado como un trío, como explica Jorge Pardo en el texto que ha escrito para el disco. Han confluido esas tres piezas a favor de la música, no de buscar la comercialidad del disco. Lo mismo se vende, estoy abierto a esa posibilidad, jejeje. Han coincidido las tres fuerzas empujando hacia un mismo sitio, en buscar una verdad en la música, en que sea un idioma inteligible por cualquier persona de cualquier lugar del mundo. Y el flamenco también lo va a entender: unas cosas le van a sonar familiares y creo que le van a sorprender otras. Eso está en el juego de la música.

Highslide JS
Juan Diego, ensayo (Foto Daniel Muñoz)

Y no es fácil sorprender en un género tan codificado, ¿no?

Hemos intentado abrir, con mucha humildad, esa manera cerrada armónicamente de hablar, no concluir en dar la vuelta a la misma plazoleta. Yo como guitarrista flamenco reconozco que nos vamos a la falseta, desarrollas un poquito y vuelves otra vez a la raíz, y luego haces otra falseta que se va un poquito para allá, luego vuelves otra vez... Y aunque lo plantees como un tema y enlaces muy bien una falseta con la otra, no deja de ser una vueltecita a la plazoleta. Y esto es otra cosa porque está hecho con un tío que sabe componer. Es como una viaje a otra ciudad y luego vuelves a tu casa, pero con toda la experiencia que supone el viaje.

¿Qué músicos colaboran en la grabación?

En el primer tema, ‘Musgo’, toca el trombón Lennie Peterson, que es un trombonista americano muy bueno, que también es profesional del cómic. He aprendido mucho de él porque está las 24 horas muy tranquilo, pero las 24 horas trabajando. Si no está pintando un cómic, está con una línea de melodía con el trombón y si no, está escuchando un disco y si no, escribiendo. Todo muy pausado, muy tranquilo, pero desde que se levantaba temprano, a producir… lo que fuera, pintar, tocar, escribir. Luego está mi inseparable hermano del alma Jorge Pardo, que toca en una rumba que se llama ‘Dieguito’, dedicada a mi hijo, y en un tema que se llama ‘Kundalini’, que es un poco más jazzístico y se raspa unos solos increíbles. La colaboración con Jorge está siempre abierta, nos llamamos el uno al otro para grabar nuestras cosas. Estamos volviendo a los 70, cuando los colegas colaboraban entre ellos porque era la única forma, pagando no sería posible. Es a favor de la música… para eso sirven las malas épocas. Además, están Guillermo McGill a la batería en un par de temas; El Chispa a la percusión; los únicos coros que hay, que no son ni frases, los hace Marcelino Fernández; Javier Mera ‘Katumba’ toca la percusión en ‘Degaussing’; y de palmero, me ayudó Keko Baldomero, que es un guitarrista muy bueno de Cádiz, y el hermano de Katumba, Israel Mera.

A diferencia de ‘Luminaria’, en este disco no hay voces, ¿por qué?

 
“En este disco quedaba todo dicho sin necesidad de texto”

No, en este disco quedaba todo dicho sin necesidad de texto. En el otro metí esas colaboraciones por estar bien escudado al presentar mi primer disco y porque eran los artistas con los que estaba trabajando entonces: Remedios Amaya, Diego Carrasco, Tomasito, Benavent… Y en ‘Respira!’ hay mucha más guitarra sola. Aunque esté acompañado, es bastante más protagonista la guitarra, sobre todo, por el tipo de composiciones.

Lo que sí hay es orquesta…

 

La Orquesta de Bratislava interpreta unos arreglos que ha hecho Chuchito Sanoja, un primo de Musiquita que es muy conocido en Sudamérica, un arreglista increíble. La estructura en tres partes de este ‘Pequeño concierto’ está ideada por Musiquita. La primera está dedicada a Steve, que enfermó en aquel momento, ‘Mouaré’ va en ritmo de soleá y acaba con ‘Cercanías’. Está enlazado con la orquesta en un track de ocho minutos. Cuando Jorge lo escuchó por primera vez se quedó como muy flipado y me dijo que se notaba cuánto sabía el compositor, porque no había hecho más que lo justo, sin pasarse. Es gente que sabe mucho de música, a su lado, yo me peleo con los acordes todavía, jajaja. Intentaré hacerme más amigo cada día.

Además de las composiciones de Musiquita, hay algunas tuyas…

Yo he tenido el atrevimiento de componer unas cosas y meterlas entre medio de las otras. A Musiquita se lo dije, que me estaba jodiendo la vida, jajaja; después de esas composiciones suyas, ¿qué compongo yo? Es como tener a Velázquez al lado y estar haciendo garabatos en un cuadernito de cuadros. Humildemente, los metí. Son míos ‘Malika’ y ‘Dieguito’, que es como la versión flamenca del tema ‘Kundalini’, fue la sensación que me dio. Siempre yo firmo la adaptación porque Musiquita quería que fuese así.

¿Qué recuerdo te queda hoy de los días de grabación en aquella granja de Massachusetts?

 

Recuerdo una frase que le dije a los técnicos y productores que estuvieron allí trabajando conmigo: “El que no grabe aquí, no graba en ningún lado”. Teníamos una cocinera que nos hacía lo mejor, a mí además con mi enfermedad de Crohn me tenía súper cuidado; el estudio, inmejorable; los ingenieros de sonido, increíbles; los productores, súper tranquilos… Había cuatro y lo nunca visto, ni un más ni un menos, todos daban sus opiniones y se ponían de acuerdo. Yo hacía siete pistas de un tema entero y en el tiempo que salía desde la cabina al control, ya ellos habían hablado de cuál era la pista buena y, enseguida, estaba montado el tema por un ingeniero. Nada de prisas y estrés, sino todo tranquilamente… y sonando. Y salías fuera y ese campo, ese aire puro… Silencio absoluto, respeto absoluto por la música, todos los medios técnicos disponibles… Si así no tocas, ahí no hay excusa. Te puedes partir la uña queriendo, jajaja. Tengo el recuerdo de sentir mucho cariño y mucho aprecio por lo que haces, siendo gente de tanto nivel. Qué alegría que me entendieran cuando hablaba. A veces, sientes como que hay que gritar para que te entiendan.

¿Y el dibujo de portada?

Es un dibujo mío en pastel que está hecho en un pergamino que me traje cuando estuve con Jorge Pardo en Nepal. Allí trabajan muy bien el papel, es un papel como grumoso. Yo soy aficionado a la pintura y eso fue lo que inspiró el disco. Cuando lo terminé, se me vino esa imagen y con mucha humildad, la intenté plasmar. Y creo que tiene mucho que ver con lo que suena en el disco. Hice también la contraportada, que refleja el gran cambio que he tenido en mi vida y que se refleja en este disco: a través de la guitarra, intento expresar esa paz que tenemos todos dentro.

¿Qué quiere decir el título?

 
“Cuando estás tocando y respiras, parece que las notas suenan no más fuertes, sino más grandes”

El título evoca ese cambio y todo se resume en que tenemos que ser conscientes de nuestra respiración, para darnos cuenta de que estamos vivos. Cuando respiramos, creo que hacemos las cosas mejor. No es un grito ni un llamamiento al orden a nadie, pero sí como un consejo. Respira… Me lo digo yo a mí mismo. Cuando estás tocando y respiras, parece que las notas suenan no más fuertes, sino más grandes. Daniel Muñoz me dijo una vez que había tocado la guitarra como si fuera un instrumento de viento y es por eso, porque estás impulsando las notas con tu respiración. Comprobado en estudio de grabación, realmente eso suena diferente.

¿Y se podría aplicar al flamenco actual ese consejo?

Yo creo que ganaríamos mucho todos si respiráramos más. Muchas veces el ego te confunde y te hace intentar comerle el coco a la gente, haciendo una cosa impresionante, apretando sin respirar. Hay gente que dice ole, qué fatigas está pasando. Pero yo no creo que el arte sea eso, sino hacer que la gente lo pase bien. No estoy hablando de entretener, porque para mí el arte nunca es un entretenimiento. Una obra de arte siempre es una oración, a ese dios que tenemos dentro, a ese dios del universo o a ese equis, prana, nirvana… no entro en política. Los artistas tenemos una forma privilegiada de ver cosas y es nuestro deber intentar mostrárselo a los demás.

 

El flamenco podría respirar más y estar más tranquilo, que no haya esa pelea y esa competitividad que tanto me molesta. No tenemos que ganar ninguna carrera. Ni el que pica más ligero es el que mejor toca, lo mismo que el que le da más fuerte al balón no es el que mejor juega al fútbol. Es como yo lo veo. Camarón para hacer esos quejíos, respiraba. Iba sin prisas cuando cantaba, no tenía ansia de demostrar ni de impresionar, iba dejándose llevar por su propia respiración y cantando lo que le venía. Dicen que ha creado escuela, pero yo creo que no sabía ni lo que hacía. Un artista cuando se gusta es cuando no sabe ni lo que ha hecho. Esta conversación la he tenido con Remedios Amaya y ella se reía y me decía: “¡Ay que ver qué viejo eres, cómo me conoces!”. Es que a mí me pasa cuando te dejas llevar. Si te interesa el arte, te das cuenta de que a eso también se puede llegar de forma consciente y disfrutarlo cada vez más. Eso se entrena y se estudia. Lo que tú practiques, siempre va a ser mejor. Si practicas la pérdida de control, cada vez tendrás una mejor pérdida de control. Siento que cuanto menos intervengo en la música, mejor me suena, más disfruto y suena mejor científicamente en las máquinas, lo he comprobado.

¿La colaboración con Musiquita va a seguir adelante?

Ya tenemos cuatro temas para el siguiente disco y una propuesta del flautista Pedro Eustache para hacer un disco juntos para Estados Unidos.

Compartir:

Facebook  delicious  digg  myspace


Más información:

Ángel Muñoz y Adela Campallo bailan al son de la ‘Inspiración’ del guitarrista flamenco Juan Diego

Entrevista a Juan Diego sobre ‘Luminaria’ (diciembre, 2003)

Juan Diego graba en Estados Unidos su segundo disco

Juan Diego presenta su primer disco en Jerez, avalado por José Mercé y Moraíto

   
  CD. Juan Diego, 'Respira!'

Más información, audio, pedidos

 
  Flamenco-world sólo es posible gracias a las compras de nuestros clientes en la TIENDA ONLINE

Juan Diego
Biografía, discografía, audio y comentarios de los lectores

 

 
Escribe aquí tu email para pertenecer
a la Cyberpeña y recibir el boletín de novedades: