Juan Habichuela, guitarrista
flamenco. Entrevista
“A mí me gusta lo
mismo tocar a ritmo
que libre. Todo lo he estudiado”
Silvia Calado. Madrid, junio de 2007
Como abanderando las credenciales
de La Alhambra, Juan
Habichuela posa con su guitarra ante la aspirante
a ser una de las ‘7 Nuevas Maravillas del Mundo’.
La imagen de portada de su nuevo disco ‘Una guitarra
en Granada’ rezuma belleza, historia, inspiración...
lo mismo que su toque. Y como ya hiciera en ‘Campo
del Príncipe’, lo pone al servicio de una
exquisita selección de cantaores. Unos son veteranos,
como Chano Lobato, Rancapino y Menese, con grabaciones
inéditas de hace más de una década.
Y otros, como Marina Heredia y Potito, son voces jóvenes
cuya lozanía inspira al maestro granadino, que
ha tenido que volver a encerrarse a estudiar, a poner
sus dedos en forma, a componer nuevas “variaciones”.
Y es que este disco ya no entraba en sus planes, estaba
jubilado, con ganas de volver a su maravillosa tierra...
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Juan Habichuela (Foto
Daniel Muñoz) |
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¿Quién le convenció
para volver a grabar un disco?
La idea de hacer este disco fue de mi
hijo Juan. Yo no quería grabar más porque
yo ya estoy jubilado, pero él me veía con
fuerzas. Me decía que todavía estaba para
hacer un disco. Yo le decía que no y él
me decía que sí... hasta que me convenció.
Entonces me puse a estudiar, dos o tres horas todos los
días, hasta que me puse en forma. Y empezamos a
grabar.
¿Cómo se decidió
el repertorio?
Yo tenía varias cosas ya grabadas
desde hace diez o doce años. Me faltaban otras
cuatro o cinco, así que Juan me animó a
escoger a cantaores jóvenes para que cantaran lo
que ellos quisieran. Grabé con Marina
Heredia, con Mari Carmen, con Potito y con Pepe Luis
Carmona. Y así completamos los ocho temas que hay.
Me costó trabajo, pero ahí está el
disco.
A los jóvenes les va a
sorprender escucharle decir que se tira varias horas al
día estudiando...
Claro, claro. Yo ya con más años
que la tarasca, tenía que meterme a estudiar. Y
así, metido en la habitación, hice los cuatro
nuevos temas. Y pienso que están bien. No fallo
en ningún momento, que es lo principal.
¿Cómo se desarrolló
la grabación?
Grabé en Madrid los nuevos temas,
menos uno que se hizo en Granada, los tangos de Marina
Heredia. Lo hemos hecho tranquilos, sin aceleración,
sin nada de nada... y estudiando mucho. Me levantaba por
las mañanas y me tiraba cuatro o cinco horas estudiando
lo que iba a hacer. Yo le preguntaba a los cantaores que
qué iban a cantar, pues soleá, seguiriyas,
taranta... lo que ellos eligieran. Y entonces me dedicaba
a sacar variaciones de esos temas. Pero me costó
trabajo grabar...

Juan Habichuela (Foto Daniel
Muñoz)
¿Y la selección
de cantes y cantaores?
A mí me da igual el cantaor que
sea, siempre que cante bien. También me interesa
ahora que sean nuevos. Por ejemplo, los cuatro que han
cantado en los temas nuevos, Marina, Potito, Pepe Luis
y Mari Carmen, yo los escuchaba que estaban cantando bien,
los veía para hacer el disco y los llamé.
Cuando les propuse cantar conmigo, que si les apetecía,
todos me dijeron que estaban encantados. Y así
fue la forma de grabar el disco. Yo es que tengo discos
grabados con todos los cantaores que hay en España.
No hay ni uno que no tenga grabado desde el año
50 hasta la fecha: Manolo Caracol, Farina, Juan Valderrama,
La Niña de Antequera... Del siglo pasado no me
falta ni uno.
¿Quién le ha gustado
más acompañar con su guitarra?
Todo el que ha cantado con la guitarra
a ritmo. Aunque hay muchos cantaores que se van y eso...
también hay muchos cantaores que cantan muy bien
los cantes libres. Y hay cantaores que los cantes acompasados,
los tangos, las bulerías..., los hacen muy bien.
Sin embargo, hay otros que los hacen menos bien pero,
sin embargo, los cantes libres, las granaínas,
tarantas..., los hacen preciosos. Es decir, que hay dos
formas de tocar la guitarra para acompañar: el
ritmo y el no ritmo.
¿Y se siente cómodo
en los dos bandos?
A mí me encanta lo mismo tocar
por granaínas o por malagueñas, que tocar
por tangos o por bulerías. Todo lo he estudiado...
para estar preparado.

Juan Habichuela (Foto Daniel
Muñoz)
Destacan por su arrolladora energía
los cantes de Chano Lobato...
Ahí tiene una fuerza y una rapidez
de la hostia. ¿Has visto cómo canta por
bulerías? Me llevaba a escape. Me reía cuando
lo escuché porque no sé cómo puede
cantar tan ligero. Y es que Chano
Lobato no puede cantar despacio, porque le coge mal.
A él tienes que llevarlo pom, pom, pom, pom
(marca con los nudillos a toda velocidad). Si canta
despacio, se ahoga. Es muy fuerte. Claro que hacer una
variación de guitarra a ese ritmo es dificilísimo.
Quítanos doce o catorce años... él
estaba fuerte, estaba bien de energía. Esos cantes
son una maravilla. Qué gracia, estuve hace poco
con Chano en el homenaje del Teatro de la Maestranza de
Sevilla. Y cuando le dije que iba a hacer un disco, me
preguntó: “Oye, ¿no irás a
sacar el cante de la locomotora?”. Jajajaja.
Cuando le toqué allí en Sevilla por bulerías,
se lo dije: “Ya no cantas tan ligero, ¿eh?”.
¿Cómo ves a los
jóvenes cantaores?
Pues los veo muy fuertes, con mucha voz
y cantando muy bien. Hay muchos que cantan de maravilla.
Pitingo,
que ha salido hace poquito, canta más bien que
la mar, pero bien. Uno de Huelva, Arcángel,
es increíble, me encanta cómo canta ese
tío. Miguel
Poveda canta fenomenal. Y Marina Heredia canta de
la hostia, tiene una fuerza en la voz... Hay muchos, no
me acuerdo ahora mismo de todos, pero hay muchos.

Juan Habichuela y Pitingo
(Foto Daniel Muñoz)
¿Les da algún consejo
cuando cantan con usted?
No les puedo dar consejos porque cantan
muy bien. Además, afinan muy bien y tienen voces
preciosas.
¿Y a los guitarristas
que quieren acompañar el cante?
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| "La
cosa es dejar al cantaor siempre que haga lo suyo,
ir detrás de él y no molestarlo" |
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Hay guitarristas que acompañan
muy bien. Yo escucho a los jóvenes y saben acompañar.
La cosa es dejar al cantaor siempre que haga lo suyo,
ir detrás de él y no molestarlo con muchas
cosas, pararse cuando hay que pararse, sin tremendismo
de ninguna clase. Hay algunos guitarristas que quieren
sobresalir por encima del cantaor y eso al cantaor no
le gusta. Si sales y empiezas a hacer una variación
espectacular, el público lo aplaude, eso está
clarísimo. Eso lo agradece el público, pero
el cantaor no.
Alguna vez ha dicho que se siente
banderillero...
Claro, el acompañante siempre
ha sido el mozo del cantaor, el que ha estado pendiente
del cantaor. Ahí la figura ha sido y es el cantaor.
Hombre, que luego salen algunos genios... Hace sesenta
años escuchaba yo a don Ramón
Montoya, que acompañaba muy bien. Y muchas
veces le daban aplausos igual que al cantaor. A ese hombre
le oías tocar... unas cosas que hacía preciosas,
unos trémolos que hacía tan bonitos... Tocaba
la guitarra muy bien, muy bien. Fue el único que
llegó a ser figura de la guitarra acompañando,
don Ramón Montoya.

Juan Habichuela (Foto Daniel
Muñoz)
Ahora es más difícil,
¿no?
Sí, ahora es más difícil.
En aquella época había guitarristas que
eran buenísimos. Manolo de Huelva, que tocaba más
bien que la mar, a mí me encantaba. Sabicas
era otro monstruo, bueno aunque ya fue solista, se quitó
de tocar para cantar, se fue a América... Pero
a mí los que más me han gustado siempre
para cantar son Ramón Montoya y Manolo
de Huelva, es que me encantaban, tocaban con un gusto
increíble. Sin hacer filigranas de ningún
tipo, se te metía en el corazón lo que hacían,
tan bonito y tan flamenco. Nada de tremendismo, nada de
virtuosismo, sólo acompañar... y hacerlo
con mucho cariño, eso es lo importante para tocar
la guitarra flamenca.
Antes de ser concertista, ¿un
guitarrista tiene que saber acompañar el cante?
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| "Al
concertista no le gusta acompañar para cantar
porque no sé, parece como que pierde categoría" |
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No, no. El que sale concertista, sale
concertista. Luego con el tiempo si se dedica a tocar
para cantar porque sabe los cantes y todo eso, es más
fácil. Pero al concertista no le gusta acompañar
para cantar porque no sé, parece como que pierde
categoría. No está reñido. Hay muchos
guitarristas que son concertistas y que acompañan
al cante a las mil maravillas.
¿Dónde está
la inspiración de este disco?
Hay tres o cuatro cosas que me gustan
especialmente. Hay unos tangos con una cosa preciosa,
en los que canta Mari Carmen. Y hay otros tangos
de Marina Heredia que también me gustan mucho.
Hombre, también lo de Chano, lo de Menese... es
que me gustan todos, me encantan. Pero ellas, aparte de
que son voces jóvenes, al ser un toque tan granaíno...
No sé, lo llevo dentro, me gusta mucho acompañar
por tangos. Y ahí hago yo dos o tres cosillas por
tangos que me gustan.
¿Y volvió a Granada?
No me dejaron mis nietos, me iban a matar.
Pero a mí me encanta Granada, es una belleza. Y
yo quiero morir en mi tierra. Cada vez que voy a Granada
me embeleso porque es una maravilla, no es porque sea
mi tierra. Ahora quieren hacer a La Alhambra una de las
siete maravillas del mundo. Y nosotros mismos vamos a
tener la culpa de que no lo sea. ¿Sabes por qué?
Porque Córdoba tiene la Mezquita, porque Sevilla
tiene la Giralda...
... y quizás, maestro, nos
pase lo mismo con el flamenco.