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ENTREVISTA CON JUAN MAYA 'MAROTE'
Agosto, 2001. Sacromonte, Granada.
Estela Zatania

Juan Santiago Maya "Marote" (Foto:Estela Zatania)
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Juan
Santiago Maya "Marote", (Granada, 1936) marcó una época.
Para muchos entendidos su nombre figura en la corta lista de los tocaores más
importantes de todos los tiempos.
El toque de Marote era y sigue siendo personal,
una sabia mezcla de moderno y antiguo, dulce en sus originales y bellísimas
granaínas, agresivo en los toques rítmicos, cualidades que le han
conducido a acompañar figuras tan diversas y conocidas como Carmen Amaya,
Antonio Gades, Manuela Vargas, María Rosa o Luisillo en el baile, y en
el cante, Fernanda y Bernarda de Utrera, Chocolate, Fosforito, Pansequito, Turronero,
Rafael Farina, Bambino, Paquera de Jerez ...
La puesta en escena no pudo ser más dramática,
subí el tortuoso camino de Sacromonte y el bullicio de la ciudad de Granada
al atardecer iba quedando atrás para dejar paso a la Alhambra, que me observaba
desde la derecha bañada en los últimos rayos de sol. Algunos turistas,
plano en mano, vagabundeando por los laterales. Esto no es Disneylandia señores...
Durante la mayor parte del siglo XX, en cuanto
al flamenco, Granada ha sido la hermanastra de Sevilla, Jerez, Cádiz y
todo lo que abarca el famoso triángulo dorado que según los flamencólogos
demarca la cuna del cante. No obstante, en las primeras décadas del siglo,
era un lugar emblemático del flamenco. Bailarinas como la Argentinita visitaban
las cuevas de Sacromonte durante una temporada, como las jóvenes extranjeras
que hoy en día llenan las academias de baile de Madrid, para regresar a
París unos meses después anunciando sus nuevos bailes "directamente
de las cuevas de Sacromonte".
Para acceder a la terraza de las cuevas de la
familia de Juan Maya 'Marote' hay que escalar una larga y empinada escalera exterior.
En el primer escalón miro hacia arriba y allí está el señor
Marote sentado cual rey. En seguida se levanta y viene casi brincando para recibirme.
Su aspecto es espléndido, está en buena forma y su sonrisa generosa
brilla igual que hace treinta y cinco años cuando era el ídolo de
los jóvenes tocaores.
Nos acomodamos
en un tranquilo rincón de una terraza con vistas privilegiadas de la

Familia Marote. Granada (Foto: Estela Zatania)
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Alhambra. La Salvaora, prima hermana de Juan, que
regenta las cuevas y canta el tradicional 'baile de la novia' en el cuadro, se
encarga del buen funcionamiento de la casa. Me explica que diariamente atiende
a veinte a treinta familiares: "tienen sus casas abajo en la ciudad, pero
les gusta venir aquí a comer, a tomar el fresco..." Entre el ruido
de los críos correteando, bocadillo en mano, las mujeres riéndose
en la cocina, ancianos charlando, hay un joven que no aparta el telefonito móvil
de la oreja mientras va organizando y apuntando los varios grupos de turistas
que hay que recoger de diversos paraderos para presenciar las actuaciones que
cada noche del año se ofrecen en las cuevas.
Juan, cuando yo le he preguntado a Manuel Morao
que diera su opinión acerca del toque actual, dijo que le parecía
que los tocaores de hoy están hablando en chino, que a lo mejor ellos se
entienden entre ellos, pero que a él no le suena a nada.
¿Eso ha dicho el Morao? [se ríe]
Artísticamente, lo que es la guitarra, se toca mejor... pero lo que es
acompañar y tocar flamenco puro se está perdiendo. Yo digo más
o menos lo que dice Morao, hay muy buenos guitarristas que tocan muy bien, pero
lo que es tocar bien para cantar y para bailar, y salir a un escenario, y cuidando
los toques, que si se toca por soleá, se toca por soleá, si se toca
por siguiriya, se entiende que está tocando por siguiriya.. .hoy no se
entiende lo que están tocando, esa es la verdad. El otro día vi
a un tocaor muy bueno tocar con tres cuerdas transportadas y la gente decía
"¿qué es eso? ¿qué toca?" Yo decía
que seguiriya, otros decían que soleá...¿qué estaría
tocando el tío? ¿porqué tienen que hacer eso? Las mezclas
de hoy son una cosa muy preocupante.
Antes podía escuchar un guitarrista y decía
¡fulano! y acertaba, porque teníamos todos, dentro de los toques
flamencos, cada uno algo distinto, una forma de tocar, pero hoy en día
tocan todos los niños igual y destrozan el cante con esos acordes. Antes
se escuchaban falsetas flamencas y gitanas que te inspiraban, además musicalmente.
Ahora ya no se tocan falsetas...se tocan "temas"... ¿pero qué
temas? ¡ aprende primero a acompañar y a tocar a compás! O
sea, guitarrísticamente ha evolucionado la guitarra, pero flamencamente,
no... pa' mí no...
¿Qué antecedentes artísticos
hay en tu familia?
Mi madre bailaba muy graciosa, casi hasta morirse
siguió bailando.. en las cuevas. Mi padre cantaba y era un gran cantaor,
pero no se buscaba la vida con el cante... se llamaba Marote... y mi madre, Pepa
la Marota.
¿De dónde sale este toque tuyo y
de Habichuela, que es de un nivel muy elevado comparado con lo que había
habido antes?
De aquí de nosotros. Al menos yo no he aprendido
de nadie... ninguno puede decir que 'Marote ha aprendido de mí'. Yo me
he criado en la zambra......
El Granaíno....
Era otro toque...
Y ese rasgueado tuyo tan famoso ¿de dónde
viene? Algunos dicen que viste a unos mexicanos...
[Se ríe]. Ese es mío... ni de México
ni de Australia ni de nada... por circunstancias de mi mano...
¿Cómo lo inventaste?
Es que me falta un cacho de dedo [extiende las manos
para que las examine, y efectivamente, le falta la primera articulación
en ambos meñiques].
Entonces explícame...
Tengo los dedos así de nacimiento, ¡y
mi niño igual! Entonces vi como todo el mundo rasgueaba con cuatro dedos,
y les salía redondo, pero como yo no podía, pues inventé
aquello... para superarlo ¿sabes? Y me alegro de haber tenido esa dificultad
porque al menos he dejado una cosa mía... Y todo el mundo entero toca ese
rasgueado...y además tiene nombre, "el rasgueao de Marote".
Juan, cuando comentaba recientemente en un foro
de Internet que había quedado contigo para una entrevista, de la noche
a la mañana me encontraba inundada de mensajes de todo el mundo, desde
Japón a USA hasta Alemania. Los flamencos se acuerdan mucho de ti, y lo
que quieren saber todos es ¿porqué pareces retirado?
Yo no he parado. He viajado mucho, tú lo sabes,
he recorrido el mundo dos veces, y he vivido cuarenta años en Madrid...
ahora estoy a gusto... me he acostumbrado a estar aquí. Si me sale una
cosa buena buena, vale, pero para estar como antes, pa' arriba y pa' abajo, eso
no...
Cuando se habla de Granada y del toque, todo el
mundo piensa en Habichuela, pero los jóvenes de hoy prácticamente
no saben quién es Marote...
Es que el Habichuela sigue, porque como los
niños son los de Ketama...
Entonces tú no te consideras retirado...
Yo no...lo que pasa es que estoy más cómodo
que antes... estaban mis padres muy viejos, y yo tenía una casa aquí...
Te han hecho un homenaje ¿no?
Sí, en el '99... tuve un poco de mala suerte
porque no me di cuenta que en la misma fecha caía la feria de Sevilla,
y la gente no se enteraba muy bien del homenaje, pero estuvo bien... José
Mercé, Ketama, Rancapino, Pansequito, Niña Pastori, Aurora Vargas,
La Macanita, Vicente Soto, Mario Maya... muchos, no me acuerdo...
¿En Granada hay fiestas como en
Sevilla, Jerez...?
Antiguamente había más... se buscaban
la vida los artistas en las ventas y todo eso...
Pero cuando hay una boda o un bautizo ¿hay
fiesta con cante y baile?
¡Hombre claro!... eso no se pierde... Pero
en Sevilla y en Jerez se canta más por bulería... aquí lo
que más gustan son los tangos, pero de aquí de Granada. Todo el
mundo está con los tangos de Badajoz, pero los de Granada nadie los conoce,
que son muy bonitos y casi no están grabados.
¿Porqué crees que Granada tiene
menos relevancia que Sevilla o Jerez dentro del flamenco?
Yo creo que esto...es porque hoy en día
lo manejan todo... y los flamencos de aquí se apañan con cualquier
cosa, no sé, porque verdaderamente hay aquí gente muy buena, pero
cuando montan un espectáculo traen a gente de fuera, para los festivales
y eso, y es una pena.
Tengo discos antiguos de María la Canastera
y de Manolo Amaya en que una y otra vez se escucha gritar "¡ole Marote!"
Serías jovencísimo entonces...
Entonces tenía unos quince años...
eso era antes de ir a Madrid. Tuvimos que irnos todos a Madrid para hacer la grabación.
Trabajé en casi todas las cuevas, pero empecé como bailaor... Me
acuerdo que una mañana se fueron todos al mercado a comprar, vino un grupo
de turistas y había que darles la zambra, pero no había guitarrista.
Yo sabía que tenían la guitarra allí en el cuarto, entonces
cogí la guitarra y toqué para la zambra. Luego cuando vino el dueño,
"¿cómo habéis podido dar la danza?" y le decían
"el niño... que ha tocado el niño" y dijo el dueño
"¡pues que se quede de guitarrista!".
¿Eran buenos tiempos aquellos?
Bueno, había necesidad, pero yo creo que antes
se vivía mejor. Yo vivía en la cueva. Claro, ahora tengo mi casa,
mi Mercedes... pero sigo viniendo aquí. Hoy en día es demasiado,
tanto lío...
¿Qué recuerdos tienes de Carmen
Amaya?
¡muy buenos! yo he trabajado con ella y me
decía que su abuela era de Granada... esa ha sido para mí... desde
entonces se me ha quitado el gusto, que yo no he visto en mi vida, ni veré
jamás, bailar mejor que esa gitana. Me acuerdo una vez que le estaba acompañando
en un teatro en Venezuela y salió un bailarín, el mejor bailarín
de Venezuela de entonces, que se ponía maracas en los pies y era muy famoso.
Sacó a Carmen Amaya a bailar con él y se tuvo que sentar el hombre
porque Carmen era demasiado... Luego en otra ocasión, en México,
terminamos de trabajar y no teníamos trabajo hasta los cuatro días
y Carmen nos llevaba a toda la compañía por allí, y venga,
alquilaba un salón o lo que fuera, y venga comer, y venga beber... esa
mujer no tenía na' de ella... era muy buena persona... yo lloro cuando
hablo de ella...
¿Coincidiste en su compañía
con Sabicas?
No, yo llegué justo después. Me decía
Sabicas con esa forma de hablar que tenía: "hijo...allí vas
bien"... era muy amigo mío. Un día Sabicas me abrazaba y dijo
"me quiero ir pa' España... aquí no hay más que rascacielos...
pero yo no puedo ir pa' allá". Y yo le dije "¿pero no
puedes ir a estas alturas?". Él tenía miedo... luego vino después
y ahora tiene su nombre en España. Para mí ha sido un monstruo,
y yo lo he escuchado bien...
El disco que grabaste con Fernanda y Bernarda
es donde, en la opinión de algunos, mejor han cantado las hermanas...
Tengo tres con ellas, tres 'lomplei'... el de la
soleá quieres decir...[se ríe]... ese disco pasó a la historia,
gusta a mucha gente, ¡y yo no lo entiendo! Lo pongo en el coche y todo para
averiguar lo que tiene, y la verdad que no me di cuenta, pero suena muy bien.
Yo conocía a esa gitana muy bien y me llevaba en bandeja...
¿Porqué ese cambio tan brusco de
Diego del Gastor a Marote? Sois dos polos opuestos.
Ellas necesitan más remate, más fuerza...
Vinieron a Madrid las dos y me escucharon en Torres Bermejas... me decían
a mí "¿quieres grabar con nosotras?" Y así fue,
y todo bien, sin ensayo ni na'... grabamos todo en un día, en unas tres
horas. Conmigo cantaron muy a gusto, porque se quejaba la Fernanda, "ay,
no puedo en ese tono". Ella no entendía de eso y le dije "si
cantas en el otro tono vas a forzar la voz y lo vas a pasar mal" y ella no
lo creía pero le dije "tranquila". Después dijeron las
dos "¡ay qué alegría!" Luego me llamaron al año
siguiente para grabar otra vez, y me vinieron a buscar a Madrid...
Al Paco del Gastor le metimos el Habichuela y yo
en Torres Bermejas en Madrid. Paco venía tocando muy bien por bulerías
pero no sabía rasguear, y el niño empezó y empezó,
y hoy en día es una figurilla de la guitarra.
Antonio Gades
Gades es una bellísima persona... muy estudioso...
ha llegado hasta donde ha llegado porque lo ha merecido. Me acuerdo una vez estando
en Madrid, a las tres de la mañana, con mi hermano Manolete, con el Güito,
mi primo Mario, y pasaba Antonio Gades con el coche que tenía, que era
un seiscientos, y dice Antonio "¡mira de donde vengo! Sacaba la camisa
de la ventanilla y la estrujaba y salía agua... de estudiar... ¡a
las tres de la mañana! Y ha llegado a ser el bailaor más largo de
España. Da pena como están bailando hoy en día... ¿eso
es baile flamenco?
Tu hija Mari Carmen es bailaora
Sí, baila aquí en las cuevas, luego
la verás... Y mi hijo es guitarrista, Pepe Maya, se ha ido hace poco a
Japón con un cuadro de ocho personas que lleva él, para seis meses.
Sabe su oficio y toca muy bien para bailar y para cantar. Es que para quedarse
aquí en un tablao, no vale la pena... antes había arte en los tablaos...
había figuras, pero ya no...
Tus recuerdos de Bambino...
Muy buenos también.. .un pedazo de artista,
cantaba a su manera y era un fenómeno. Salía por bulería,
por rumba y esas cosas, esas contestaciones, le ha copiado todo el mundo... ¡eso
era de él! Y el Morao, ese es otro... fue un fenómeno en su momento,
tocaba a la Paquera como él solo... le tocamos Manolo Sanlúcar y
yo también, pero mucho mejor con el Morao, que lo llevaba de otra forma...
y cómo le tocaba al Terremoto... ¡ese sí es un guitarrista
flamenco! Y el chiquillo, Moraíto... vino al homenaje y me dijo "¿qué
quieres que te toque? ¡lo que tú quieras!" No es Paquito, ni
el otro, ni el otro... pero sabe más que ninguno, porque se dejó
de 'temas'... al pie del cañón... ahora, guitarrísticamente
cualquier niño toca la guitarra y te asusta, pero no huele a flamenco ¡no
huele! Tocan a hipo... ¡jip!... ¡jip!... y esos acordes.. .¿no
ven que al cantaor lo van a destrozar? Pero claro, los cantaores se están
adaptando a eso... ahora le das un tono natural y dicen que es antiguo... y ya
veremos qué va a pasar con el cante, porque hay que cantar de otra manera
ahora. Y tocando para bailar pasa lo mismo... primero hay que estudiar los contratiempos
y las paradas de cada uno. Te dicen "para aquí... ahora me haces tirilín..
.ahora me paras otra vez..." Todo ensayado, ¡y tienes que tener una
memoria privilegiá!
Pues creo que hemos cubierto prácticamente
todo ¿no?
Una cosa más... El que te diga a ti que el
flamenco está en la época dorada, di que '¡Marote ha dicho
que es mentira!' En la época dorada no había ningún parado,
y ahora hay doscientos artistas buenos parados, dando clases y dando cursillos
porque no pueden ganar dinero...
Entonces ¿qué va a pasar con el
flamenco?
El flamenco va a seguir...pero malamente.
¿Consideras que has dejado escuela? ¿Tienes
algún discípulo representativo?
Bueno, dice todo el mundo que se me parece mucho
tocando el Felipe Maya, y también el Chuscales.. .dice Chuscales que empezó
más o menos gustándole yo. Me acuerdo cuando era pequeñito,
y siempre detrás mío, tiene la fuerza mía, y el pulgar y
todas esas cosas... le enseñaba alguna cosilla cada vez que venía.
Y Felipe, que no es familia mía, pero es un muchacho que ha trabajado conmigo,
y su fuerza y su pulgar, y tocando pa' bailar, como sabes le gusta mucho tocar
pa' bailar, pues dice todo el mundo que se parece mucho a mí.
¿Te sientes presionado por los jóvenes
tocaores?
No, pues te juro que no...al revés, yo pienso
que hoy técnicamente se toca mejor que antes, pero lo que es el acompañamiento,
se van p'atrás. Yo sigo mi camino, y te digo una cosa, si ahora mismo en
lugar de tener la edad que tengo, si tuviera veinte años, seguiría
el camino mío, que del flamenco puro queda muy poquito ¿sabes?
Juan, muchísimas personas quieren volver
a escucharte. ¿Cuándo vas a grabar?
[Se ríe] Eso es lo que me dice todo el mundo,
mi hijo que está en Madrid dice "papá, yo te lo preparo".
He estado un poquillo malillo.. .cuando esté un poco mejor a lo mejor me
enrollo y me meto en el estudio... hace falta un par de meses, no es como antes
que todo lo hacías "¡vamos y vamos!" Ahora se graba una
falseta un día, y al otro día otra, y así tardas cuatro años
en hacer un disco [se ríe]... oye, hay toros en la tele...
Juan me invita a ver la actuación en la
cueva de la Rocío y se retira al salón de la cueva para ver los
toros. El nivel del cuadro es bueno comparado con años atrás. La
hija de Marote baila unos tangos, y el sobrino de éste, Juan Andrés
Maya, que se formó en estas cuevas, observa la zambra desde la puerta.
A lo largo de la noche el cante es camaronero, el baile muestra una fuerte influencia
de Mario Maya y de Manolete, pero el toque es puro Marote...
zata@nexo.es
Agradecimiento:
A Paco Sevilla por haber facilitado datos históricos de su libro "Carmen
Amaya: Queen of the Gypsies".
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