LATORRE DENUNCIA LA SITUACIÓN ACTUAL DE LA "DANZA FLAMENCA"
Fernando González-Caballos Martínez

El bailaor y coreógrafo Javier Latorre convocó -la mañana del viernes 27 de abril del 2001- a los medios de comunicación en la Sala Endanza de Sevilla, para leer un comunicado en el que denunció la situación actual por la que atraviesa el flamenco.

Según explicó, "este manifiesto es producto de una cuestión de conciencia y coherencia con lo que trato de enseñar y transmitir". ¿La causa? Según él, porque "se está perdiendo la ética y la vergüenza".

Partiendo de una breve exposición de los motivos que le han empujado a escribir el manifiesto, el bailaor expuso su opinión acerca de lo que debería ser la dignificación del flamenco a través de los diferentes roles desempeñados durante su carrera profesional. Por ello quiso exponer sus argumentos desde una óptica múltiple en la que habrían de darse la mano sus opiniones como intérprete, coreógrafo y docente, ya que a su juicio dichos campos se encuentran separados de un modo bastante claro en la teoría, aunque no así en la práctica, por lo que los derechos de autor han caído en terreno de nadie.

En este sentido, buscó y halló responsables a los que culpar de la situación a la que ha llegado la "danza flamenca", y así lo precisó en los puntos quinto a séptimo de su manifiesto, en los que da a conocer su opinión sobre los eventos representativos, la crítica y los responsables políticos.

El también coreógrafo encaró la recta final de este decálogo sui generis con una reflexión personal sobre la "pureza" en el flamenco, con la que muchos de los presentes se identificaron debido a la mordacidad e ironía de su discurso. Mientras que con un resumen ético, sentenciaría "A quienes se den por aludidos, les diré que no tengo inconveniente en debatir con ellos públicamente. A los que dejen de contratarme, les doy las gracias por cargarme de razón; y a quienes sigan contratándome, que sepan que éste es mi código ético y tendrán que respetarlo, al menos en mi ámbito".


Foto: Anahí Cármody


MANIFIESTO
Javier Latorre


I) EXPOSICIÓN DE MOTIVOS:

Este manifiesto es producto de una cuestión de conciencia y coherencia con lo que trato de enseñar y transmitir. En ningún caso es producto de la envidia hacia nadie, ni me siento marginado ni me falta trabajo ni publicidad que no sea la que me brinda la profesión. Lo que deseo es abrir un debate entre los profesionales que me contratan, por lo que deduzco que respetan mi opinión, y promover una reflexión sobre lo que estamos haciendo con el FLAMENCO, una cultura única precisamente por su riqueza. Por educación que no por cobardía, sólo mencionaré nombres propios para formular un elogio o para criticar eventos que, por representativos de la realidad del FLAMENCO en todo el mundo, consienten y fomentan todo lo que aquí denuncio. También quiero dejar sentado que respeto las trayectorias de los profesionales, tanto de los verdaderos como de los que presumen de serlo, a los que concedo constitucionalmente el beneficio de la duda y la presunción de inocencia, aunque no las comparta. No busquen aquí mis gustos personales y tengan en cuenta que como en todos los aspectos de la vida, y también para mi, hay excepciones que confirman la regla en todos los aspectos sobre los que opino, como intérprete, coreógrafo y docente.


II) OPINIÓN COMO INTÉRPRETE:

De todos los profesionales es conocido que ser buen intérprete no conlleva ser buen coreógrafo o ser buen docente, ya que en mi opinión maestro es todo aquel que por medio de la sublimación de su arte es una escuela en sí mismo, una escuela abierta a todo aquel que quiera aprender en ella. Para mi docente, es quien sabe orientar y transmitir sus conocimientos al alumno sin imposiciones estéticas o estilísticas. En el baile FLAMENCO, parece ser que estas tres facetas van unidas por fuerza. Como intérprete digo que llevo treinta y dos años disfrutando en fiestas de pueblos, hoteles de costa y en los mejores teatros del mundo, y mi único objetivo ha sido siempre y seguirá siendo el enriquecimiento personal y el crecimiento y la dignificación del FLAMENCO a través de la colaboración y relación con todo tipo de estilos y artistas, así como el aprendizaje de todo tipo de técnicas a través de sus maestros y docentes.


III) OPINIÓN COMO COREÓGRAFO:

Quienes conocen mi trayectoria saben que he coreografiado más de treinta obras, desde el FLAMENCO más "ortodoxo" hasta Verdi, Piazzola, Mozart, Morente, Lagartija Nick, Haydn, Falla, Wim Mertens, Vicente Amigo, Path Metheny, etc, y para compañías que van desde el B.N.E. hasta la Fura dels Baus, pasando por la Compañía de Eva la Yerbabuena, Cía. de A. Canales, Cía. de A. Márquez, C.A.D., o el fin de curso del Conservatorio de Córdoba.

Asímismo, he tenido la suerte y el privilegio de trabajar y aprender con grandes coreógrafos como Antonio, Antonio Gades, José Granero, Pilar López, Alberto Lorca, Jose Antonio y otros muchos a los que omito por falta de espacio y no por falta de respeto. También he disfrutado y aprendido de otros coreógrafos como Pétipa, Bournonville, Frederick Ashton, Merce Cunningham, Marta Graham, Jiry Killian, Mats EK, Maurice Béjart, Cesc Gelabert, Pina Bausch, Roland Petit y Julio Bocca, entre otros. Es decir, hablo de verdaderos coreógrafos y de la falta de respeto a esa especialidad en el ámbito FLAMENCO. La coreografía no es una ciencia infusa ni la consecuencia de una aparición divina o una experiencia mística, sino el producto de un aprendizaje continuo, una experimentación constante, una riqueza de vocabulario, y de un sentido de la geometría, del movimiento de grupo y de la simplicidad y el aprovechamiento máximo de las cualidades de los bailarines con los que creas en cada obra. Ser coreógrafo no consiste en exigir que los pupilos bailen igual que el coreógrafo. En defensa y por respeto a la profesionalidad y esfuerzo que requiere ser coreógrafo, denuncio que en el ámbito FLAMENCO se incurre en el plagio y en la explotación de los bailarines que forman parte de muchas compañías de renombre, y que los que están al frente de esas compañías firman obras sin haberlas creado y sin compartir derechos de autor con los "negros" que les hacen el trabajo ni con los profesionales que han formado a esos jóvenes "negros", aprovechándose de las ganas de esos jóvenes y bajo la amenaza de deshacer la compañía y dejarles sin trabajo si no actúan como ellos imponen. Esto equivale a decenas de millones de pesetas. Cuando una presentadora de televisión firma una obra que no es suya y que además contiene plagios, o cuando un premio Nobel de Literatura es llevado a los Tribunales de Justicia por la misma causa, siendo aceptada la denuncia y sin haberse demostrado aún su culpabilidad, se convierten en noticia y escándalo a nivel nacional. Esto mismo pasa con las coreografías de muchas compañías de FLAMENCO y de DANZA ESPAÑOLA, con el consentimiento, complicidad y silencio de los profesionales que conocen la realidad. Para mi no deja de ser un delito de apropiación intelectual y de fraude como los antes citados. Por favor, no confundamos el término "coreógrafo" con el de "director de escena", "responsable artístico", o como quieran llamarlo.


IV) OPINIÓN COMO DOCENTE:

Siempre he tratado de aplicar y transmitir a mis alumnos lo que me han enseñado maestros como Aurora Pons, María Magdalena, Ciro, Victoria Eugenia, Juana Taft, Paco Fernández, Jose Antonio o María de Avila entre otros, ya se trate de FLAMENCO, Clásico Español, Ballet Clásico, Danza Contemporánea, Jazz, Arte Dramático, Expresión Corporal, Mimo, Claqué, etc.

Aclaro que en este sentido hablo de Andalucía, que es el ámbito que conozco y que teóricamente debería ser donde más se cuidara el FLAMENCO. La mala formación comienza en los Conservatorios, donde no se educa a los niños en el respeto y amor a la danza, sino que se les hace creer que su carrera depende de un diploma que cuando no se consigue puede suponer un trauma en algunos alumnos. Si a esto añadimos que las personas encargadas de evaluarlos, salvo honrosas excepciones, no han ejercido nunca como bailarines profesionales y en casos extremos tienen menos conocimientos que sus propios alumnos, el despropósito es total. Por otra parte están los "maestros profesionales" que, en algunos casos, en lugar de fomentar la diversidad, el enriquecimiento de lenguaje y el desarrollo de la personalidad del alumno, como es su obligación, se dedican a clonarse a si mismos aún sabiendo que lo que hace especial a un artista es la individualidad y no la imitación.

Los que impartimos clases somos los primeros responsables de iniciar y orientar a nuestros alumnos, en su mayoría "guiris", palabra que en el argot FLAMENCO es usada peyorativamente, y que en mi diccionario personal significa: "persona que viene de lejos y que ama el FLAMENCO", por lo que me siento un "guiri" más. Además, quiero recordar que la mayoría de los alumnos son guiris, ya que la gran parte de los "profesionales" españoles, al parecer, sólo necesitan salir al escenario una o dos veces para convertirse en autodidactas y por añadidura en coreógrafos.


V) OPINIÓN SOBRE EVENTOS REPRESENTATIVOS:

Primero pido que desaparezcan los premios Max y Amigo; por ética profesional y personal, por la falta de objetividad y la falta de respeto que supone el que unos creadores juzguen a otros, y para no fomentar la imagen que damos en todo el mundo de que en este país sólo hay dos o tres autores. En algunos casos ni se aproximan a la palabra autor.

Todo esto con el agravante, de que es la propia SGAE la que organiza y patrocina dichos premios, en vez de usar esos fondos en el patrocinio, promoción o ayudas a los autores.

En segundo lugar pido que los mayores eventos representativos del FLAMENCO a nivel mundial dejen de actuar como cómplices y financiadores del FLAMENCO comercial y sean un espejo y una tribuna privilegiada de la diversidad y la calidad y amplitud real del panorama existente aunque menos "popular".


VI) OPINIÓN SOBRE LA CRÍTICA:

Sobre la crítica, ya que parece inevitable que exista, pediría que nadie sentara cátedra, que respetara el trabajo del artista y sobre todo que nadie descalificara lo que esté fuera de sus cánones o de su entendimiento.

Quiero hacer hincapié en que el responsable del resultado de un espectáculo es quien lo firma y no sus bailarines o técnicos.

También que en críticas de danza se especifiquen los coreógrafos y cuales son sus fragmentos coreográficos.

En resumen; que la crítica contribuya a construir y a poner a cada uno en su sitio, y que los críticos traten de crecer y evolucionar del mismo modo que intentamos evolucionar los artistas después de leer las críticas. Porque, ¿quién critica a la crítica?


VII) OPINIÓN SOBRE LOS RESPONSABLES POLÍTICOS:

A los responsables políticos, quiero pedirles que eliminen las subvenciones públicas y promuevan leyes que incentiven el mecenazgo y la financiación privada. Que no permitan que el dinero de todos sea usado para convertir compañías públicas en cotos privados del director de turno. Que no antepongan el éxito pasajero de sus gestiones al verdadero cuidado y desarrollo de la cultura. Por último, que no traten a la danza como una especialidad artística de segunda categoría.


VIII) ACERCA DE LA PUREZA:

Reivindico la individualidad de cada artista en lugar del encasillamiento y la imitación. Digo que la técnica no es un fin sino un medio en manos de quien la posee. Por tanto, con toda la ironía posible, pido a los que piensan que la técnica puede quitarte alma, que le pregunten a Paco de Lucía cómo fue capaz de cambiar su alma por su técnica.

Y acerca de la pureza, diré que el FLAMENCO es producto de una mezcla de culturas que todavía nadie ha sabido explicar con exactitud.

La pureza para mí es intangible y es implícita al espíritu de cada persona. Pero si consideramos la pureza como algo tangible, en mi opinión tendría dos vertientes:

a) La endogámica, que puede acarrear minusvalías mentales e incluso la extinción de una especie o de una cultura.

b) La excluyente, que niega el mestizaje, religioso, étnico o cultural y que ha sido lo que ha motivado la mayoría de las guerras a lo largo de la historia. Hoy en día ya hemos comprobado, como ya mencioné en otro apartado, que es el dinero el que motiva guerras así como atentados contra la cultura.


IX) RESUMEN ÉTICO:

A quienes se den por aludidos, no tengo inconveniente en debatir con ellos públicamente. A los que dejen de contratarme, les doy las gracias por cargarme de razón; y a quienes sigan contratándome, que sepan que éste es mi código ético y que tendrán que respetarlo al menos en mi ámbito.

A quienes intenten recordarme errores pasados, sólo puedo decirles que siento pena por ellos.

Javier Latorre

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