Lebrijano
Biografía, discografía, RealAudio y comentarios de los lectores

 

"Ahora me quedan dos discos, pero no puedo decir nada porque no sé ni en cuánto tiempo los voy a hacer ni cuándo los voy a empezar”. "

 


Lebrijano, cantaor. Entrevista

“Ya para hacer un disco me tengo
que romper mucho la cabeza”

Silvia Calado. Madrid, abril de 2005

Lebrijano edita el disco número treinta y cuatro de su carrera. Y seguir estando a la vanguardia con tamaña discografía a las espaldas, no es tarea fácil... pero tampoco imposible. ‘Puertas abiertas’ es, en líneas generales, un disco de fusión entre el flamenco y la música andalusí, como lo fueron ‘Encuentro’ y ‘Casablanca’. La fórmula -que en el pasado fue incomprendida y hoy resulta de lo más natural- vuelve a presentarse pero enriquecida, con detalles avanzados como “utilizar mi voz como un instrumento”. Y es que, según asegura el maestro, “es lógico que un artista quiera decir algo más”.

Lebrijano (Fotos: Daniel Muñoz)

Del repertorio del álbum, en el que da la alternativa al violinista marroquí Faiçal Kourrich, Lebrijano destaca el tema de apertura: ‘Granate’. El cantaor comenta que “es una granaína, pero en el norte de Marruecos lo llaman ‘granate’. Es algo que hicieron los árabes y, con el tiempo, se ha transformado la palabra. Y cuando entran las niñas a los coros, lo convierten en un tema suyo”.

También le resulta especial ‘Alicia’, pues “ha sido la inspiración de este disco”. Y es que encierra una historia de vida, de luz, de esperanza... la de un bebé que sobrevivió al atentado terrorista del 11-M en la Estación de Atocha de Madrid. A ella va dedicada esta canción por bulerías en la que “toma parte en la fusión mi sobrino David (Dorantes)”.

Hay un puente tendido hacia ‘Encuentro’, la continuación de la famosa canción de ‘El anillo’. Divertido, Juan Peña cuenta que tanto que preguntaban “¿con quién se casa? Pues ya se ha casado la niña. Ese tema es precioso, tiene una letra magnífica”. Además de la rumba ‘Ya se casa la niña’, subraya “un tema que se llama ‘Bajo un cielo azul’, que le hicimos la música allí mismo en el estudio y yo hago unas intervenciones que dan origen a la música... ‘ácida’. Es concordante, discordante; sirve, pero no sirve... ¿Qué es esto? Yo ya lo llamé ‘La locura’. Pero después quité ese título porque me iban a tomar por loco y en este país, ya sabes, te ponen el sambenito y acabaste”.

Entremetidos están algunos temas que son “puramente árabes, donde tocan y cantan árabes, como en ‘Salamtak’. Y dan presencia a Faiçal, que es vital en este disco”. Junto al violinista, han tejido la música de la orilla africana Youssef Bou-Oud (darbuca), Abdesslam Naiti (kanun), y Redouane Kourrich, Leyla el Oumri e Iman Kandoussi (coros). Juntos dan rienda suelta a una música de la que, en su relación con el flamenco, no hace mucho decía Lebrijano que “no es tanta la fusión, pues sólo han pasado cinco siglos tras la expulsión; es lo mismo”.

Una antología y otros dos discos

 
"Tengo que saber aprovechar bien la fuerza. Me entra un poco de miedo no vaya a ser que cuando eche mano a la antología me quede corto"

‘Puertas Abiertas’ es una promesa cumplida del cantaor. Cuando presentó el anterior disco, ‘Yo me llamo Juan’, lo anunció. Y ha cumplido. Ahora vuelve a dejar a la afición con el gusanillo de lo porvenir. Proyecta que en un plazo de siete u ocho años tendrá en el mercado tres nuevas obras. Avanza que “ahora me quedan dos discos, pero no puedo decir nada porque no sé ni en cuánto tiempo los voy a hacer ni cuándo los voy a empezar”. Y aún hay más. “Después de esos dos, quiero hacer una antología con tres discos nuevos, más algún otro que tengo de actuaciones. Será de flamenco puro... ortodoxo. Y después, no sé”.

Ante la dificultad que entraña una obra de esta magnitud, Lebrijano ya se está preparando. “Tengo que saber aprovechar bien la fuerza. Me entra un poco de miedo no vaya a ser que cuando eche mano a la antología me quede corto. Estoy trabajándola de pensamiento”. Está todo calculado. “Todavía soy joven. Tengo sesenta años... uno más, uno menos (jajaja). Yo creo que podré cantar hasta los 68, más o menos, si me mantengo y no hay imprevistos. Yo no quiero hacer la antología muy mayor. Ahora estoy muy bien de voz, muy brillante, y tengo la cabeza muy bien amueblada todavía. Me cuido, eso es verdad, pero cuando llegan los sesenta, empiezan los achaques. De momento, no han venido. Y esos son mis proyectos”.


Lebrijano (Foto: Daniel Muñoz)
 
   

Más inmediatos son los planes de directo con Faiçal. “A ver si salen galas, pues sabes que vivimos de las galas. De los discos vivimos poco, con el ‘piratismo’ y lo que hay, ganamos poco”. Aunque, por supuesto, tiene sus cosas buenas. “El disco lo que sí te da es opción a desarrollar lo que a ti te gusta. Yo, gracias a dios, siempre he hecho lo que me ha gustado en mis discos. Algunas cosas han sido menos comerciales, pero las compañías me las han admitido. Y al final han ganado, porque siempre se están vendiendo discos como ‘Persecución’, ‘Lágrimas negras’, ‘Ven y sígueme’ con Rocío Jurado y Manolo Sanlúcar...”.

Muchas son las veces que ha dicho Lebrijano que no se le ha comprendido. “Antes decían que estaba loco, que qué hacía con los moros”. Pero las tornas hace tiempo que cambiaron. “Al final, me han dado la razón. La fusión es ahora una cosa natural, pero cuando yo la hice no la hacía nadie en el mundo. Después de ‘Encuentro’, ha venido una nueva fórmula de ver las cosas. Es un disco que sigue vigente. Y este ‘Puertas abiertas’ también seguirá vigente, igual que ‘Lágrimas de cera’ o ‘Casablanca’. Como soy un poco adelantado, cuando la gente retrocede dice “¡ay, este es el bueno!”. Esto es como el chiste del retrasado... Ahora caigo (jajaja)”.

Juan, el hijo de María la Perrata

 
"Mi madre ha cantado de una manera especial, no le llego yo ni al zancajo"

María la Perrata hace poquito que se fue (Leer noticia). A Juan se le entristece un poquito el gesto: “Eso queda para mi corazón”. Y vuelve a iluminársele cuando se le pide que hable de la gran cantaora que fue. “Mi madre ha cantado de una manera especial, no le llego yo ni al zancajo. Después de morir mi madre, he reflexionado mucho sobre cómo ha cantado mi madre. Y como ella ha cantado, pocas personas pueden cantar. Porque tenía una brillantez en la voz y una cabeza...”. Cuenta Lebrijano que su madre “murió cantando”. Y relata una anécdota que, según dice, aún no ha compartido: “Somos tres hermanos y nos quedábamos una semana cada uno con ella. Y a mí me tocó la navidad. Me quedé a dormir donde la muchacha se quedaba de noche. “Mamá, esta noche no te dejo sola”. Y se llevó toda la noche cantando. Ya le decía hasta que se callara. Por la mañana, cuando se lo dije me contestó: “Estamos en navidad. Era para ti hijo”. Fíjate qué regalo. Y, al poco, murió. Después de eso, ya no te puedo decir nada más”.

Más información:

Lebrijano presenta en ‘Puertas abiertas’ un alegato por la convivencia de los pueblos y las culturas

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