¿Por qué dices, Marcos, que “pocas
veces me encuentro bien bailando”?
M. F. Sinceramente, siempre te pones nervioso
para trabajar, siempre tienes ese sentido de la responsabilidad.
Y creo que podría sentirme mejor asumiendo la otra
responsabilidad, la de dirigir algo por ti mismo, es un reto.
Quiero resolver esa interrogación que tenemos todos
los artistas de saber si funciona, si te entenderán.
| |
Escena de 'Dos en Compañía'
(Foto: Daniel Muñoz) |
| |
|
Habéis trabajado con todo tipo de compañías
y proyectos. ¿Qué enseñanzas habéis
sacado de esas experiencias?
M. L. Tanto en dirección, como en
baile y en coreografía se aprende mucho en cualquier
sitio. Desde dentro más, porque ves todo el proceso,
cómo se empiezan las cosas, cómo se pone en
escena…
M. F. Al rodearte no sólo de bailaores
sino también de bailarines te enriqueces mucho porque
te enseñan otros campos que los flamencos a veces no
conocemos. No es que nosotros pretendamos ser contemporáneos
ni nada, sino flamencos con una visión más abierta.
Del contemporáneo podemos aprender mucho respecto a
la coreografía y puesta en escena.
Junto a Rafaela Carrasco habéis bailado con
bata de cola. ¿Cómo os sentistéis en
ese papel?
M. L. Al principio te choca, pero luego
si realmente lo sientes, ¿por qué tienes que
limitar el arte? En este caso íbamos dirigidos, pero
la verdad es que apoyo la propuesta porque ya bailó
hace muchos años la mujer con pantalón y, ¿por
qué no al revés?
M. F. Ya cuando nos pusimos a currarlo y
a aprender la técnica, te retas a aprender ese arte
tan bonito.
¿Cómo se define vuestra propuesta?
M. L. Yo tampoco la veo tan avanzada.
M. F. Más que diferenciarnos, queremos
sentirnos nosotros.
M. L. No hemos puesto ningún límite,
ni porque algo vaya a quedar fuera de contexto, ni porque
algo no vaya a ser como era antes. Simplemente, ha salido
del alma y lo hemos puesto.
M. F. Hay que tener en cuenta que Manuel
y yo somos bailaores. No hemos tenido otra disciplina. Sí
es verdad que hemos visto cosas, que hemos estudiado.
Manuel Liñán
en el camerino (Foto: Daniel Muñoz) |
|
| |
|
¿Veis que existe esa inquietud por proponer
cosas nuevas entre la gente de vuestra generación?
M. L. Creo que todo está volviendo
a una mayor sencillez. Quizás no se ha encontrado ningún
sentido a comerse tanto la cabeza. Las cosas que salen si
se ven nuevas, bien, pero como sean buscadas… es cuando
vas a meter la pata. Y eso te hace reflexionar y acordarte
de dónde se viene. Hay que pensar en enriquecerte de
todo y en plasmarlo.
¿Tenéis algún referente claro?
M. L. Todo el mundo me aporta, tanto del
flamenco como de la danza contemporánea. No puedo decir
que tenga un ídolo porque todo el mundo me enseña
y me da información.
M. F. Y pueden ser desde las grandes figuras,
hasta tus mismos colegas.
¿Qué perspectivas tenéis con
este proyecto?
M. F. Es difícil moverlo, pero se
va a intentar todo.
¿Y mientras continuáis las colaboraciones
con otras compañías?
M. L. Ya estamos liados con otra producción
que dirijo con Olga Pericet, ‘Cámara negra’,
que estrenaremos en septiembre y en la que participan Marcos
Flores y Daniel Doña. Es otra visión más
amplia, otro concepto también muy interesante.
<<
Anterior
revista@flamenco-world.com
|