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La
Macanita
Voz en alto relieve
"Yo
estoy cantando desde muy niña… no entendía pero ya cantaba". Hace 32 años Tomasa
Guerrero Carrasco, a quien llaman La Macanita por su padre El Macano, nació en
el barrio Santiago, nada menos que en la cantada Calle Nueva, en una casa de vecinos.
"Es la cuna, han salido muchos artistas de allí que ahora se mueven. Es un barrio
muy flamenco y estoy muy orgullosa de él".
Aunque
ahora no vive allí – sigue en otra parte de Jerez - allí se ha criado y desde
allí se subió por primera vez a un escenario a los 11 años. Debuta en un estudio
de grabación para participar la serie "Así canta nuestra tierra en Navidad", donde
ha participado (por villancicos cantó también en la película de Saura) en todos
sus volúmenes, menos en el primero, y ya van 17. Lo último que ha grabado La Macanita
han sido tres villancicos para esta colección, uno de ellos junto a La Paquera,
‘En el camino de Egipto’. Las mejores cantaoras de Jerez, en un mano a mano.

"La Macanita" © Paco
Sánchez
Idas
y vueltas.
Cuando
aún no había cumplido los veinte, Manolo Sanlúcar la llama para colaborar en "Tauromagia".
"Un disco importantísimo, entonces estaba Manolo Sanlúcar en todo su apogeo, intervino
José Mercé y otros artistas de una alta calidad. Recuerdo que lo pasé muy bien
y me acogieron con mucho cariño, porque yo era muy niña. Me dieron un sitio y
fue una experiencia importante".
Tomasa
la Macanita tiene discos propios, excelentes, y no canta para bailar. Se baila
ella sola. Sin micro. Se entrega en sus actuaciones. Pero sigamos con lo que pasó
al año posterior de ‘Tauromagia’, 1989: Pepe de Lucía le produce y compone un
primer disco de preeminencia festera, que comienza por colombianas y acaba por
fandangos, el primero bajo su distintivo nombre, y lo titula "A la luna nueva".
"Estaba muy ilusionada con ese disco, pero si a una artista le hacen un disco
y después lo meten en un cajón y no lo promocionan, ya eso no es culpa del artista.
Yo todavía de hecho suelo cantar algunos temas de los que están en ese disco…
Son experiencias que he tenido en mi carrera artística".
Al
poco tiempo, Paco Cepero le prepara otro disco inencontrable, éste de canción
española, que llevó la gracia de ‘Cariño de ida y vuelta’. ‘Con el alma’ fue diferente,
registrado en Sevilla y publicado en 1995 por una casa francesa. A las guitarras,
nada más y nada más que Parrilla y Moraíto. Dentro, entre otros cantes, cinco
tipos de bulerías. "Fue más potente, en el sentido de más profesional, con la
voz ya más hecha, el disco está muy flamenco y muy bien hecho. Otra experiencia
más, otro trabajo más y otras ilusiones".
Jerez
- Sherry
Poco
antes de cumplir los 30, Hermana Macana graba su obra cumbre de la mano bífida
de Ricardo Pachón en un quiebro a su Jerez seco. Carraspera gitana, labios africanos
y su Moraíto de buen temple. Los cuatro primeros cortes (¡alegrías con fondo blues
oliendo a sal!) coloreados, los tres últimos en blanco y negro de altorrelieve.
"Es
un disco de una calidad buena," recalca Tomasa. ‘Jerez-Xèrez-Sherry’ le llamaron,
y lo abrieron con una auténtica joya de bulería por soleá: ‘Adiós tristeza’. "Sí,
es preciosa, lo que pasa es que hasta… no lo voy a decir porque no me gusta decir
picardías, pero hay que tener suerte".
Y
eso que es un disco con dos partes bien diferentes. "A la hora de grabar un disco
no puedes acordarte solamente de la soleá, la seguiriya y las alegrías, porque
la pureza ya es para minorías, entonces tienes que rebuscarte y buscar otros temas.
El disco está muy bonito y muy bien trabajado, quizás no ha tenido la suerte ni
la promoción que debería haber tenido. No he hecho muchas televisiones con este
trabajo, pero bueno, después lo he amoldado a mis actuaciones. El tener un disco
en la calle ya es una ayuda a la hora de trabajar".
Lecciones
de Soledad
En él hay una parte de cuarto bien caldeado, un cuarto de hora como caldo de cultivo:
poseer el aura de Fernanda por soleá es lo máximo que se puede poseer por soleá.
En este siglo, el quiebro e intensidad que vuelca La Macanita vienen quedando
como únicos, tras esas ‘Lecciones de soledad’ que dedicaba a la de Utrera. "Se
hizo sin esperar, nos sentamos en una estufita y estuvimos hablando, con la gente
que yo me codeo, los niños que vienen conmigo trabajando, Chicharrito, Gregorio,
Moraíto… y salió así, Morao estaba cogiendo tono, tú canta, tú sigue cantando,
y grabamos doce minutos de soleá, lo montaron… como si te graban sin tú saberlo
y después lo venden al mercado, que no fue preparada la cosa: fue espontánea".
Actuaciones
no le vienen faltando, este año ha estado en Alemania y dentro de poco se marcha
a Londres; en fin, que por ahora no piensa meterse en un estudio de grabación.
"Hombre, proyecto de grabación sí que hay, pero no he firmado con ninguna casa,
estoy libre como los pájaros. A ver cómo lo encajo para que tenga más aceptación
que este último."
Días después de la entrevista, Pachón me anunciaba que acababan de firmar con
Senador. Quinto disco, quinta casa para este torbellino de arte con marchamo de
Jerez. Y sigue resonando el eco de sus bulerías: "No se puede hacer camino con
piedrecitas de nube que se van en un suspiro…"
Luis Clemente
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