Manuel Granados,
guitarrista y docente. Entrevista
“Siento la necesidad de dignificar
el flamenco”
Silvia Calado. Barcelona, enero de 2005
Manuel
Granados lleva ya dos décadas dedicado intensamente
a la enseñanza de la guitarra flamenca. Formado en
la casa Borrull, decidió dedicarse a la didáctica
“por un deseo de transmitir los conocimientos que
me legaron”. Convencido de que “un buen profesional
no es necesariamente un buen enseñante”, el
director de la Escuela Superior de Guitarra Flamenca del
Conservatorio Superior de Música del Liceo de Barcelona
se ha empeñado en diseñar una metodología
fiel a la esencia musical del género, original y
adaptada al nivel del alumno. Y así queda plasmado
en sus libros didácticos, que ya son guía
para miles de estudiantes de todo el mundo.
¿Cómo se inicia en
la música flamenca?
Mi afición por la guitarra, en general,
y el hecho de compartir parte de mi infancia en Barcelona
con personas que son historia de la guitarra y el baile
flamenco como Miguel Borrull hijo y Concha Borrull, hicieron
que me inclinara por el estudio de la guitarra flamenca
en todas sus vertientes. Primero, en el acompañamiento
al cante y al baile y, posteriormente, el concierto.
Manuel Granados |
|
| |
|
¿Cómo le influyó
su contacto con la familia Borrull?
Los
Borrull no fueron una familia demasiado representativa
del estereotipo flamenco, ya que eran personas dedicadas
al estudio. No en vano, el patriarca, Miguel Borrull, fue
alumno de Francisco Tárrega y maestro de su hijo
Miguel y de Ramón Montoya, dedicando su vida a la
mejora de la guitarra flamenca en el plano concertístico.
En su faceta empresarial también fue insuperable
al regentar un café-cantante, el Villarrosa de Barcelona,
que dio prestigio y resonancia mundial al flamenco en la
década de los veinte.
¿Tiene otros referentes?
Mi maestro Antonio Francisco Serra, con
quien estudié guitarra flamenca y clásica.
Él había sido alumno de grandes guitarristas
y pedagogos clásicos como Miguel Llobet, Emilio Pujol
y Nicolás Alfonso, además de Joaquín
Zamacois en armonía y composición, con todo
ello realizó un enfoque pedagógico particular
del flamenco. Todo un legado de conocimientos que supo traspasarme.
Como guitarrista de concierto y
compositor, ¿cómo definiría su estilo
y su aportación?
Es difícil hablar de algo así,
y más cuando he generado una forma peculiar y distinta
a la forma de sentir bajo el punto de vista estereotipado
del flamenco. Compongo lo que siento, eso sí, con
la idea de hacer perdurar la esencia del género y
sus aspectos tradicionales.
¿Por qué se decantó
por la didáctica?
Por un deseo de transmitir los conocimientos
que me legaron y que fui recogiendo. Con el tiempo percibí
lo positivo de realizar una labor de magisterio. Por otra
parte, sentía la necesidad de dignificar el flamenco
y un ánimo de normalizar todos los aspectos que lo
definan como género musical.
¿Cuál es, en líneas
generales, su metodología?
Considero que personalidad y originalidad.
Y en ello he basado mi trabajo pedagógico. Creo que
han de ser inherentes a un creador estos dos conceptos.
| |
|
| "Hay
que mantener una visión desde el propio género
flamenco" |
| |
¿Se diferencia la enseñanza
y aprendizaje de la música flamenca en algún
aspecto de la de otros géneros?
No en líneas generales, pero es
muy importante respetar e incorporar en estos su singularidad.
Hay que mantener una visión desde el propio género
flamenco, y no partir de otras visiones o educaciones y
sus posibles aplicaciones al flamenco.
Continúa
>>