|
ENTREVISTA HISTORICA
Transcripción:
Norberto Torres Cortés
1972
Cuando
la evolución que ha experimentado la guitarra flamenca ha llegado a convertir
a este instrumento antiguamente concebido para acompañar, en un solista
de concierto, y cuando las estructuras musicales en qué se apoyaba han
ido desapareciendo para dejar paso a nuevas aportaciones que la han cambiado en
casi su totalidad, Melchor de Marchena situado historicamente entre las dos épocas
del toque flamenco, es un ejemplo de guitarrista que, conservando los viejos moldes,
no está totalmente identificado con las actuales tendencias. Preferido
por los maestros del cante del pasado como Manuel Torre o Pastora Pavón
"Niña de los Peines", es el guitarrista más solicitado
por los cantaores de hoy en día.
La plaza donde yo he nacido, donde yo me he criado, y había muchos flamencos
buenos, y comprábamos en aquella época arrobas de vino. Cogía
algún guitarrito, para empezar era con un guitarrito malo. Hoy tengo guitarras
muy buenas. Y me gustaban los cantes y los bailes, como hablaban ellas, a su manera,
flamencos como gitanos. Hablaban a su manera y a mí me quitaba el sentío.
Eso. A las cuatro de la mañana escuchando cantar, esas grandes mujeres,
estas gitanas que habitaban a su manera. Pero siempre tenían unas músicas
que eso me extrañaba a mí y lo llevaba yo dentro.
El
nieto que tengo yo, lo que quiere es que cante. Es muy bonito. Estoy con mi nieto,
mi nuera. Éste va a romper tó lo que hay aquí. Y mi hijo
que tiene un punto en la boca. Y éste lo va a tirar tó. Voy a tocar
la guitarra yo así. Eres un sinvergüenza. Ea, tó, tó,
lo ha tirado tó, tó. ¡Ay que gitano más malo! ¡Je,
je, je!
Ud.
Melchor vive en Madrid y, aunque ha nacido aquí en Marchena, por lo visto
le gusta más la forma de vida de Madrid que la de aquí de Marchena,
¿No? Se encuentra Ud. más a gusto allí con su familia.
A
mí me gusta mucho Madrid, porque Madrid es mi vida, para ganar dinero.
Lo gano. Y Marchena, pues me gusta porque he nacido en Marchena. Y además
Marchena para mí, Fernando, Alfonso, mis amigos que nos hemos criado juntos.
Cuando yo no era nada me ayudaban todo lo que podían. Ahora los tengo,
pero tengo un arte especial, cuyo arte quiero dárselo a Udes.
¿Melchor,
y cómo empezó Ud. a tocar la guitarra aquí en Marchena?
Pues
como todo el mundo que nace en un pueblo, sin saber tocar, ni nada. Pero yo tenía
una inspiración muy grande, en mi arte. Pues yo creía y creo que
yo podía llegar a algo. He llegado, y además de mi arte, todos son
mejores que yo, todos son fenómenos. Pero mi arte me lo llevo yo consigo.
Voy a ver si en esta grabación que yo voy a hacer con Udes., hago un poquito
de mi arte bueno. Quiero que salga para que los..., estos muchachos y estos señores
catedráticos de cante y de baile. Hacen un sonido distinto para mí
que todo el mundo, para mí todos son mejores que yo. Pero lo mío,
quiero hacer una cosa, una cosa rara en mi guitarra. Siempre con un güisqui
a mi lado, que es lo que me gusta más en el mundo.
¿Tuvo
algún maestro aquí cuando Ud. empezó a tocar la guitarra?
No.
No tuve maestro. No sé si es malo o bueno. A mí quisieron enseñarme
a música y dije que no, que la música la llevaba en sí, que
yo no podía ser matemáticamente lo que hacen los violines, ni ná.
Yo lo que hago es mío, y mi pureza me la llevo yo.
¿Ud.
prefiere a algún cantaor para acompañarle, algún tipo de
cantaor?
Pues
yo sí. Él que todo lo canta muy bien, a mí me duele horror
cantando, me gusta mucho Manolo Caracol, porque es un cantaor de arte, tiene mucho
arte, y a mí me gusta mucho. Y cuando canta él, saco cosas en la
guitarra que no las sé. También hay otro cantador que me gusta mucho
que es Mairena, y canta muy bien.
¿A
qué cantaores le ha tocado Ud., a cantaores antiguos, de otra época?
A
Manuel Torre, al Gloria, a la Niña los Peines, al Pinto, a la Pompi y a
los que son buena gente, que eran, los pobres.
¿Y
le gustaba a Ud. acompañar más a estos cantaores que a los que acompaña
Ud. ahora?
Sí,
el doble más.
¿Por
qué?
Porque
cantaban lo que a mí me gusta. Cantaban flamenco. Hoy, todo es bueno pero
esto de la rumba, es muy bueno, muy bonito, lo veo como si no lo viera. Me gusta
el cante por seguiriya, por soleá, cantar por fandango puro, por malagueña,
por taranta, taranto, tangos, bulería a golpe. Todos esos cantes me gustan.
Los demás son muy bonitos pero... Cuando ganan tanto dinero, será
porque vale, pero... A mí me gusta verlo, pero no me entusiasman. Me gustan
más los cantes puros buenos.
¿Y
dónde acompañaba Ud. a estos cantaores, Manuel Torre?
En
las fiestas en Sevilla. Esos cantaores cantaban muy poco en el teatro. Cantaban
en fiestas. Yo era muy joven, y me llamaban a todas las fiestas muy grandes.
¿Y
cómo era el ambiente de entonces?
Un
ambiente muy bueno. Un respeto de un artista a otro muy grande. Se cantaba muy
bien. Y allí no se hacía más que beber y cantar puro y tocar
puro. Se aprendía mucho de esos señores.
¿Qué
pasa, que hoy no se bebe ni se canta puro?
No.
Hoy se canta también. Pero que esos señores cantaban antes, esos
cantaores de hoy hacen bien. Cantan cantes livianos, cantes para ganar mucho dinero,
que ganan mucho dinero. Antiguamente no se ganaba dinero. Hoy cualquiera que cante
cualquier cosa, se pone rico. Antiguamente no. Había que cantar muy bien,
muy bien, y yo he escuchado a todos esos cantaores.
¿Ud.
cree que Melchor de Marchena ha aportado algo a la guitarra flamenca?
Bueno, yo he tocado mucho a muy buenos cantaores, muy delicados. Y han cantado
cantes muy raros, y le he acompañado muy bien. Y eso pues vale mucho.
Ud. que ha cogido las dos épocas fuertes de la guitarra, la de hace
cuarenta años y la de ahora, ¿Qué diferencia encuentra Ud.
entre cómo se tocaba entonces, y cómo se toca hoy?
Antes
se tocaba muy bien la guitarra. Había muy buenos guitarristas. Pero hoy
también los hay. Y ha evolucionado la guitarra mucho. Ha ganado.
Melchor, Ud.
tiene un hijo que es guitarrista también.
Pues
sí.
¿Ud.
cree que se basa en los toques suyos, o está ya más evolucionado?
Pues
mi chiquillo, yo no digo que sea hoy el mejor guitarrista de España, pero
tampoco hay quien sea mejor que él. ¡Ejecuta la guitarra con un arte!
Y además que toca moderno, también sabe tocar para cantar como yo.
Mejor que yo tocando, con más facilidad porque para la guitarra, para él
no es nada.
¿Ud.
le ha enseñado a él a tocar la guitarra?
Yo
le enseñé muy poco. Todo ha salido de él. Cada siglo da Dios
una cosa grande, y este siglo le tocó a él.
¿Y
cómo ve Ud. los toques de su hijo, y los toques de Ud.?
Pues
cuando yo lo escucho tocar, me se quitan las ganas de tocar yo la guitarra. Porque
es maravilloso. Hace cosas y además crea. Lo que toca es suyo. Ahora le
ha costado mucho trabajo. Estudia mucho la guitarra porque es una carrera muy
grande y muy difícil y él ya la tiene concluida.
Transcripción: Norberto Torres Cortés
De la colección
de video "Rito y Geografía
del Toque"
|