|
<<
Anterior
| |
María del Mar Moreno
|
| |
|
Hace un par de años decías
que querías ser bailaora y no meterte en montajes teatrales. Sin embargo,
probaste con 'Septiembre'
y sacaste alguna conclusión, ¿no?
La crisis me vino a raíz de ahí. 'Septiembre' fue un espectáculo
a mejorar en muchos aspectos, pero a nivel artístico y personal hay un
antes y un después de María, pues me estoy buscando constantemente.
Todavía no soy la María que quiero. Cuando estás en un momento
de búsqueda no tienes el equilibrio y la estabilidad que quieres. Y es
verdad que desde aquello estoy extraña pero cada vez siendo más
lo que quiero ser a nivel artístico y personal. Lo mismo me veo más
sola que la una porque ser tú conlleva un riesgo. Cuando me tiré
de rodillas mientras me caían hojas por encima, ya no estaba en el teatro.
Lo cuento y me emociono. (Para de hablar porque no puede seguir, asoman las
lágrimas). Fue como una experiencia religiosa. Y esa noche caí
malísima. Yo toqué fondo en todos los sentidos. A partir de ahí
voy siendo la que quería ser.
¿Quién quieres ser? Digo profesionalmente, lo personal nos
lo podemos guardar...
No, no importa. A lo mejor es un defecto, pero como profesional, por un lado,
tengo que obviar todo lo que me ocurre; pero, por otro lado, como artista, intento
que lo me ocurre personalmente lo pueda reflejar en mi arte. Y mi medio de expresar
lo que ocurre en mi interior es el baile, es el cante, son mis manos, son mis
pies, es mi cabeza. No puedo separar completamente a la María artista de
la María persona. En otros aspectos sí porque no soy una artista
narcisista... externa, quizás sí interna. La María artista
intenta que la persona que me esté cantando, la que está tocando
la guitarra, la que está tocando las palmas, la que está en el bastidor,
la que me está peinando, la que está en la primera fila o detrás
de una cámara diga: "Dios, ¿qué ha pasado?" Y que
eso ocurra en medio segundo. El otro día leí unas declaraciones
de Joaquín Grilo, a quien respeto totalmente, en las que decía que
cuando se veía en vídeo, había tres minutos que le gustaban
de dos horas. Y a mí me pasa lo mismo. Veo qué bien estaba cantando
uno, cómo estaba tocando el otro, lo bien que me habían peinado...
¡Pero, María, eres deprimente! No he conseguido ver 'Septiembre',
lo he escuchado y no me he visto. Además, no he necesitado ver el vídeo
para saber dónde tengo que trabajar más porque lo tengo en la cabeza.
Me quedo con treinta segundos, pero ¡qué treinta segundos! Eso es
lo que busco. La vida es eso, los momentos felices son de treinta segundos.
¿Sientes presiones en este ciclo de búsqueda que estás
viviendo?
Vivir es una presión constante. ¡Con lo bonito que es vivir! Y
eso es lo que me da pena. Todo radica en que el ser humano no sabe ser feliz y
no deja ser felices a los demás. Si quiero que me respeten, tengo que respetar.
No puedo pedir respeto para mí y poner a parir a Israel Galván,
por ejemplo. Si quiero que me respeten porque yo quiero bailar el cante, si quiero
hacer un rematito a tierra, a tierra, a tierra... tengo que respetar lo que hagan
los demás. No me tiene que gustar todo ni emocionar todo, tampoco es eso.
¿Tiene algo que ver Israel Galván con Joaquín Grilo? ¿Tiene
algo que ver Belén Maya con Manuela
Carrasco? Porque no te guste el queso, no tiene que ser malo. ¡Come
jamón!
¿Se te exige crear?
| |
|
|
"Sí, a un bailaor se le exige tener un espectáculo
teatral"
|
|
|
Sí, se te exige tener un espectáculo teatral. No se me deja ser
María del Mar Moreno... o María Moreno. Pero creo que el problema
no es de ellos, lo tengo yo. Muchas veces hay que detenerse. Con 'Septiembre'
me arriesgué a que me entendieran o a que no me entendieran, pero se vio
bailar a María. Tenemos que intentar ser uno mismo dentro y fuera del escenario.
Igual le gustas a veinte... ¿por qué le tienes que gustar a dos
mil? Claro, quiero trabajar. Y si por no tener espectáculo no voy a trabajar...
Ahí sí está el problema. Ese es el miedo que tengo yo y muchos
de mis compañeros. Hay que meter danza, hay que meter un teclado, violines,
salir en la tele...
¿Y no crees que debe haber un equilibrio? ¿No crees que se
puede llevar a escena esa apuesta sin más artificios?
Estoy a la búsqueda de ese equilibrio y creo que no sólo yo.
Pero tu propuesta funciona y bastante bien internacionalmente.
| |
|
|
"Algo que no me gusta es que se aplauda todo"
|
|
|
Me siento tan bien fuera... Creo que hay sitio para todo el mundo. El mundo
es muy grande y hay muchos sitios despoblados todavía, lo que pasa es que
nos empeñamos en irnos a vivir todos juntos. Tenemos miedo a estar solos,
queremos que nos admitan y tenemos que hacer lo que hace todo el mundo. Me doy
cuenta cuando voy, por ejemplo, a París. Hay decenas de teatros y en cada
uno hay una propuesta diferente. Y menos mal. Tampoco estoy de acuerdo con tragarme
todo lo que me dan. Me pueden dar coba porque me deje dar coba, pero a estas alturas
he visto mucho, sé que me queda mucho por aprender, pero ya estoy madura
para saber lo que me gusta y lo que no. Y también se da mucho gato por
liebre, que a veces se da porque no sabes hacerlo de otra manera, te confundes
porque aún no tienes la madurez para saber hacerlo. El público no
es tonto. Y algo que no me gusta es que se aplauda todo. La hipocresía
es lo que más detesto, odio la falsedad, odio a las personas que intentan
ocultar lo que son. Y no digo que haya que descuidar las formas. Echo en falta
personas que me den verdad. Yo no voy a los actos sociales y me da pena porque
allí hay amigos míos que me gusta ver, pero como eso conlleva muchas
veces un gasto de energía para el que no sirvo. No puedo ser esa parte
del artista. Me cuesta, no lo puedo remediar. Y eso que soy la más dicharachera
del mundo, me encanta reírme, pero no con personas que no me dicen nada.
¿Y Jerez?

Clase de María del Mar Moreno
|
|
| |
|
Jerez es complicado. Lo que le ocurre a mi pueblo, en general, es que tenemos
que culturizarnos un poquito más, hay que estudiar un poquito más,
hay que leer un poquito más y eso no significa que la pureza se pierda,
ni mucho menos. Un ejemplo. El
Torta a lo mejor no tiene cultura escrita pero, para mí, es de los
cantaores que escucha, que le gusta saber... Yo lo he visto emocionarse con un
piano y más gitano que Juan no lo hay y más puro que él no
lo hay. Y respeta. Conozco muchas personas que no saben hacer la o con un canuto
y ¡cómo son, dios! Pero es porque tienen fondo y si no lo tienes,
da igual que seas catedrático o que cantes mejor que nadie por bulerías.
El fondo hay que tenerlo y trabajarlo. Me refiero a la cultura de respetar, de
buscarse el fondo y ser mejor persona. Si fuéramos buenas personas, el
mundo y Jerez de la Frontera iría mejor. Mira que Jerez quita el sentío,
mira que hay gente guapa, mira que hay gente con arte, mira que hay gente que
vende bien, mira que se come bien, mira que se bebe bien, qué sol, qué
luz, qué azahar... ¿falta algo? ¿Qué pasa? No puede
bailar bien el otro. Luego te toca a ti. Quédate en lo bonito, que algo
habrá. Dime algo feliz, que me alegre el día.
Ahora dicen que el festival debería ser de cante. Cuando sea de cante,
nos vamos a pegar chocazos. Y te habla la que más ama el cante. "Porque
tú estás y yo no estoy". Todo es hablar sin fundamento. Quéjate,
pero con fundamento. Me da miedo de no encontrar la fuerza para que eso no me
toque, para que no me coma un día la frustración o la envidia o
los celos o el miedo. Me da miedo no encontrar esa paz interior que necesito para
aislarme de la maldad y para bailar como quiero y hablar como quiero y abrazar
como abrazo... y enfadarme como me enfado. Como en '1984' de George Orwell. Al
final dice: "Y amaba al gran hermano". Luchó tanto pero pudieron
con él. No, no es lo que quiero. Me da miedo de que la vida me oscurezca.
<<
Anterior
revista@flamenco-world.com
|