|
MARINA
HEREDIA , EN OTRAS FORMAS DE FLAMENCO
Con
sólo 20 años y a punto de editar su primer disco en solitario, es
considerada como una de las mejores voces de Flamenco.
Si
Macanita es voz de bronce, la de plata es, según el programa en que aparecen
juntas, Marina Heredia, piel blanca, cante terso, entre la elegancia de movimientos
de su buena planta, del buen temple que no pretende romper. Voz joven intentando
sacar lo antiguo, oscuro. Hace tangos de su tierra, Granada, y entre las licencias
que se permite tintinean sus largos zarcillos por alegrías. Cumple los
20 en abril. Amiga de Estrella Morente desde chiquitita ("Anoche estuvimos
juntas, de fiesta...") se encuentra concentrada preparando su primer disco.
Acaba de firmar con Universal y están buscando temas, sin prisas. "Queremos
hacerlo muy bien, con muchos detallitos, todo muy limpio" ¿Para otoño?
"Yo diría que sí, la gente de la casa de discos quiere que
salga para primavera, pero creo que no va a dar tiempo". ¿Llevará
el padrinazgo del padre de Estrella? "Por mí encantada, pero el productor
de mi disco es Isidro Sanlúcar. Yo ahí no entro".

Entró
en un estudio de grabación, con producción francesa, a los trece
años junto a Pepe Habichuela, Enrique y Estrella Morente. A partir de los
quince comienza a dejarse oír desde la parte de atrás de los cuadros
flamencos, primero de bailaoras (La China) y después con guitarristas como
Miguel Ángel Cortés. "Cuando yo empecé, Miguel Ángel
fue el primero que se arriesgó a ensayar conmigo, a ayudarme, porque sabes
que siempre tienes que tener un guitarrista a tu lado que te vaya diciendo, dándote
pie. Con Paco he estado menos, porque él es mayor y está muy ocupado
con Carmen Linares".
Ventilando
Con
él interpreta en vivo ‘Baladilla de los tres ríos’ de Lorca, una
canción que llevaba arreglos de un disco de Carmen Linares, a quien sustituyó
en un espectáculo de María Pagés en el Festival de Música
y Danza de Granada. En materia clásica, colaboró en la última
Bienal de Flamenco de Sevilla con José María Gallardo en seis ‘Canciones
de la vida’, que se acaban de publicar en disco como "La Maestranza".
"Hombre, suena a flamenco porque yo no puedo cantar otra cosa que no sea
flamenco, y José María tiene mucho toque flamenco. Ya el flamenco
no son sólo seguiriyas, soleá y bulerías… La canción
de despedida se asemeja a unos tientos. Con él es un gusto trabajar y con
los músicos que lleva he aprendido mucho porque es una gente muy abierta.
Y siempre viene bien cambiar un poquito de aires". ¿Ventilarte en un ambiente
un poco cerradillo, donde siempre es lo mismo? "Ya sabes, el ambiente flamenco
es: terminas de trabajar y una marcha y otra marcha y fiestas… eso un día
está bien, pero aquí hay que trabajar todos los días y no
se puede una dislocar, si no, al día siguiente no das la talla. Con esta
gente es todo lo contrario, nada más que trabajar, y si algún día
encarta una fiesta, pues vale".
En
dicha Bienal estuvo también con la bailaora Eva la Yerbabuena. "Este
año hemos trabajado mucho, y para mí es un gustazo, porque cantarle
a Eva es un supuesto sentido… es otra forma de ver el flamenco, es fantástico".
Y detrás de La Yerbabuena se sienta silla con silla con Arcángel.
"Dentro del espectáculo cantamos por separado y en alguna ocasión
también hacemos juntos alguna letrita todos los cantaores".
De
las de atrás
Marina
ha llegado a ponerse delante de ambientes radicalmente distintos, lo mismo participa
en el Espárrago Rock (98) que en una ópera, ‘Amore’ (99) de Mauricio
Sotelo. "Al comienzo lo vi un poquito arriesgado porque era mezclar flamenco
con ópera contemporánea. Decía: veremos a ver si no nos matan
aquí…" La montó en Munich durante mes y medio con la también
cantaora Eva Durán y en España se estrenó en septiembre,
en el Teatro de la Zarzuela, y no tuvo otra representación.
La
pasada semana cantó en Francia, "en un festivalito cerca de París",
con su padre, Jaime el Parrón. Su maestro. "Fue el primero que yo
escuché cantar. Cuando nací ya empezó a cantarme y después
he aprendido de todo el mundo… de todo el mundo bueno" ¿Referencias? "Si
te dijera otro te mentiría: de Camarón". Sin embargo no tiene
el acusado aire camaronero propio de las últimas generaciones. "Es
que hay que saber separar un poquito. Soy fan número uno de Camarón,
y siempre lo seré, pero también hay más gente que canta y
cantaba muy bien y no te puedes encerrar en una sola persona estando Caracol,
Mairena o Chacón, habiendo tantos como
hay. Yo soy de las de atrás en forma de pensar."
Luis
Clemente
|