Marina Heredia,
cantaora. Entrevista flamenco
"En este disco tengo que mostrar
cosas que no mostré en el anterior"
G. Cappa. Granada, julio de 2005
A los gitanos del arte del Sacromonte
se les ha llamado tradicionalmente ‘Los Aristócratas’.
Una prueba del abolengo de la familia de la que procede
Marina
Heredia es que siempre han sido conocidos como ‘Los
Faraones’. Vive en el Albaycín en una casa
situada junto a La Platería, la peña flamenca
más antigua de Andalucía. Por allí
juega inquieto su hijo mientras su marido, Pedro Pérez
Chicote, se prepara para asistir a una tienta. Mientras
habla, Marina Heredia lleva el compás a sus palabras
haciendo percusión con los nudillos en la mesa. Aunque
oficia de ama de casa, de cuando en cuando, un brillo de
carácter asoma en sus ojos.

Marina Heredia (Foto:
Pepe Torres)
¿Nota la expectación
que genera ‘La voz del agua’?
Supongo. Lo hemos cuidado mucho y no queremos
precipitarnos a la hora de sacarlo. Espero que para septiembre
ya esté en las tiendas.
En relación a su anterior
disco ha llegado usted ha decir que Marina Heredia no es
‘Me duele me duele’.
No era un mal disco. No es que no se pueda
escuchar y digas qué malo es. Lo que pasa es que
no era el disco que yo quería hacer en ese momento.
No era lo que yo quería mostrar. De ese disco vendimos
cerca de veinte mil copias, lo que quiere decir que hay
mucha gente que lo ha escuchado. A lo mejor, el cincuenta
por ciento de esas veinte mil quieren volver a comprar el
segundo.
Las ventas de ‘Me
duele me duele’ la llevaron a enfrentarse con
su anterior compañía discográfica,
hasta el punto de llegar casi a la Justicia.
Me indemnizaron y con ese dinero hemos
realizado este disco. Si vendía veinte mil copias
tenía un plus y ellos no reconocían que el
disco hubiera llegado a esa cifra. Al final llegamos a este
acuerdo.
Pepe
de Lucía era el productor de aquel disco. ¿Mantienen
una buena relación?
Él no tuvo nada que ver. Al revés.
Me ayudó bastante.
Cambió también de
manager. Está siendo una año movido...
Yo siempre digo que zapatero a tus zapatos.
Cada uno tiene su sitio y el mío es cantar. No sirvo
para pelear por el caché o por las fechas de los
conciertos.

Marina Heredia (Foto: Daniel
Muñoz)
No será por falta de carácter...
Le aseguro que para eso soy malísima.
Puedo luchar por mi carrera, por hacerme un sitio... Pero
no por otras cosas.
Su disco ya lo avanzó en
el Festival
Internacional de Poesía de Granada. Muchos salieron
sorprendidos…
El disco ha sido un desafío para
mí porque quiero mostrar cosas que no mostré
en el anterior. Ese trabajo ni siquiera lo defendí
en directo porque no me identificaba con él. En este
todo está a mi gusto. Tenemos un tango argentino
que se llama ‘Tango de las madres locas’, que
me dedico a mí misma y que es una forma especial
de hacerme un homenaje como madre.
¿Podría ser el primer
single?
Es posible. Yo siempre he dicho que Carlos
Cano, el autor de la canción, no tenía una
garganta privilegiada de hacer un ‘do’ de pecho,
ni mucho menos. Pero decía las cosas con un gusto
increíble. Este tema me viene bien a mí precisamente
por eso. Yo nunca lo había escuchado y, la primera
vez, pensé que tenía que cantarlo como fuera.
Fue un amor a primera vista.
De hecho es un tema que se adapta
como un guante a su voz…
Lo escuché, me gustó y le
hicimos los arreglos para que se adaptara bien a mi voz.
Le hicimos cositas de tonos para que no se me quedaran a
mí muy bajitos. Es un tema que tiene muchos colores
porque tiene muchos altibajos a la hora de cantar.
¿Han entendido los 'gurús'
del flamenco este tema?
Hay algunos que no, que no lo entienden
como un tema comercial para abrir un disco. En realidad
yo no lo entiendo así. Es un tema que no tiene un
estribillo cuadrado y una letra tonta para que la gente
se la aprenda. En ese concepto no es un tema fácil,
pero toda la gente que la ha escuchado en directo sale cantando:
“Con Malvinas y sin Malvinas, grito tu nombre por
las esquinas”.
También hace un tema taurino,
‘El paseíllo’, que no le dedicó
en aquel concierto a su marido, el torero Pedro Pérez
Chicote. ¿Sobran las dedicatorias?
No sé. Yo supongo que él
ya se da por aludido cuando canto estas cosas.
No podían faltar los tangos
de Granada.
Claro que no. También hay seguiriya,
una soleá por bulerías muy bonita de El
Bolita, un taranto popular precioso porque está
hecho a piano y voz sólo. Es la primera vez también
que hago algo mío, en este caso una bulería
que se llama ‘La rosa tardía’…
Todo esto ya está grabado y mezclado. Hay una colaboración
especial de Eva Yerbabuena, de Miguel Poveda, Curro Albaycín,
mi padre... Es muy especial la ‘Balada del que nunca
fue a Granada’, que es un poema que hizo Alberti a
la muerte de Lorca.
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