VÍDEO ONLINE
Marina Heredia. Festival Flamenco Pa Tos 2005
Windows Media



Marina Heredia
Biografía, discografía, RealAudio y comentarios de los lectores


 

 

 

 

Con lo que se está dilatando, ¿cae en la tentación de retocar constantemente lo grabado?

Una vez terminado ni siquiera lo escucho. Se dice que los discos nunca se acaban de grabar. Lo que pasa es que yo he llegado a un punto en que tuve que plantarme. Ya no cambio más porque si no nunca lo terminaría. Los últimos días de grabación sí fueron un barullo de meter una cosa aquí, cambiarla allá. Hubo un momento en que tuve que decir punto.

 

Marina Heredia (Foto: Daniel Muñoz)
   

Por mucha personalidad propia que se tenga, las referencias son siempre inevitables. ¿Cuáles han sido las suyas?

Es un disco muy personal. Por lo menos es lo que hemos intentado. Siempre hemos -hablo en plural porque El Bolita y yo hemos estado 24 horas en el estudio- intentado dejarnos guiar por nuestros presentimientos y aislarnos de todo. Lo que sí le puedo decir es que, para mí, Jaime Heredia ‘El Parrón’, mi padre, es de los cantaores vivos que mejor hacen la soleá. La soleá es el todo del flamenco.

Los violines y el contrabajo tienen un gran peso en su próximo trabajo.

El contrabajo da mucho peso y una gran presencia. Parece que potencia el contenido de las palabras. El mensaje que tiene ‘Las madres locas’ hay que decirlo con contundencia y el contrabajo es ideal para eso.

En los dos últimos años ha actuado sólo dos veces en su tierra, Granada. ¿Se entiende mal la palabra exigencia?

Hemos trabajado en muchos sitios pero es verdad que poco en Granada. Por el hecho de ser de Granada te ofrecen dos actuaciones por mes y eso cansa mucho porque, aunque la gente te quiera, no hay que agobiarlos. Por eso me gusta guardarme y no quemar las ciudades.

También ha cambiado para este disco su propia imagen. De la falda de calle de ‘Me duele me duele’ ha pasado usted a una bata de cola moderna y una imagen quizás más seria.

Yo siempre he tenido una imagen muy consolidada y no me gusta disfrazarme cuando salgo al escenario. Cuando defendía otros temas no podía salir con los volantes y las flores. Yo soy flamenca. Lo siento así. Me gusta sacar un buen vestido al escenario. Los vaqueros son para ir a la compra. Mis trajes no son el típico traje de volantes. Soy muy presumida y me gusta mucho maquearme, sobre todo para trabajar.

Próximamente actuará usted en el Festival del Albaycín. ¿Qué opina de los festivales flamencos tradicionales sin acústica alguna? ¿Siguen teniendo sentido hoy en día?

Fatal. Este del Albaycín es de los pocos que se salvan, pero en general hay cosas muy fuertes que no deberían ser así. Prefieren gastarse el dinero en traer otro cantaor y hacer el festival más largo que dedicar ese dinero a una empresa de sonido. En mi caso, la mayoría de estos festivales no van conmigo. Son temas difíciles.

Próximamente actuará usted en Japón. Allí sería impensable un concierto con estos medios técnicos…

Está claro. Ese es su terreno. Aún así, su afición es tan grande que les daría igual un mal sonido.


Marina Heredia (Foto: Daniel Muñoz)
 
   

Parece que los artistas de tu generación seguís un camino parecido. Arcángel, Miguel Poveda...

Estamos en un gran momento. A lo mejor faltan figuras como antes. Algunos dirán que ya no hay un Caracol o un Camarón, pero cuando pasen cien años se valorará a algunos de ahora como en hoy en día se puede considerar a Mairena. Hay que dejar madurar a los artistas para que hagan su propia leyenda. Eso no se hace de un día para otro. Hay mucha gente que saldrá. A mí me gusta escuchar a todo el mundo, no tiene que ser siempre Poveda o Arcángel. En Jerez hay un niño que se llama David Lagos que tiene una voz muy personal y que conoce muy bien el cante. En La Línea está el sobrino de Chocolate, que le dicen El Pulga, que por seguiriyas es para rabiar. El flamenco está en su mejor momento.

Comenzó usted como bailaora junto a Estrella Morente. Su maestra, Angustias la Mona, dice que, como lo hacían tan mal, decidió ponerlas a cantar. ¿Es cierto?

No éramos tan malas. Sólo éramos malillas. No sabían como decirnos que nos quitáramos de bailar hasta que nosotras mismas lo hicimos por nuestra cuenta. Al final nos cambiamos de terreno. Nos gustaba el baile porque a esa edad nos llamaba más la atención. Menos mal que cambiamos al cante. Después ya empezamos en la Peña Platería cantando como un juego con Manolillo Liñán, El Charico, Miguel Ángel Cortés.

Tanto ha interiorizado esto que rara vez hace una pataílla en el escenario…

No sé. No siempre lo hago. Sólo cuando me apetece porque no tengo la costumbre.

¿Cree usted que para hace un homenaje a una cantaora mítica es necesario hacerse un peinado como en los años veinte?

Hombre, cada uno hace lo que en ese momento cree que está bien. Pienso que cada uno tiene que tener su personalidad marcada y clara. Tú mismo debes saber dónde estás de pie. No estamos en los años veinte. Estamos un poco más adelante. Somos muy jóvenes y es bueno que nos equivoquemos siempre que no sea otra persona la que te equivoque.

El apoyo institucional que recibe el flamenco en los últimos años crea malestar entre músicos de otros estilos. ¿Le parece justo?

Llevamos sólo cinco años con subvenciones y cinco ‘desamayaos’. Si el pop vende tres millones de copias y el flamenco tres mil no tienen razón para quejarse. Además, que yo sepa, el rock viene de Inglaterra y el flamenco es algo nuestro. La verdad es que últimamente estoy muy guerrera y nadie tiene que ofenderse por lo que digo. El asunto de las discográficas me ha tenido en pie.

<< Anterior

revista@flamenco-world.com

 

Más información:

Marina Heredia. Festival de Poesía de Granada 2005. Reseña y fotos

Entrevista. Chano Lobato y Marina Heredia, cantaores (mayo, 2002)

Entrevista. Marina Heredia, cantaora (2001)

 
 
Para pertenecer a nuestra cyberpeña flamenca mándanos
tu e-mail y te informaremos de todas la novedades:

 Home | Contacto | Publicidad