Mario Maya, director del Centro
Flamenco de Estudios Escénicos:
"El flamenco tiene un sentido estético musical
y
de buen gusto, no es sólo una incoherente secuencia de pasos"
Silvia Calado Olivo. Madrid, abril de 2002
Mario Maya toma las riendas de un nuevo
proyecto ligado al baile flamenco. El bailaor granadino pone en marcha, en colaboración
con el Ayuntamiento de Granada, el Centro Flamenco de Estudios Escénicos.
Esta peculiar escuela, que tiene sede entre las cuevas del Sacromonte, tiene por
objetivo "la formación de los futuros profesionales del flamenco pues,
aunque ellos ya saben bailar, hay que tratar de enseñarles la coherencia
de una coreografía con el texto que se quiere explicar". Y aún
va más allá: "Tienen que tomar conciencia de que el baile no
es sólo una incoherente secuencia de pasos, que el flamenco tiene un sentido
estético musical y de buen gusto". Asimismo, pretende "profundizar
en el estudio de los cantes y los toque tradicionales, ya que lo genuino hoy en
día está un tanto desvirtuado".

Mario Maya da clases con la Alhambra a sus espaldas
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Como docente, Mario
Maya se muestra exigente. "La formación de un bailarín
tiene que ser completa". Y ello implica, según comenta, que sea "dancística
en toda su formación musical e intelectual, para así tener los elementos
necesarios con los que desarrollar los personajes que el coreógrafo le
indique". Y ello implica asumir que no sólo de técnica vive
el bailaor: "La técnica es un medio, no un fin. No debe convertirse
en un obstáculo que impida la erupción pasional". Ahí
coloca un largo punto suspensivo (de siete puntos).
Con el fin de asegurar que el nivel
de los alumnos del centro, cuyos cursos -'Flamenco en Escena' con niveles avanzado
y profesional- tendrá una duración de seis meses, Maya ha echado
mano de un jurado compuesto por nombres relevantes, no sólo de la música
y la danza, sino también de las letras. Las pruebas de selección,
que tuvieron lugar el pasado 29 de marzo de 2002, han contado en su tribunal con
dos representantes de la literatura: el poeta granadino José G. Ladrón
de Guevara y el periodista crítico de flamenco del diario granadino 'Ideal'
Miguel Ángel González.
Como emisarios de la música estuvieron
el cantaor Enrique Morente y los guitarristas Paco Cortés y Juan Marote.
Y, del ámbito dancístico, acudieron "tres representantes de
los más activos del momento": el bailaor Manolete, la bailaora Rafaela
Carrasco y el bailarín Javier Latorre. A ellos se sumaron "sin voto"
el propio Mario Maya y Reynaldo Fernández Manzano, concejal de Juventud
y Patrimonio del Ayuntamiento de Granada, organismo que aporta las instalaciones
y siete becas para los estudiantes más avanzados.
Escribir y dirigir
A pesar de lo ilusionante del proyecto, a
estas alturas, Mario Maya confiesa que su "carrera artística ha sido
tan larga y profunda que hasta esto cansa". Con el reto de, a medio plazo
y "sin grandes pretensiones", constituir una compañía
que represente a Granada por el mundo, el maestro centra ahora sus esfuerzos profesionales
en "escribir y dirigir que, entre otras cosas, me gusta mucho y creo, honestamente,
que es lo que en mi dilatada carrera he aprendido".

Mario Maya habla con sus alumnas
revista@flamenco-world.com