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José Menese
Diciembre 2000
por Alberto García Reyes
José Menese y Francisco Moreno Galván
En
el flamenco se está perdiendo todo menos la poca vergüenza
¿Cómo
va la cosa, José?
Va
bien, hijo, aquí con mucho frío que hace.
Le
llamo por lo de su nuevo disco, "A Francisco".
Ah,
sí. Ahí está el trabajo. Ahora a ver qué le parece
a la gente. Yo estoy muy contento porque le he hecho un homenaje al que fue mi
gran amigo, Francisco Moreno Galván.
Con
una cita a él comienza el disco ¿no?
Sí.
Concretamente digo "Francisco Moreno, morisco valiente" en un cante
por seguiriya del que estoy muy satisfecho como ha quedado.
¿Por
qué ha recurrido a estilos tan poco usuales?
Porque
en el flamenco se está perdiendo todo menos la poca vergüenza. Casi
nadie hace el cante de El Planeta, que lo grabó Pepe Torre. Ése
es un estilo con el que yo he estado peleado mucho tiempo, me ha costado mucho
trabajo cogerlo, pero creo que está muy logrado. Lo he vuelto a escuchar
y lo veo perfecto. En cambio, en la cabal de El Fillo y las seguiriyas del Nitri
que hago encuentro algunas cosillas. Pero la del Planeta es perfecta. Pero está
perdida igual que las otras dos. Y, para que veas, la del Nitri la monté
yo con Moreno Galván hace 35 años. La aprendí en un disco
de una cantaora que tú no conocerás, La Rubia de las Perlas.
Sí
la conozco, José.
Pues
la conocerás tú, pero te aseguro que hay muy poca gente que sepa
que esta mujer existió.
¿Quería
comenzar el homenaje a su amigo con un cante de "entidad"?
Claro.
Esa es la idea. Por eso comienza el disco con una seguiriya y acaba con una toná.
Él me formó como cantaor. Era su ilusión, hacer un cantaor
de su pueblo. Porque sabía de cante más que nadie, eso está
claro. Él me trajo a Madrid y me formó. Han sido 40 años
de amistad... Es padrino del mayor de mis hijos...
¿Se
sentía en deuda con su paisano?
Hombre,
de no haber hecho el disco no habría pasado nada. En La Puebla me dijeron
que debía hacerle algo a Francisco pero yo ya me había adelantado.
No era una obligación pero sí me apetecía mucho.
Pero
el disco guarda recuerdos para muchos. Como en la mariana de Miguel Vargas.
Me
hubiera gustado haber puesto una notita haciendo alusión a él, porque
esta mariana era suya, pero al final no ha salido.
¿Y
en la soleá de Marchena, de quién se acuerda?
De
la Gilica. Ella era tía de Melchor y tenía tres cantecitos muy cortitos
pero de mucha categoría. Yo los hago a mi manera, claro, porque siempre
hay que buscar la propia personalidad.

José Menese y Camarón de la Isla
Sorprende
la variación camaronera que hace por bamberas.
Sí,
es un pequeño recuerdo inspirado en "La leyenda del tiempo" pero
que después vuelve a lo que es la bambera tradicional de Pastora, que ésa
sí que lo cantaba bien todo. Vamos, es un trocito nada más porque
me gusta mucho ese cante que hacía Camarón.
La
rondeña, primero la chica y luego la grande, es la prueba de que es usted
largo.
Los
bichos raros no nos repetimos. Podría haber cantado dos rondeñas
iguales y no hubiera pasado nada, pero si existen dos diferentes hay que hacerlas.
Lo que pasa es que la gente no estudia y va a lo fácil.
También
hay referencias a Antonio Mairena.
Yo
soy mairenista hasta la médula, pero luego forjé mi personalidad.
Pertenezco a su escuela igual que Curro Malena o El Lebrijano porque cuando lo
vi cantar me ocurrió lo mismo que cuando vi torear a Curro Romero. Me quedé
prendado. Por eso siempre hago cosas que recuerdan a él. No puedo evitarlo.
Era un maestro.
Pues
entonces es mejor que no hablemos de la Llave, ¿no?
Prefiero
callarme, que como está la cosa, no es poco. Se les ha ido la cosa de las
manos. Pero, en fin, dejémoslo ahí que al final me voy de la lengua.
¿Es
consciente de que su disco es para minorías?
Por
supuesto, pero es que yo no sé hacer cosas comerciales. Parece que me ha
tocado a mí cuidar y mimar esto, porque el flamenco está desmadrado.
Pero
si Francisco hubiera escuchado el disco, seguro que estaría orgulloso.
No
te creas. Él era el más exigente del mundo. Cada vez que hacíamos
algo juntos me reñía muchísimo. Bueno, niño, te dejo
que he quedado con una gente ahí en la Plaza de Oriente. Ya nos vemos ¿no?
Alberto
García Reyes
Fotografías
de José Lamarca
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