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‘Algún lugar del mundo’
“Esa bulería la hicimos
ya hace tiempo, para el programa ‘Únicos’
de Antena 3. Para mí es el tema más difícil
de cantar porque tiene unos cambios de tonos... Un colega
cantaor, Matías de Paula, me dice que es imposible
de cantar. Yo lo escucho y digo, dios mío, cómo
he hecho esto. Me cogió un día muy bien
de la voz... Juan Carmona dice lo mismo, que eso no se
puede volver a cantar así en la vida. Yo no lo
digo, pero Juan Habichuela y Juan Carmona consideran el
tema una ‘Leyenda del tiempo’. Y es soulería
totalmente. Hay momentos que pasa por Caracol, otros que
parezco Stevie Wonder. Una locura. Ahí se ve la
locura de Pitingo. Yo me considero un artista loco, pero
de buena manera, un loco de la música. Estoy todo
el día pensando en eso. Un día se me ocurre
una cosa y al día siguiente digo “no, Juan,
vamos a hacer esto así, déjame probar”.
Y el tema creo que le va a gustar mucho a los flamencos
por la manera en que está cantado, por lo difícil
que es, está muy bien de ritmo y es lo más
difícil”.
-¿Da miedo ser creativo en el
flamenco, sobre todo, en el cante?
“Lo que debería dar miedo
es no crear nada. Aunque también es verdad que
hay gente que crea sin darse cuenta, muchísima
gente. Hay cantaores que, simplemente, con su voz están
creando. No necesariamente tienes que meter cosas con
calzador. Hay gente que crea ya por tener su instrumento,
como Camarón, como Enrique Morente... ha creado
música por su forma de cantar, más que por
hacer esto o lo otro. Ha creado un estilo, que es lo más
importante. Camarón se ha empapado de Enrique en
muchas cosas y se le nota. Los empieces de todas las seguiriyas
son de Morente, ya de una época para acá.
Estrella también tiene un rollo propio; se parece
mucho a La Niña de los Peines, pero también
ha creado su estilo. Y Miguel Poveda con aquello del tango
argentino que hizo, que es de los primeros flamencos que
lo hace así de esa manera tan bonita. Son cantaores
que crean, sin la necesidad de demostrar”.
“Yo tampoco he querido demostrar
nada, ha surgido así. Yo no he dicho voy a hacer
soul ahora, cojo un disco de Aretha Franklin y me pongo
a hacer soul, es que lo canto desde los once años.
Enrique me decía que cómo podía pasar
de un giro flamenco a un giro soul tan rápido.
Y es que me he criado a la par en las dos músicas.
Si no lo tuviese tan claro, no podría cambiar de
una escala a otra. Si fuera forzado, no funcionaría.
No busco demostrar, lo que busco es buen rollo, hacer
lo que me dé la gana. Salgo al escenario feliz.
Cuando veo al público aplaudir, qué felicidad.
Ya no doy explicaciones como al principio, me justificaba
por miedo. Cada vez estoy más tranquilo con lo
que estoy haciendo, pues me estoy haciendo un público.
No me importa si es grande o no, pero siempre está
ahí. Con los flamencos muy bien, ahora ya no me
molesto por los comentarios, no le doy importancia porque
ellos se la dan. Estoy tranquilo”.
‘Yo no te he dado motivo’
“Se ha quedado como una obra de
arte, para mí. He hecho La Niña de los Peines
como creo que es su cante, respetando la manera de afinar
de ella. Y me gusta porque están muy clásicos
los tientos, muy antiguos. Lo que cambia es que al final
va entrando un ‘loop’ de batería, pero
el cante no tiene ni un giro de soul. Me gusta también
hacerlo así, lo que pasa es que al final tengo
que dar la ‘pitingada’. Yo pienso en los flamencos
que dirán “¿ves?, esto así,
sí”. Y cuando lleguen al final... con los
coros a lo bestia. Jajaja. Estoy muy contento y están
con muchas fatigas cantados”.
-¿Qué es lo que te llega
de La Niña de los Peines?
“La mejor queja es la de La Niña
de los Peines. Como se ha quejado ella no se ha quejado
nadie en la historia del flamenco. Además de su
queja, la afinación y su ritmo perfecto. Cuando
se queja, te pega una puñalada. Yo la escucho,
se queja y me pego unas panzadas de llorar... Te hace
daño porque no sólo está cantando,
sino que te lo está contando. Y eso es muy importante”.
‘Sólo sé que no sé
nada’
“Fue en esa época tan jodida
de mi vida. También está cantado con fatigas.
Al principio, había un estribillo que hicimos Juan
y yo, pero sonaba muy ‘ketamero’. Decidimos
quitarlo y meter un coro de gospel pero haciendo, simplemente,
la melodía. Un ‘eo’. Estoy contento,
es uno de los singles y lo hacemos también en el
espectáculo. Suena muy flamenco, pero no es flamenco.
Es una canción aflamencada, no es ningún
palo del flamenco”.
‘Gwendolyn’
“Esta es una de las canciones que
más me dio a conocer, junto con ‘Los quereles’.
La gente me conoce o por esas dos canciones o por ‘Yesterday’.
Le tengo mucho cariño y me gusta mucho cómo
está armonizada. Los coros que suenan ahí...
que, además, como entonces no tenía medios,
los metí yo todos. Y cada vez que lo escucho, digo
que vaya el lote de meter voces que me di. Es la grabación
que se hizo entonces, no he querido tocarla. Podía
haber metido más coros, pero me gusta como está”.
‘A Fernanda de Utrera’
“Sólo voy a decir una cosa.
Juan Habichuela cuando la escuchó pegaba puñetazos
y chocazos a las paredes. Y esto es una cosa que le podéis
preguntar. Lloró con esta soleá porque él
le ha tocado a la Fernanda mucho tiempo, y me decía
que cómo la podía hacer igual, porque como
a ella se me rompe la voz arriba. A mí es que me
encanta la Fernanda, la he escuchado mucho y la he estudiado
mucho. Y el cante está hecho justo a la medida
a la que lo hacía ella. Los ‘bebeos’
incluso le he puesto, que yo no soy cantaor de hacerlo,
pero ahí me gustaba. Lo único que al final
en la contestación del ‘Qué dolor
de madre mía’ ya me voy... Tengo que dar
mi pincelada, si no, no soy Pitingo”.
‘Yesterday’
“Ya es un clásico, en todos
los conciertos lo hemos hecho. Me gusta mucho cómo
ha quedado musicalmente, es muy flamenco porque va a ritmo
de bulerías, pero me suena como la banda sonora
de una película. Es más, lo mismo va a ir
en la serie de Televisión Española ‘Cuéntame’.
Las Bautista ahí cantan genial. Luego, al final,
metimos unos golpes de voz en los coros, acordándonos
de los golpes de voz que da Withney Houston. Y ha quedado
muy bonito con esos colores de la genio”.
‘Me rindo ante ti’
“Es un tema de los Boyz II Men
al que le tengo mucho aprecio porque lo canto desde hace
años. Mi hermano mayor me regaló este disco
cuando yo tenía trece años y me dejó
impresionado, era la primera vez que los escuchaba. Quién
me iba a decir a mí que iba a salir en mi segundo
disco. Se adaptó al español y se le mandó
a los Boyz II Men, encantados, les gustó mucho,
nos dieron permiso. Y a mí me gusta mucho cómo
ha quedado, con el coro de gospel de Londres. Por nada
del mundo me imaginaba que iba a grabar un tema de los
Boyz II Men. Yo me la cantaba con la guitarra, así
medio tangos. Y mucho menos que me iban a dar el permiso.
Han demostrado que son buenos aficionados. Jajaja”.
‘Los tiempos están cambiando’
“Son unos tangos flamencos, son
muy para un ‘pedío’, para una fiesta.
Escuchas la guitarra nada más y es que está
para cogerte una borrachera. Es un tema de boda, de cumpleaños,
para bailar, para la fiesta. Ya está”.
‘Taranta al Tío Juan Habichuela’
“Yo ahí estoy cantando con
muchas fatigas porque cuando canto con Juan Habichuela
me emociono mucho. Aparte, cómo toca con la edad
que tiene, no es normal. Hay que ver los picados que se
hace, los trémolos que se hace. Estoy muy contento
por cantar con él, único maestro del acompañamiento
al cante de su edad que queda. Hacer una taranta que hizo
popular Juanito Valderrama me daba mucho miedo, a ver
qué me iba a decir el Tío Juan. Pero salió
muy contento y además hay un ‘ole’
ahí en medio de la taranta que se quedó,
por la verdad con la que lo dice. El Tío Juan no
es mucho de decir ole pero cuando lo dice, lo da en su
sitio. Siempre me ha apoyado, siempre me apoyará...
y ya hemos quedado para grabar más cosas. Dice
que quiere dejarme grabado algo antes de morirse. ¡Y
el Tío Juan nos va a enterrar a todos!”.
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