|
Sin embargo, hay ejemplos que rompen la tendencia como José Mercé
o Estrella Morente...
Sí, pero, ¿cuánto
vende Estrella Morente? Cincuenta mil copias.
Algunas más...
Yo admiro muchísimo a Estrella
Morente y ha vendido una barbaridad para lo que es el flamenco, pero no va a vender
nunca un millón de discos. Bueno, puede ser porque en la vida pasan muchas
cosas, pero lo veo difícil. Porque mira José Mercé, también
le ha ido de puta madre y vendió una barbaridad, pero ya no es un flamenco
por soleá o por seguiriyas con una guitarra pelá y mondá.
Hay que meter cositas, palmitas, tanguitos, cajoncitos y alegrar la cosa, si no,
no...
Niña Pastori ensaya con su grupo (Foto: Daniel
Muñoz)
Y, aunque no venda un millón de
copias, ¿entre tus proyectos futuros está hacer un disco de flamenco?
Soy una persona que cada vez me considero
con menos ambiciones. Siempre voy a hacer lo que sienta y, por supuesto, algún
día... ¿por qué no? Si encuentro unos cantes bonitos y un
momento en el que me apetezca pues, por supuesto, claro que haré un disco
de flamenco. Es más, este verano quiero hacer dos tipos de gira con dos
tipos de conciertos por separado. Por una parte, quiero trabajar con la banda;
y, por otra, quiero hacer cosas sólo con una guitarra, unas palmitas y
hacer palos de flamenco porque el flamenco siempre va a estar en mi vida, me gusta
mucho. Aunque, por supuesto, me identifico mucho con lo que hago ahora y me gusta,
me desahogo, me siento feliz haciendo lo que hago.
Quizás lo más flamenco de
'María' son las bulerías 'Dulce Canela', en las que Farruquito colabora
no sólo con su baile, sino también con su pluma...
A Farruquito nosotros lo admiramos muchísimo.
Chaboli y yo lo queremos un montón. Yo creo que es el mejor bailaor que
tenemos. A mí ese niño me encanta, creo que tiene un baile muy completo.
Es difícil encontrar eso hoy: un bailaor que sea flamenco, que sea machote,
que sea puro, que tenga compás y pellizco a la hora de bailar... y que
sea flamenco. Ese niño baila flamenco de verdad, como nos gusta a nosotros.
Y luego tiene el duende, algo que escasea. Que al salir al escenario, sólo
con andar te ponga los pelos de punta... eso es difícil de encontrar. Y
ese niño lo tiene, por lo menos, para mi gusto. Los dos lo queremos un
montón porque es muy buena persona, además de un buen artista. Y
también compone y hace sus letritas y sus cositas. Para nosotros ha sido
un orgullo tenerlo en el disco y en del padre de Chaboli ('Homenaje a Jeros').
Y también están las guitarras
de Moraíto Chico y Diego de Morao, ¿cuál ha sido su aportación?
Ha sido un placer trabajar con Moraíto
Chico y con su hijo, Diego de Morao, que toca pa rabiá. Con la edad que
tiene, no es tampoco lógico que el niño toque con la sabiduría
que toca y con ese concepto tan bueno...
| |
"el flamenco funciona mucho por el estado de ánimo, por el
momento que estés viviendo, por cómo te hayas levantado ese día"
|
| |
|
Aunque en tus discos hay, sobre todo, tangos
y bulerías, ¿son esos los palos con los que más te identificas?
Tampoco me identifico con un palo en
especial porque luego, a la hora de escuchar flamenco, me gusta una soleá
y flipo muchísimo. Realmente, disfruto mucho con todo, porque también
disfruto con los fandangos, con las alegrías... Me encantan todos los palos.
Hombre, si son de ritmo, a lo mejor me siento más a gusto porque soy una
persona alegre y los ritmos suelen tener... (sin terminar la frase, se autocorrige)
Bueno, eso es muy relativo también porque una bulería puede ser
de mucho sentimiento y de algo muy triste pero, al tener las palmas y el tiempo
de ritmo que tiene, se consideran más alegres, igual que los tangos o las
alegrías. En cualquier palo me siento bien. Hay unas alegrías que
tiene nuestro guitarrista que es preciosa y en la que me siento muy bien a la
hora de cantar, pero a lo mejor también me puedo sentir a gusto cantando
un fandango triste. Depende del día, según el momento... Creo que
el flamenco funciona mucho por el estado de ánimo, por el momento que estés
viviendo, por cómo te hayas levantado ese día, si te sientes triste
o alegre...
¿Con qué canción te
quedas del disco?
(Sin pensárselo un segundo, dispara).
'Dime quién soy yo', porque es el tema que más me gusta. Me sentí
muy a gusto a la hora de cantarlo y estoy loca por cantarlo ya en directo.
Niña Pastori canta seguida por su teclista
(Foto: Daniel Muñoz)
¿Cómo sientes en directo
la comunicación con el público?
El directo es lo más genial.
Es la parte en la que el artista disfruta. Y hablo por mí. Es donde realmente
disfruto, donde se me olvidan las penas. En ese momento no te importa nada más
que tu música y la gente que tienes enfrente. Por ellos, ya te digo, estamos
ahí... son nuestros jefes y los que mandan.
Tiene impresos en el regazo el largo listado
de comentarios que sus fans han dejado en Flamenco-world.com. "Eres lo más
grande entre lo grande", "gracias por hacer música buena y con
sentimiento", "no puedo expresar lo que siento al oír tus canciones
y esa pedazo de voz que dios te ha dao"... ¿Qué se siente,
María, cuando se leen esas palabras?
Sientes un orgullo muy grande. Yo siempre
me he sentido muy querida, desde que empecé en la música. Siempre
he sentido que la gente me quiere, de verdad. Yo noto que el público que
viene a nuestros conciertos me da mucho cariño y que está ahí
conmigo con dos pares de cojones, un público muy fiel. Cuando ves estas
cosas hay días que te lo tomas guay y hay días que te emocionas
porque es normal, porque en esos momentos, cuando estás leyendo cualquier
cosa de estas, pues te viene todo el esfuerzo y todo el trabajo, es cuando te
acuerdas de todo lo que has trabajado.
Yo ahora mismo me siento muy bien, aunque
siempre tenemos nuestros problemillas, nunca se es del todo feliz. Ahora me encuentro
en un momento buenísimo y duermo muy bien por las noches, muy tranquila,
porque nos hemos pegado cerca de un año trabajando, buscando un repertorio,
pensando qué músicos pueden tocar, que cada tema cuente algo distinto,
que las melodías no tengan nada que ver las unas con las otras... Y hemos
luchado un montón durante mucho tiempo... son muchas horas de maqueta,
son muchas horas de estudio, es mucho sacrificio. Ahora ves que el disco va p'alante,
que la gente te felicita por la calle... Y ya, aunque no se venda, a mí
me da igual. Después de que, tras sacar el disco, una mujer me dijera "oye,
que me encanta lo que has sacado nuevo, que mi hija lo ha comprado, ay qué
bonito", ya te da igual todo. Lo que esa mujer me dijo vale por todo el sacrificio,
por todo lo que hemos currado, lo que hemos llorado y lo que nos hemos reído...
Y con sus pintas de niña cool da
las gracias, se despide y vuelve al tajo... la responsabilidad apremia. Arriba,
en el estudio, la esperan los seis componentes de la banda con la que va a hacer
la gira: el batería que tanta gracia le hace; el guitarrista cuyo consejo
siempre atiende; el otro guitarrista al que llama 'compare' y al que le cuenta
que hoy ha hecho un pisto divino, "con su berenjenita y tó";
el teclista, el bajista... y 'er Chabo'.
revista@flamenco-world.com
|