|
Entrevista a Paco de Lucía,
guitarrista:
"Todos copiábamos a un maestro, todos copiábamos
las falsetas de Niño Ricardo o de Sabicas,
otros los cantes de Mairena...
todo el mundo cantaba igual y tocaba igual"
por Javier Primo / menos uno editorial SL 2001
(Marzo 2001)
Es un placer hablar con el maestro.
Gracias.
¿Es algo especial para ti venir a España?
Supongo que todos los sitios son importantes, EEUU, Japón...
España es lo más importante de todo. Es donde
te sientes, no sé, es tu tierra, conoces a la gente. Cuando no conoces
al público, el público es un ente global, es un bloque. Pero cuando
llegas a España sabes que ahí hay cien personas que conoces y ya
no tocas para un bloque de seres humanos, sino que tocas para un montón
de individuos que sabes que están ahí. Y que entienden y que son
guitarristas, ¿sabes? Y te importa lo que opinan y te afecta lo que pueden
decir".

Hay 50 guitarristas sentados en primera fila.
Eso es (Risas). "Toda la primera fila". (Más
risas).
¿Podemos esperar nuevo disco pronto?
Pues mira. Estaba haciendo el disco pero lo que pasa es que
llevo una racha de pereza y además sufro tanto cuando tengo que componer.
Entro en la dinámica de "¡qué bonito!", y al otro
día, "pues no es tan bonito", y al día siguiente, "pues
esto no vale nada", y al otro día, "¡ah, pues sí,
si es muy bonito!". ¿Entiendes? Entras en la dinámica esa,
de que ya no sabes lo que está bien y lo que está mal, y te tienes
que mover en un mundo de intuiciones y eso te da tanto desgaste emocional, y te
agota y estás componiendo y dices, "no tengo ganas de componer".
Ya tenía cosas hechas y las tengo ahí todas grabadas, estoy "echao",
es lo que más me apetece ahora mismo, estar "echao".
¿"Echao", Paco?
Echao en un sofá. (Risas). Estar echado.
¿Podemos esperar el disco para el próximo
año?
Sí, porque ya no me da tiempo. Yo pensaba haberlo sacado
antes de empezar la gira, pero se me ha ido el tiempo y ahora ya en gira ya no
puedo componer. Porque son conciertos todos los días y viajando y sin dormir
y ahí no hay una actitud para componer ni para llamar a los duendes. (Risas).
No es el sitio más ideal ni el estado más idóneo.
He oído que estás preparando un sello discográfico
y editorial con Vicente Amigo y Javier Limón. ¿Qué hay de
eso?
Sí, sí. La última vez que estuve en Madrid
estuvimos comentando sobre eso y decidimos hacer un sellito para divertirnos y
sacar gente que nos guste y no sean conocidos. Ya se ha hecho la sociedad y ahora
estamos esperando a que cada uno tenga tiempo y nos apetezca grabar un disco como
productor. No vamos a tocar nosotros porque somos de una compañía
de discos cada uno pero sí producirles discos a gente que te guste y componer
temas. Es algo atractivo, a mí me gusta mucho porque a mí me gusta
mucho el cante y me apetece producir cantaores.
¿Cuándo vas a acompañar al cante? Haces
cosas desde allí, desde México, pero no un disco completo acompañando...
Pues me apetece mucho, sí, el problema es el tiempo.
Que siempre tengo que hacer o un disco mío o tengo que hacer una gira o
tengo que... ¿entiendes?, vivo como hipotecado. Estoy bastante harto de
la vida que he llevado, las giras son muy pesadas, son muchos conciertos y estoy
como con ganas ya de cortar y hacer lo que me gusta de verdad, no a trabajar a
granel, como he trabajado toda mi vida. He trabajado como un perro y sigo trabajando
como un perro. Ahora tengo una gira que es horrorosa, de conciertos, de viajes.
Y lo que me apetece es componer y hacer lo que me gusta.
¿Te cuesta trabajo ir de gira?
Nunca me ha costado pero últimamente como que ya no
me apetece. Como que ya no tienen sentido esos viajes. Yo he sido muy fuerte siempre,
soy muy fuerte y aguanto lo que me echen, pero es muy duro, es muy duro. Y te
revientas. Y, ¿para qué? Si yo no necesito dinero, si yo no necesito
ná, ni fama ni aplausos, yo lo único que quiero es estar "echao".
(Risas). Echao y componiendo, eso sí, componer me gusta, es lo que más
me apetece ahora. Pero entras en la dinámica.

¿Te gustaría acompañar a alguien en
especial?
Pues hay gente por ahí. Lo que pasa es que oído
a lo mejor una cintita, dos temas, o una letra, entonces tengo ganas de buscar
a esa gente y escucharlos de verdad. Y ver como cantan e investigar y hacer discos
para cante porque yo echo mucho de menos los discos que hacía con Camarón.
Eso era algo regular en mi vida, cada equis tiempo, yo me encerraba con él
y estábamos meses juntos haciendo un disco y eso me nutría a mí,
me daba inspiración, me daba gusto.
Aquello era gloria.
Sí, entonces de pronto, pues no es fácil encontrar
a alguien así.
¿Sigues desde allí las producciones de flamenco?
Los discos que saca la gente.
Sí, sí. Yo siempre tengo los discos que se van
haciendo. Siempre estoy oyendo todo lo que hay.
¿Cómo ves el momento del flamenco?
Pues bien. A mí me gusta que haya tanta gente queriendo
hacer cosas nuevas, queriendo crear, es un momento bastante bueno para el flamenco.
Yo creo que la actitud que el artista flamenco tiene ahora mismo es muy positiva.
No es la de la generación de mi niñez, en la que todos copiábamos
a un maestro y todos copiábamos las falsetas de Ricardo o de Sabicas, otros
los cantes de Mairena y todo el mundo cantaba igual y tocaba igual. Ahora hay
una apertura en la que ya no hay tanto respeto a la pureza esa con la que nos
tenían comido el coco los puristas, de que hay que cantar el cante de la
Trini y el de Joaquín el de la Paula, y el de Manuel Torre, y el de Chacón
porque eso es lo puro. Y lo que hagas nuevo no es puro, eso es ridículo.
Ahora todo el mundo quiere hacer cosas nuevas, ahí abrimos una puerta Camarón
y yo, empezamos a crear música nueva dentro del flamenco. Ahora se ha establecido
que cada uno que hace un disco pues tiene que ser nuevo. Y de pronto te meten
una seguiriya antigua, tradicional o un martinete como para decir un poco: oye,
que yo conozco también, un poco para taparle la boca a los puristas, ¿sabes?
Pero sí hay una actitud de apertura y de hacer música nueva. Todo
el mundo quiere ser original y eso está muy bien. Hombre, hay mucha tontería
y mucha locura pero tiene que ser así. El tiempo luego cribará todo
lo que se está haciendo y lo que sea bueno irá a engrosar la tradición
flamenca y lo llamarán puro dentro de 60 años. (Risas).
Hay que tropezar y caer a veces.
Claro, es la única manera de aprender. Cayéndote.
Paco, ¿Cómo ves esa imagen que todos los artistas
tienen de ti? Eres prácticamente un Dios en el flamenco.
Pues, es algo a lo que ya me acostumbré. Porque siempre
fue así, desde niño, creo. Desde niño ya recibía halagos
y decían: ¡ah, el niño como toca! y el niño, el niño.
Entonces, es algo a lo que te acostumbras y eso da más por el culo, perdona
la expresión, que gusto. Bueno, te da gusto pero la responsabilidad de
estar ahí es muy fuerte y siempre que haces un disco pues te obsesionas
y quieres hacerlo mejor. Es muy atractivo, no me puedo quejar, pero la responsabilidad
a veces se come al gusto de hacer las cosas, el tener que hacerlas bien a veces
anula el gusto por hacerlas.
Entiendo. Duquende me decía recientemente que cuando
te conoció pues vio un aura a tu alrededor.
¿Ah sí? (Risas).
Sí, y yo también quiero verla.
... (Risas).
Por Javier Primo / menos uno editorial SL 2001
revista@flamenco-world.com
|