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PACO DE LUCÍA: UNA NUEVA TRADICIÓN PARA LA GUITARRA FLAMENCA
Parte 2: Primeras grabaciones en solitario, Paco y el Jazz.
(extracto
del libro "Paco de Lucía,
A new tradition for the flamenco guitar" de Paco Sevilla (edición original
en inglés). Traducción al español para Flamenco-world.com por Oscar Palmer.
Paco
no había terminado. En 1967 tuvo su primer contacto importante con el jazz
de calidad cuando fue invitado por Joachim Behren a participar en el Festival
de Jazz de Berlín Allí conoció y tocó con genios como
Miles Davis y Thelonius Monk. No está del todo claro si aquella experiencia
provocó su interés por grabar dos discos con el saxofonista de jazz
Pedro Iturralde, o si aquellos
álbumes fueron grabados con anterioridad. El caso es que Paco aparece acreditado
en los discos de Iturralde como Paco de Algeciras, y que toca un acompañamiento
muy básico para el saxo de Pedro, lo que podría indicar que las
grabaciones fueron realizadas en una fecha bastante anterior, y que se editaron
únicamente cuando Paco empezó a ser conocido. En Jazz Flamenco:
Pedro Iturralde (Hispavox HH S 11-28), Paco compartió responsabilidades
con otro guitarrista, Paco de Antequera, y sólo realizó el acompañamiento
en dos canciones: Café de Chinitas y Soleares. Su interpretación
es muy simple, como si estuviera acompañando a un cantante. De hecho, el
aspecto más destacable de este disco es la intensa y bastante exacta interpretación
de un cante por soleá al saxofón. El segundo disco, en el que también
intervino como Paco de Algeciras, fue el Hispavox HH 11-151.
El
evento más destacado de 1967 fue la presentación del primer disco
en solitario de Paco: La Fabulosa Guitarra de Paco de Lucía (Philips 843
139 PY; reeditado en 1977 como Philips 58 43 139). Aquella fue la primera colaboración
de Paco con el director de producción de Phillips, José Torregrossa,
y todas las composiciones vienen acreditadas a Francisco Sánchez (Paco)
y José Torregrossa. José asegura que nunca intervino en la composición,
sino únicamente en la producción y en la transcripción de
la música, por razones de Copyright. Este disco, grabado cuando Paco tenía
diecinueve años, sería el último que realizaría con
un sonido completamente natural, es decir, sin ecos, reverberación, y demás
trucos de estudio con los que crear una cualidad de intensidad poco menos que
irreal. Aquí, el sonido de la guitarra es chillón y está
repleto de ruidos extraños e imperfecciones dactilares. Es un buen sonido
flamenco. Los solos se dividen en tres categorías. La mitad de las piezas
son predominantemente tradicionales. Hay una soleá cuyo peso recae principalmente
sobre Ricardo y Sabicas, con toques aquí y allá de originalidad
y genio creativo. La malagueña es una pieza prescindible sin mucha substancia,
al estilo de Sabicas o Escudero, ajustada al acompañamiento de las castañuelas.
La rondeña sigue básicamente el esquema de Ramón Montoya,
añadiendo un fandango en las notas finales. Finalmente, la bulería
recae sobre los hombros de Serranito
y Sabicas
(Paco incluso golpea la guitarra en un modo que recuerda al de Sabicas) y
contiene al menos una falseta de Paco del Gastor. El tema presenta un alzapúa
(una técnica de pulgar mediante la que se crea una melodía al mismo
tiempo que un ritmo de rasgueado) realmente original.
El
segundo estilo de música apunta directamente hacia el futuro, con originalidad
y algunos esbozos de lo que luego se convertiría en el sello característico
de Paco: ideas musicales dramáticas, armonías exuberantes, acordes
nada tradicionales, contrapuntos ycontratiempos,
tonos suspendidos y prolongaciones en las terminaciones de las falsetas. El resultado
global es el de un sonido tradicionalmente flamenco, que a la vez es innovador
y aparece trufado de ideas poderosas. Las alegrías, principalmente en Mi
menor, contienen un original alzapúa que incluso a Paco le cuesta desarrollar
(siguiendo la tradición de Ricardo). Un taranto tiene sus raíces
en la música de Niño Ricardo, pero es un claro avance de lo que
deparará el futuro. Presenta una falseta en picado (escala o melodía
interpretada alternativamente con los dedos índice y medio) que se convertiría
y seguiría siendo una melodía "tradicional" para el acompañamiento
de baile. Finalmente, en los fandangos y tientos Paco rompió completamente
con la tradición estableciendo el canon para sus futuras interpretaciones.
El tiento se sirve de unos acordes de aire moderno y requiere del uso del tirando,
una técnica popularizada por Paco. En el flamenco tradicional, los acordes
generalmente se interpretan rasgueando, lo que implica que todas las cuerdas quedan
incluidas en los mismos. Usar la técnica del tirando permite seleccionar
u omitir cuerdas en concreto, a voluntad del interprete, tal y como se hace habitualmente
en el jazz y en la música clásica. Se trata de una técnica
de fuerte punteo que produce el sonido de un rasgueo, pero que tiene un potencial
melódico mucho mayor. El tiento también incluye una acelerada falseta
en picado que al ser interpretada veinte años más tarde por Enrique
de Melchor mientras acompañaba a El Turronero en Madrid, llevó a
la audiencia a romper en una ovación tan desbordante que el cantante se
vio obligado a interrumpir su actuación para permitir que su guitarrista
pudiera inclinarse ante el público, algo prácticamente inédito
en los círculos del flamenco tradicional, en los que se supone que la guitarra
ha de permanecer en un segundo plano.
Paco
creó o arregló todas las piezas de este disco, con una sola excepción:
Impetu es una composición casi clásica, que sigue el ritmo de las
bulerías, firmada por Mario Escudero. Este estudio sumamente técnico
basado en los arpegios y el picado es la contribución de Escudero al futuro
de las bulerías, si bien Paco añade un par de fraseos de índole
más tradicional hacia el final de la pieza.
Su
álbum de presentación llevó a Paco a la carretera para convertirse
en un auténtico solista. En 1968 ganó el primer premio para solistas
en el Concurso Nacional de Arte Flamenco de Córdoba. Aquel mismo año
triunfo en Francia actuando junto a Antonio Gades. En todo caso, Paco no renegó
de su papel como acompañante y siguió grabando junto a cantaores.
Inició un periodo de cuatro años de colaboración con el aclamado
Fosforito, que en 1968 recibió el prestigioso Premio Nacional de Cante
otorgado por la Cátedra de Flamencología de Jerez de la Frontera.
Pero la auténtica explosión en la carrera de Paco no iba a ocurrir
hasta el año siguiente.
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