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ENTREVISTA A PEDRO SIERRA. GUITARRISTA
Alberto García Reyes
Como lo mejor es enemigo de lo bueno, el guitarrista es cauto. Pero tras
una simple "Decisión", la conclusión es súbita:
Pedro Sierra acaba de publicar su obra más importante hasta el momento.
Dice un refrán que al que se viste con lo ajeno, en la calle lo desnudan.
Y el artista, que sabe de qué va la cosa, ha decidido prevenir a tiempo
el despelote olvidándose del legado de sus maestros para ataviarse con
sus propios ropajes. En su disco, en cada escucha, se celebra el pase de modelos.
Pedro, el principal traje de tu armario está hecho con melodía,
con estribillos. ¿Por qué?
Porque la música es para compartirla, no para que se quede guardada
en un cofre o la escuchen sólo dos.
Pero ahora la guitarra flamenca prefiere las chorreras. ¿Tú
pasas de esa corriente armónica tan barroca o lo de este disco es un paréntesis?
Hay algunos que quieren hacer el triple salto mortal y, como decía
el padre de Manolo Sanlúcar, lo más difícil del mundo es
cagar en una botella, pero no sirve para nada. Grabar un disco de guitarra es
muy difícil... Yo en esta obra he resumido toda mi carrera tocando para
el baile y en los estudios, simplemente.
No obstante, tú también demuestras que estás al tanto
de las novedades armónicas.
En la rumba "Azul, añil", por ejemplo, hay una parte melódica
sencilla, pero también hay contrastes. Empiezo en tono de soleá
y luego navego por otros acordes, como los de la minera, sin que suene extraño.
Todo eso se mezcla con percusiones, saxos... Es una mezcolanza interracial.
¿De ese gusto por lo étnico nace la "Danza de Guinea"
que has grabado?
Eso era un zapateado reconvertido a tanguillo que hice yo hace tiempo. Una
vez lo toqué para un amigo mío de Senegal y éste empezó
a bailarlo. Y es que, al fin y al cabo, yo creo que toda la música procede
de África y Oriente Próximo.
Además de los sonidos tribales, en este disco has buscado colaboraciones
muy flamencas, como El Barrio, El Potito...
No son colaboraciones buscadas, son mis amigos. Si no sería muy frío.
Yo no estoy de acuerdo con llamar a un músico sin conocerlo de nada.
¿Por eso está tu mujer, La Tobala?
Claro, con ella tengo la máxima comunicación.
Pero la has metido en un "Laberinto", ¿no?
Sí, ese es el título de la soleá y se lo he puesto porque
es un poco complicada. El cante que hace mi mujer es tal cual lo grabó
Fosforito, pero la Juana siempre le da un toquecillo, no le gusta calcar las cosas.
Pedro, aquí va una pregunta a destiempo: ¿cuáles son
tus principales referentes en la guitarra?
El orden es fácil. Primero Paco Cepero, que paró la guitarra
de Jerez. Y luego, Paco de Lucía, Serranito y Manolo Sanlúcar, al
que le debo mucho.
Otra pregunta tópica, pero obligada: ¿se perderá el
flamenco?
Creo que no se va a morir porque hay una extensa discografía, pero
sí es cierto que se están perdiendo cantes, quizás por exigencia
de las modas. Sin embargo, los puristas deben estar tranquilos. Otras cosas que
veo es que la gente debería arriesgarse más e inventar cantes y
que falta personalidad en los cantaores.
¿En qué te basas para tenerlo tan claro?
En que empecé con 8 años y con 9 ya estaba en un escenario.
Soy joven, pero he visto muchas cosas y así es como se aprende.
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