| |

Toni el Pelao con El Yunque en Torres Bermejas
|
| |
|
Acompañantes de lujo ha tenido muchos El Pelao: "A mí me ha
tocado Paco de Lucía para que yo baile, Manolo Sanlúcar, Paco Cepero...".
De hecho, en el segundo Festival Flamenco Gitano iban juntos recorriendo Alemania
Mariquilla, Paco de Lucía, Camarón, Uchi y Toni el Pelao.
Pero aquella época de esplendor pasó. Toni cree que "los
tablaos se han montado ahora sólo de cara al turismo, pero porque el español
ya no va a los tablaos. Va por agencias y por los hoteles". Y ello, a su
juicio, no ha hecho perder calidad a lo que este escenario ofrece, pues "el
que sigue bailando flamenco puro, sigue bailando flamenco puro". A esto Uchi
añade que "ya no van ni los gitanos, es una pena. Ahora ya con las
iglesias evangélicas, esto se ha acabado". Toni vuelve a apuntar hacia
el baile: "Todos los que están actualmente en los escenarios que han
bailado antes en los tablaos han cambiado el estilo de baile... y se ve muy poco
flamenco. Bailan con mucha técnica, bailan todos muy bien, pero poco flamenco,
no hay nada de pureza porque han visto que con lo puro no ganaban dinero. Por
eso están todos revolucionando el baile de una manera que hay a quien le
gusta y a quien no. Yo sigo con mi estilo de flamenco puro". Y reconoce que,
efectivamente, "ha bajado el nivel porque artistas que bailen flamenco puro
en los tablaos hay muy pocos".
Uchi rompe una lanza a favor de la nueva generación de bailaores destacando
que "están bailando ahora de maravilla" y asumiendo que "antes
era todo más de arte". Y la sigue El Pelao: "Creo que todos los
que están ahí, están porque valen. Se ha perdido el estilo,
se ha perdido el arte, pero bailar se baila mucho mejor. Antes se hacían
cuatro cositas y ahora se hacen cincuenta mil. Se ha perdido el flamenco, porque
no se dedican al arte, sino sólo a la técnica en el zapateado".
Uchi: Tampoco respetan a los cantaores.
Toni el Pelao: Está cantando el cantaor y están tutucutúntucutún.
Y cuando canta el cantaor hay que pasearse, hay que levantar los brazos por el
escenario para que a él se le escuche cantando.
Uchi: Respetan poco.
La lectura positiva podría ser el desplazamiento del flamenco del tablao
al teatro, ¿no? Claro, "se ha ganado mucho", afirma Toni. Y ello
ha traído consigo un aumento del nivel cualitativo pues, como insiste Uchi,
"la gente está bailando muy bien".
Toni: Todos y todas están bailando muy bien... pero no flamenco.
Uchi: Bueno, hay gente que tira sus pellizcos. Pero insisto en el respeto...
se ha perdido totalmente. Haces soleá y ya nadie respeta tu baile. Antes
otro hacía alegrías, otro seguiriyas.
Toni: Ahora baila uno por soleá y el otro también. Alegrías
uno, alegrías el otro. Antes había un respeto artístico,
pero ahora no lo hay.
Y tira, de nuevo, de la anécdota. "Farruco cuando vino por primera
vez a Madrid venía bailando bulerías, bulerías por soleá
y farrucas. Y cuando se encontró con mi padre en el colmao de la plaza
de Santa Ana, el Villa Rosa, y le vio bailar por farrucas... Delante de Farruquito
dijo que llevaba sesenta años sin bailar la farruca después de vérsela
a Juan el Pelao. Y a su nieto le dije: "Mantente con las palabras que te
está diciendo ahora tu abuelo". Pero ya ha cambiado también
un poquito".

Toni el Pelao con El Yunque
|
|
| |
|
Y una pregunta más... En el ámbito del cante y de la música,
¿también creéis que se ha perdido flamencura?
Toni: El cante se está recuperando bastante más porque todos
los cantaores ya cantan todos los palos, antes cantaban tres: uno era soleá,
el otro seguiriyas y el otro bulerías por soleá. Y de ahí
no salían hasta que llegaron Antonio Mairena y Manolo Caracol. Ahora todos
siguen cantando todos los palos. El cante ha ganado mucho... también el
toque y el baile. La pega es que se baila menos puro. Prueba evidente es que sólo
hay una que sigue con el flamenco puro, por su coraje, por su genio y por su temperamento,
que es Manuela Carrasco.
Uchi: Es de las pocas que quedan.
Toni: Todos los artistas que hay ahora sólo han visto a Carmen Amaya
por un vídeo. Nadie personalmente. A Farruco ya lo han visto con cuarenta
y tantos años, pero hay que haberlo visto con dieciocho y veinte años.
Yo tuve la suerte de ver a Carmen Amaya en el 59, en el Teatro de la Zarzuela
y desde ahí empezó el baile flamenco. Después de ver a Carmen
Amaya, pues todos te parecen muy bien, pero... Y, precisamente, a Carmen Amaya
fue durante diecisiete años tocándole su abuelo, Tío Pelao.
Uchi: Y de ahí vienen todas las historias que cuentan, de que si asaban
sardinas en el hotel...
Toni: Y subían un borrico... A mi abuelo, el padre y el hermano de Carmen
Amaya lo dejaron al cuidado de la niña. Y estando en el hall del hotel
le dijo, "tío, voy a subir a ducharme". Y en ese momento llega
un señor y pregunta por ella. Y le dice que se ha ido a las "luchas".
Subió a buscarla... "Carmen, Carmen, hijita, hay un señor que
te espera abajo". Y en ese momento suena el teléfono. "Cójalo
usted, Tío Pelao", le dijo ella. "Oiga, por favor, ¿quién
es? Oiga, por favor. ¿A usted le huele el aliento?" Y es que Dieguito,
el niño había manchado de caca el teléfono.
Uchi: Es que estaba sembrao. Ha tenido cosas que nos contó Sabicas,
que en paz descanse... También, qué gitano más bueno.
Toni: Se volvió loquito cuando nos vio en Estados Unidos, después
del tiempo que hacía que había estado allí mi padre con La
Chunga.
Y llueven las anécdotas a lo largo de una charla que termina en reflexión.
Toni asegura que "de la vida artística no tengo queja ninguna. He
recorrido el mundo entero, tengo mi pequeño sitio en la capital de Madrid
y con sesenta y tres años que tengo todavía me está llamando
la gente". De hecho, volvieron hace cuatro años a Torres Bermejas,
figuran en carteles de festivales nacionales y ya preparan un próximo tour
en torno a la capital. Pero Uchi replica: "Eres una persona que te has conformado
con poco. Me refiero a que has trabajado y te has ido para tu casa, nunca has
ido como van todos. Teniendo para comer ya te ha bastado". Y él asiente
con cierto orgullo: "A mí me han tenido que llamar, yo no he llamado
nunca".
<<
Anterior
revista@flamenco-world.com
|