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Por cierto, Pepe, ahora que está
cantando quiero preguntarle por su recital en la pasada Bienal. Pasó usted
un mal momento sobre el escenario y sé que fue muy duro salir adelante.
¿Cómo lo ha llevado?
Lo he llevado mal, lo que pasa es que uno es un artista consolidado y ya lo
he superado, pero reconozco que canté con la cejilla demasiado alta. Venía
de Madrid de grabar y tenía una faringitis granulosa seca, que es la peor
que hay. Por eso hice sufrir a mi gente, a la gente que estuvo allí viéndome.
Pero aún así lo hice lo mejor que pude, saqué el corazón
por la boca. Quedé bien porque la gente me respetó y yo agradezco
de verdad ese respeto, pero aprovecho la oportunidad de esta entrevista para pedir
perdón por haber hecho sufrir a la gente. En lo sucesivo, en vez de poner
la guitarra tan alta procuraré cantar en un tono más bajo, no irme
por la calle del medio, pero al menos sí ser más sincero.

Pepe de Lucía (Foto: Javier Hurtado)
Tampoco es tan grave, Pepe. El arte es así y usted es un artista,
no una máquina.
Por supuesto. Yo siempre he tenido claro que hay días buenos y días
malos, tardes buenas y tardes malas, pero yo si te digo la verdad he tenido muy
pocas tardes malas. Y en realidad la de Sevilla tampoco fue mala, porque yo no
sé cantar mal, lo digo con toda la modestia del mundo, lo que pasa es que
no podía, estaba demasiado cogido por la faringitis.
Olvidemos ese tema y vayamos al futuro. ¿Ahora comienza una gira
por Europa?
Está planteada para principios de enero con un espectáculo que
se titula 'Ecos de España'. Vamos Cañizares, Elliot Fisk y yo. Tengo
muchas ganas porque vamos a tocar obras de un músico español muy
importante. Ya habrá más noticias.
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"Un problema del cante de hoy es que se está más pendiente
de la afinación que de la propia improvisación, de lo que tú sientes sobre el
escenario"
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Si va a hacer una gira con Elliot Fisk está claro que usted tiene
una mente abierta, pero ¿está de acuerdo con el movimiento que hay
ahora alrededor del género de gente que etiqueta su música como
flamenca?
No. Se canta bonito, se canta bien, pero todos son clones, como dice Paco de
Lucía. Son gente que se cuida mucho, pero el cante, aparte de tener una
técnica, tiene que tener un compás y una cadencia. Además,
otro problema de hoy es que se está más pendiente de la afinación
que de la propia improvisación, de lo que tú sientes sobre el esceario.
Su hermano Paco al hablar de clones se refería a la cantidad de camaroneros
que hay ahora. Él les recomendaba escuchar a la Niña de los Peines,
a Antonio Chacón... ¿Usted también?
Eso lo llevo yo diciendo desde hace mucho tiempo. Y lo digo más que
nada por ellos, porque algunos de esos imitadores son muy buenos artistas, tienen
bastantes facultades, pero tienen que tener también su propia idiosincrasia
porque tienen capacidad para ello. Paco, por ejemplo, empezó a tocar por
el Niño Ricardo, pero llegó un momento en que decidió separarse
de él y tener su propia personalidad. Eso es lo que hay que buscar.
Y ahora todos lo siguen a él, porque montó la revolución...
Pues cuando escuches el nuevo disco que está grabando te vas a enterar.
Ahí se ha disparado ya del todo, es increíble.
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