Potito
Biografía, Real Audio y comentarios de los lectores


“A mí me encantaría cantar por seguiriyas como cantaba Chocolate”


Potito, cantaor flamenco. Entrevista

“Yo le he robado a Camarón
lo que he necesitado”

Silvia Calado. Madrid, mayo de 2006

Treinta años de vida. Treinta años de flamenco. A la edad a la que otros cantaores van buscando su camino, Potito ya está de vuelta. El cantaor sevillano plasma su cante de madurez en ‘Barrio Alto’, un disco -producido por Diego Amador- que la afición ha esperado más de un lustro. Tiempo en el que su cante ha seguido evolucionando al compás marcado por artistas como Tomatito o Vicente Amigo. Ahora tiene clara su posición. Confiesa ser un cantaor de vivencia, no de estudio. Y es que su aprendizaje se ha desarrollado en las aulas de las fiestas junto a los más grandes del flamenco de las últimas tres décadas. Y eso incluye a Camarón quien, según afirma en esta sincera charla, “hay que saber escuchar, pues lo mismo que te puede hacer aprender, te puede equivocar”.


Potito (Foto: Daniel Muñoz)
 
   

¿Por qué has tardado tanto tiempo en grabar?

No ha pasado nada. Como estuvimos trabajando mucho tiempo con Tomatito, después con Joaquín Cortés haciendo giras, también he estado colaborando con Javier Limón, con Vicente Amigo... Y entre unas cosas y otras, se me fueron cuatro o cinco años. En este disco he estado trabajando como un año y medio. Justo suma todo los siete años desde que salió ‘El último cantaor’. No he parado de trabajar, pero sí es verdad que he tardado bastante. Ya si dios quiere, cada dos años vamos a tener disco nuevo.

El público estaba muy impaciente, te van a tomar la palabra...

De verdad que sí.

¿Cómo surgió la idea de encargar a Diego Amador la producción?

El disco me lo estaba produciendo yo, pero a mí me parecía un poco complicado estar pendiente a la vez del cante y de la producción, estar llamando a la gente... No era doble, sino triple trabajo. Por esa época, Churri (Diego Amador) y yo estábamos trabajando mucho juntos en el grupo de Tomatito y nos llevamos muy bien, nos conocemos de toda la vida. Le di muchas vueltas a la cabeza pensando quién podía ayudarme y decidí que fuera Churri. Es un pedazo de músico, un tío muy trabajador, muy perfeccionista, le encanta hacer las cosas bien. Se nota en el trabajo.

¿Tenías clara la línea del disco y el tipo de repertorio?

El disco lo tenía yo muy decidido, pues es casi la línea de los discos que hago. Tener los dos tangos, las dos bulerías, las dos rumbas-tangos -que nunca le digo rumbas, eso es del grupo Siempre Así- y después tener dos o tres temitas clásicos de flamenco. Y creo que son los discos de flamenco que hacen falta en el mercado.

¿Crees que se está olvidando el flamenco más profundo?

Se están olvidando del flamenco. El flamenco es muy profundo y tiene muchos frutos que dar todavía, lo que pasa es que cada uno lo lleva por su camino. No estoy nada de acuerdo con el flamenco fusión. A mí me gusta el blues, el jazz, la salsa... pero para escuchar a cualquiera de estos que se quieren llamar flamenquitos queriendo hacer un blues, prefiero escuchar a Miles Davis. Para escuchar un grupito de salsa, prefiero un disco de Celia Cruz y gozarlo. Si estamos hablando de flamenco, vamos a respetar el flamenco y vamos a darle su punto, que yo creo que es más internacional que todas las músicas. Siempre lo he dicho, que un negro no puede cantar por bulerías, pero yo creo que yo puedo hacer lo que canta el negro.

¿Tú crees?

 

Potito (Foto: Daniel Muñoz)
   

No lo que haga el negro, pero sí meterme en la música del negro, en lo que es el compás. El flamenco es una música que se come a cualquier música, pues es muy, muy abierta. Aunque veas una seguiriya, que hay sólo unos nudillos, eso tiene mucha profundidad. Hay que saber interpretarlo. El flamenco en la música de hoy se está olvidando. Y yo creo que quienes tienen que empujar son los jóvenes. La juventud tiene que prepararse y apreciar el flamenco. A todo el mundo le puede gustar una seguiriya. El otro día me decía una chica que no le gustaba el flamenco, pero que escuchó a Camarón y se enamoró del flamenco sin entenderlo. ¿Qué tendrá esta música que te enamora? El flamenco es muy bonito.

Hay que apostar por darle a los jóvenes soleá, seguiriyas...

Yo creo que los mismos puristas están con deseos de escuchar. Echan de menos discos de estos. Yo los entiendo, son los primeros que quieren apoyar ese flamenco.

¿Puede que suene más moderna una seguiriya que una rumba?

Si es que la seguiriya la tenemos escuchada de una manera que nos creemos que es pena, amargura... La seguiriya es una música muy bonita, en un tiempo de ritmo que es precioso. Lo que pasa es que hay que saber interpretarla y meterla a tu manera. A mí me encantaría cantar por seguiriyas como cantaba Chocolate, lo digo de corazón. Pero es que yo no puedo ser Chocolate. Me gusta y lo imito a mi manera, según mi personalidad. Esa es la búsqueda del flamenco, la manera de interpretarlo. No me puedo parecer a Chocolate porque como cantaba él por seguiriyas no creo que cante nadie. Hay que saber escuchar. Escuchando, o aprendes o te equivocas. Hay que saber escuchar a los de antes.

¿Quiénes te gustan a ti de antes?

 
"Yo respeto a los que se meten veinte horas en un cuarto a estudiar, pero hay cantaores que nacen con pellizco, con otra forma de vivir el flamenco"

Quitando a Camarón que era el que puso de dulce la interpretación, la afinación y la manera de cantar tan bonita, y de revolver el flamenco y ponerlo a este alto nivel (lo dice todo de una vez, sin respirar)... Y con eso te lo he dicho todo sobre Camarón. Aparte de él, Manolo Caracol era un cantaor de pellizco, de los que cantaban hoy y mañana no se acordaba. Cada día era un cante nuevo con la misma letra. Esos son los cantaores que a mí me gustan. Yo respeto a los que se meten veinte horas en un cuarto a estudiar, pero hay cantaores que nacen con otra cosa, con el pellizco, con otra forma de vivir el flamenco y de sentirlo. A mí me encantaría estar veinte horas, pero no puedo.

¿Te identificas con esos cantaores de inspiración?

Yo me identifico con lo que soy, con lo que tengo. Y Caracol era un artista de ese gremio. Mojama era también un cantaor de esos que te dan pellizco, Juan Talega por soleá... Te voy a decir sólo los que me gustan. Yo qué sé, Terremoto cantaba... Y poquitos más. Yo no voy a cantar una granaína nunca porque no tengo la voz para hacer una granaína, tengo la voz para hacer otras cosas. Hay que identificarse uno mismo con lo que es y lo que puede hacer, no hay que equivocarse. Por eso te he dicho que hay que saber escuchar flamenco: ¿yo cómo soy? ¿qué tengo? ¿dónde llego? Y ahora, interpreta. Yo lo veo claro, tengo ya treinta años y veo el toro venir de una manera...

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