|
<<
Anterior
Rafael Amargo
|
|
| |
|
¿Buscas provocar?
No, qué va. Todos quieren llenar los teatros. ¡Que
estén aquí haciendo entrevistas, en vez de estar
en su casa comiendo pipas, que son todos muy flojos! En el
flamenco lo que sobra es talento y lo que falta es constancia.
¡Ponlo en grande y en titulares! Que se quejan mucho.
Todos quieren cantar "tiritiriiitiiiiiriii"... y
meterse tres millones al bolsillo. No, hijo. Qué antiguo,
qué encorsetado. Quita, quita. Por eso cada vez quiero
trabajar más con bailarines de contemporáneo.
Qué pocos problemas dan las personas de otras disciplinas
y qué jodidas son las del flamenco. Huele como a...
El flamenco no me gusta nada. Sí, me gusta el flamenco
como arte, como arte noble es el más grande que tenemos
y el más exportable y el más bonito y el más
brillante. Pero qué mala suerte. Hay que darle una
buena folladita a los flamencos, que se relajen, que están
todos como muy tiesos.
¿Por eso tiras de gente de otras disciplinas, de
otras artes?
Por eso soy yo, yo qué sé. Yo tiro del que
me ponga delante la vida. Yo soy muy peculiar para ser flamenco.
Yo muero por el flamenco, pero si hay dos mesas para sentarse
a comer, me siento antes en la otra.
¿Te limita el flamenco?
No, pero he sufrido mucho, han hablado muy mal de mí,
me han tratado muy mal. Y hasta que no he demostrado cosas...
Pero yo no le guardo rencor a nadie. Y más que de los
flamencos, hablo de los que mueven los hilos de los flamencos.
Ellos, los pobres, muchas veces son gente muy humilde, muy
honrada. Los que mueven los hilos son los peores, porque toman
a los flamencos por unos incultos y hablan por ellos. A mí,
como no me mueve los hilos nadie... Yo me llevo, yo me siento,
yo hablo, yo me vendo, yo me lo guiso, yo me lo como. Yo he
pasado lo más grande y no con ellos, sino con los que
le mueven los hilos.
¿Te sientes dolido?
Es que me da igual. A mí me queda poquillo por estar
aquí. Yo en este mundo del flamenco estoy de pasada.
Me queda poco, muy poco. Haré otras cosas y con el
flamenco, cerrojazo, fin de fiesta. Yo estaré con mi
gente, que le gusta el arte. Pero la industria, ¡uuuhhh!
Primero, porque no existe; y segundo, porque la que hay es
nefasta. Un actor hace una película y comparte el escenario
con quien le pongan, un cantante graba un disco y todos colaboran,
aquí dime quién va a colaborar a la compañía
de quién. No, aquí somos todos divos. Los tres
tenores se juntan y qué bonito, qué sano, qué
elegante. ¿Cuándo me vas a ver bailar con alguno
de estos? Yo, encantado pero... ¿quién me va
a llamar a mí? Sin embargo, en mi compañía
toda la gente que tengo son primeras figuras. Yo los traigo
de invitados. Me encanta ponerme al lado de ellos.
| |

Rafael Amargo en
'Poeta en Nueva York'

Rafael Amargo
|
| |
|
De hecho, es curioso que en tus espectáculos da
la sensación de que no quieres destacar...
Me gusta perderme entre ellos, me gusta disfrutar, me gusta
que el arte sea una cosa compartida. Aquí hablan todos,
pero todos han pasado por aquí: la primera fue Eva
Yerbabuena, luego Lola Greco, luego Rafaela Carrasco,
luego fue Hiniesta Cortés, ha cantado Guadiana, ha
cantado El Ciervo, ha cantado Montse Cortés... Anda,
hombre. Cuando hay billetes, bien. Pues como hay billetes,
me los gasto yo. Que no, que no, que estoy muy quemado.
¿De verdad quieres alejarte del flamenco?
Dentro de un tiempo, dejaré el flamenco y lo haré
de puertas para adentro. El flamenco no lo voy a dejar nunca,
yo soy flamenco por los cuatro costados, pero yo soy mi flamenco,
no el que quieren ver. El flamenco no es ese salvaje, sino
una manera de sentir. Y, sobre todo, el flamenco es ser tolerante,
cosa que ellos no son. El flamenco es libre y tolerante y,
sin embargo, los flamencos son los menos libres y los menos
tolerantes porque son gente con muchísimos prejuicios,
muchísimos complejos. Yo no tengo ningún tipo
de complejo. El flamenco es una cosa tan libre, tan primitiva,
que debería ser tolerante y no lo es. No me interesa
nada. Después, todos vienen a mi fiesta... algo habrá
que les interese. ¿Cómo no va a quemar, que
yo esté dos meses en un teatro y llene todas las noches?
¿Quién lo ha hecho aquí en España?
Muy pocos, Sara
Baras y alguno más. Les da coraje. Y me han dado
tres años consecutivos el Premio Max de las Artes Escénicas
como bailarín. A ver si el año que viene me
dan el cuarto.
¿Cómo ves el panorama creativo en el baile
flamenco?
No quiero ni verlo, miedo me da. No... hay gente con muchas
inquietudes, lo que creo es que falta proyección para
esta gente. Y lo que decía antes del talento y la constancia.
Se te critica que estés siempre en televisión.
¿En qué medida necesita el flamenco estar en
la pequeña pantalla?
Todos tenían que hacer lo mismo. A la gente, por ir
a verme a mí, le está gustando el flamenco;
y, por gustarles el flamenco, están yendo a ver a otros
artistas. En vez de molestar, lo que estoy haciendo yo, les
debería gustar. A mí también me gustaría
estar como los demás, tirado en el sofá de mi
casa. Pero para estar en la tele también hay que saber
hablar, tener carisma. Te pueden llevar una vez, pero si vas
y metes la pata, no te llaman más. Si vas de tímida,
de 'progre' y de 'hippy', te quedas ahí dando clases
en Amor de Dios, pero no critiques al que sale en la tele,
que te está haciendo un favor a ti. El que sale en
la tele está haciendo que el flamenco se promocione.
Y el que viene a verme a mí hoy, lo mismo mañana
va a ver a Farruquito para comparar. Tendríamos que
estar muchísimos más, así que al uno
o a los dos que estemos ahí delante, que no nos traten
mal. Deberían estar alegrándose de que exista,
por lo menos, un referente que está tirando de esto
para delante. Músicos, actores... hay muchos en televisión,
pero flamencos nada más que hay tres. Y no es porque
los demás no quieran, es porque o no tienen carisma
o se lo están haciendo mal. ¡A las calles, chicos!
Es que no es fácil, es muy duro esto, hay que alternar
mucho.
La última pregunta se la hace él mismo.
"¿Conclusión? A mí lo que me enorgullece
es que hago con muchísimo respeto el arte del flamenco,
eso es lo primero. Lo segundo, es que estoy haciendo cosas
muy importantes por el mundo del flamenco; y lo tercero es
que estoy dándole de comer a treinta y cinco familias
que tengo aseguradas, en nómina y que hacen de su arte
su profesión. Hoy en día no hay muchas compañías
privadas que tengan artistas fijos, sólo las públicas
como el Ballet Nacional de España y la Compañía
Andaluza de Danza. A mí me queda un honor muy grande".
<<
Anterior
revista@flamenco-world.com
|