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Miércoles
29 de noviembre, 22:00 horas.
Sala Pachá. Madrid.
Presentación de 'Un okupa en tu corazón'
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PAPAS BLUES
Se
abre el telón y sale "El Poli", personaje de la serie española
de TV 'Médico de familia', para una presentación de andar por casa
pero la mejor introducción se la hizo su primo Tomate, el de los Grammy,
al entregarle ese disco de oro que dicen se ha ganado al vender los 50.000 ejemplares
de rigor en una semana. Parecía ser ésa la excusa, además
del adelanto de la gira que comenzará con el nuevo año.
Por
ahora, Raimundo seguía de reojo algunas letras. Pero, personalmente, hay
debilidad por sus instrumentales. Para ellos recupera dos de sus grupos anteriores,
Pata Negra y Arrajatabla, que podían valer por los cinco temas que no interpretó
de su nuevo cuarto disco en solitario. De los últimos hizo el tema de entrada,
basado en el ritmazo cortado de aquella 'Soleá del Tío Raimundo',
ahora de magia negra (Santana flota desde la intro, aunque la postura que adopta
en portada sea la de su mentor B.B. King). De los Pata hizo el 'Blues de la Frontera'
con prologazo blues de Chicago donde el desahogado Valentín Ponce deja
paso a la guitarra protagonista, la de Raimundo, que coge la flamenca brevemente
para la falseta de Morón. Tras diez minutos finalizan la pieza por ¡'Smoke
on the water'!, el instinto básico.

El
primer tema cantado del cumplidor recital es el más fácil, 'De qué
vas', con su autor a los coros, Kelvis Ochoa, junto a otro Habana Abierta. Al
ser reemplazados por dos hijas de Raimundo, Carmen y Encarni, ya en edad de merecer
estar en los coros, dice 'Papeles no quiero' y "santaniza" Telecaster.
Se unen los cuatro coros para la que da título, canción estrella,
y tras ella cogen la primera pista, 'Caminito', la segunda firma de Kelvis, ahora
con mix cubano y breves solos hendrixíacos. Tras su recitado "maravillado",
sale a respaldarle El Pechuga (acaba de publicar disco) a los coros y guitarra
gestual, '¡Veneno qué bueno!' ("qué bueno era Veneno",
hace pensar) y un 'Pepe el Pingüino' tan desaforado como patanegrero.
De
los muchos músicos del disco hay tres (sevillanos) que le apoyan en directo,
la base de batería (Joaquín Migallón), bajo (Neil Doyle,
trianero-neozelandés) y el teclista Alvaro Gandul, mano derecha con cuyo
Hammond Raimundo suena como suena. También estaba Sidy Samb, aquel percusionista
ex mártir, inconfeso y senegalés; y dos guitarristas de apoyo, Ismael
Guijarro y Valentín Ponce, curtido ya desde Cuarto Menguante.

Para
el final, por bulerías, sale otra de las sonrisas del flamenco, Tomatito.
No hacen 'A mi primo Tomate', momento cumbre del nuevo disco, sino que se meten
por bulerías cortas. No salió Mala Rodríguez, sino la buena
de Marina Heredia. La Mala acaba de sacar su -extraordinario- primer disco y,
mientras, Marina Heredia lo prepara. Al tercer cante salió Encarni a bailar
y a la quinta fue la vencida, desvencijada pataíta de Raimundo, despedida
y cierre. Al final, el regreso caía tarareando dos momentos no cantados
del estribillo de 'Me voy a las 3.000':
"¡Echarle ahí!
/ ¡Échame más papas!"
Luis Clemente
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