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Tomasito
'Torrotrón'
es la punta de lanza de Tomasito, su grito de guerra, unas bulerías que
acaba de variar por tercera vez en su tercer disco. Break-bailaor y cantaor de
sello propio, Tomasito tiene 'Castaña'.
TORROTRONEANDO DE NUEVO
Fue
monaguillo y, como se sabía de la misa más de la mitad, la metió
por bulerías. No es hipérbole, es el flamenco esquizofrénico
del siglo XXI. Lagartijo jerezano, gitano del barrio de Santiago, comenzó
bailando, admirando a Michael Jackson y tuvo su puesta de largo llevándose
premio en la Fiesta de la Bulería de Jerez. Diego Carrasco, guru de lo
jondo y la gracia a compás lo ve y lo lleva en 1984 a Madrid, a Los Canasteros.
Tomasito, nacido Tomás Moreno Romero en 1969, achina los ojos: "Me
cogió en Jerez, habló con mi viejo y me llevó dos meses,
a partir de ahí empecé a moverme hasta que llegó el programa
de fin de año del 86, presentado por Concha Velasco".
Comienza
a dar vueltas a este mundo en la compañía de Paco Peña, y
también con Lola Flores, que lo acoge en su cuadro y en los programas de
televisión, como aquel 'Sabor a Lola'. A partir de ahí le ofrecieron
grabar una maqueta y llegó el primer disco. En directo es un número,
es Mr. Proper rapeado por tangos, es Mr. Kravitz a las bulerías funkerizadas,
es maestro de una "gomosa y libérrima" escuela de baile cuyo
alumno más aventajado monta un revuelo cuando sale con Los Activos.
"Soy
más bailarín que cantante. Porque soy bailaor desde chico, pero
también cantiñeo, lo que pasa es que cuando me pongo... hay que
echarle alma, el peso. Bailar me sale más fácil".

REBUSCÁNDOSE
Por
entonces Tomasito era inseparable de Antonio de los Ríos, conocido como
"el Madriles"; era éste un personaje que partió de El
Loco Romántico, compuso para Tomasito las canciones que le dieron a conocer
y se hizo de oro al dar la canción 'Noches de bohemia' a Navajita Plateá.
Dos años antes de que esto sucediera, el Madriles seguía tocando
y escribiendo para Tomasito en su segundo disco, el primero para una multinacional.
Hoy, Antonio se mueve entre Alemania y Jerez y deja a Tomasito buscándose
la vida por los madriles.
'CASTAÑA'
"Me
he rebuscado un poco, ha sido un punto para mí, un cambio de concepto,
está fresco... lo que a mí me gusta es investigar, tener morro y
hacerlo, porque el flamenco puro no se va a ir. Lo bueno es que un heavi o un
punki sepa quién es Pericón".
Si
el flamenco no se resigna a la caducidad, quiere tocar lo eterno, el nuevo flamenco
no debe repugnar, debe apretar los redaños al flamenco viejo. Tomasito
lo tiene claro ("Con la nueva gente el flamenco ha cogido hasta nivel")
y ha sufrido en sus carnes las imposiciones contractuales y los desmanes discográficos.
"Cuando vendes medio millón de copias es normal que te salgas de tus
composiciones, pero yo lo puedo hacer con menos temor porque vendo diez mil copias
en total. Y me dicen: se tienen que vender 8.000 copias para hacer un vídeo-clip.
Pero chiquillo..."
"Sobreviviré
y allí estaré", anunciaba en su disco anterior. Tomasito posee
un sello especial, un ritmo especial que es bien acogido por Tino de Geraldo,
quien le toca casi todos los instrumentos y también lo produce. "Tino
lo cogió con mucho punto, es un monstruo y ha ido a saco, porque tiene
un concepto especial, conoce mucho a Diego Carrasco..." (En los créditos
Tomasito agradece la inspiración de Elsa Fernández, su novia, hermana
de Tino, antes bajista y batería. Con ella compone).
'Torrotrón'
es la punta de lanza de Tomasito, el Niño Robot, el Flaquito Flamenco ("eso
me salió en Las Vegas, donde estaba con una compañía flamenca"),
y aquí graba una tercera versión solo con la guitarra de Moraíto.
"Me apetecía mucho y es uno de los mejores por bulerías. Me
conoce desde chico, llegó, se sentó y... Tino le decía: quillo,
equivócate un poquito".
SACAR
LA METRALLETA
Para
cerrar el disco, 'Amor garantizado', donde recita a Germán Coppini y punkea
con un guiño al 'Hombre esquizofrénico del siglo XXI' de King Crinsom.
Por medio, unas bulerías-rap-rockeras. Y dice: "Me he ido a unos estribillos
muy populares. Son cosas percusivas, que pegan en mi estilo. A veces saco la metralleta".
Si
en el disco anterior hizo 'África', aquí está 'Africaneando'
("intentando sacar el negro que llevo dentro"), rapea sobre funk en
'Te quemaste' y se involucra en la 'Seguiriya del 2.000', dos baterías
para una seguiriya por bulerías. "Y eso que es un relleno, porque
cuando iba a hacer el disco sólo tenía seis canciones, el resto
fue espontáneo".
Sin
embargo, al final, le sobra material. O le hacen sobrar. "Grabé una
versión de AC/DC por tangos, 'Black in black', pero la editorial no quiso
que la sacáramos. Aunque si el Angus Young la escucha, seguro que nos apoya".
UN DISCO POR TRIENIO
Puede
que este disco no llegue a significar la confirmación comercial, pero a
Tomasito no le duelen prendas. Artista de largo recorrido, ha atravesado los 90
proponiendo nuevas formas de tratar el flamenco y sus facetas de músico-cantaor
y break-bailaor han ido creciendo con ella. Su primer "Torrotrón"
(Divucsa, 1993) fue un gran disco, seminal aunque desapercibido en su momento
por una instrumentación precaria que le acercaba al primer Veneno, a la
Pata Negra más callejera. Fue producido (apenas) por Pedro Javier González,
el que fuera guitarrista de El Último de la Fila.
"Se
grabó en cuatro días, cantando a las 9 de la mañana, pero
con muchas ganas. Mira que eran catalanes... se acojonaron un poco y no tuvo mucha
promoción. Sacaron sólo dos mil discos".
Para
su segunda entrega, que decide llamar simplemente "Tomasito" (Sony,
1996) de nuevo principiando -aprovecha cuatro canciones del imprevisto debú-,
se engalana con nuevo ropaje que corre a cargo de Queco y Tino Di Geraldo. El
primero, productor ex cantante cordobés; el segundo, productor multiinstrumentista
asturiano que le tocó bajo el seudónimo de "El Mochilones".
"Sony
lo da todo por mí, se vuelca conmigo, pero tampoco supieron pillarme el
punto; estas multinacionales se vienen abajo y se echan para atrás, cuando
me di cuenta no apostaban por mí".
A
pesar de todo, Tino termina endosándose la producción de "Castaña"
(Sony, 1999), colección de sorprendentes canciones. Coleta y coletilla,
a su manera: "Cuando quiera vender, me pongo una coleta y acheverelerele...
pero yo tengo mi estilo y mi historia".
Luis
Clemente
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