Extracto
del libro: Tomatito "La Guitarra Gitana de Tomatito"
LA GUITARRA GITANA DE TOMATITO
Si en Almería
dos nombres están asociados habitualmente a la guitarra (Antonio de Torres
Jurado y Julián Arcas Lacal), la guitarra flamenca está organizada
en torno a dos familias gitanas, la de Miguel de Almería o Miguel "El Tomate"
y la de los "Josele".

De Miguel "El Tomate"
son hijos el onubense niño Miguel y Antonio Fernández "El Tomate".
Entre los miembros de la familia destaca sobre todo José Fernández
torres "Tomatito" (Almería, 1958), uno de los mayores exponentes actuales
del llamado "toque gitano", airoso y rítmico. Se caracteriza por algo esencial:
el dominio absoluto del compás. Elemento imprescindible del flamenco en
sí, el guitarrista que no tenga compás tocará su propia música,
quizás de naturaleza flamenca, pero carente de autenticidad. Aparte de
la propiedad de su técnica, inspiración y creatividad, un guitarrista
será mentalmente descartado de la atención de los aficionados si
pierde o no controla el compás. Además de tener un natural sentido
del ritmo, Tomatito lleva grabado el compás en el subconsciente, de tal
forma que funciona perfectamente sin esfuerzo ni atención. Los toques donde
más a gusto se siente, como bulería, tangos y bulería por
soleá, son paradójicamente los que mayor trabajo les cuesta a tocaores
y cantaores. Ver en privado o en fiesta tocar el "papa de la bulería" según
expresión de Juan "Habichuela", es sin duda alguna uno de los grandes momentos
de esta música llamada flamenco. ¿Cómo se puede tener tanto "aire"
y respirar tanto compás? Nada extraño que su guitarra se adapte
fácilmente a los de Cádiz.

Bien es verdad
que es hijo artístico de dos gaditanos de oro, brujos de la sabiduría
rítmica de esta provincia andaluza: Paco de Lucía y Camarón
de la Isla, sus ídolos reconocidos, con quienes ha compartido escenarios
y grabaciones desde le final de los años setenta. Si como en los de su
generación encontramos la clara influencia de Paco en su toque, Tomatito
aportará su interpretación gitana a esta influencia, con un mayor
uso del pulgar y una rabiosa dinámica que darán cierta brillantez
inmediata a su toque, y que por ello adoptarán numerosos guitarristas,
gitanos y no gitanos, creando una verdadera escuela a partir de esta lectura gitana
del toque del que Tomatito llama "San Paco de Lucía". Curiosa reciprocidad
o ida y vuelta entre la obra genial del maestro que ha bebido esencialmente en
fuentes gitanas, y el discípulo, guardián del templo, que la devuelve
a su origen.
Reconocido tocaor
durante varios años, su guitarra ha sido solicitada por la mayoría
de los grandes nombres del cante flamenco, desde Camarón, José Mercé,
Pansequito, etc.. hasta Enrique Morente o Carmen Linares. Y cuando decimos notable
tocaor, nos referimos a una de las facetas imprescindible y fundamental para el
conocimiento del flamenco. Como escribió D.E.Pohren. "Un acompañamiento
perfecto es de radical importancia para el guitarrista flamenco y constituye un
arte en sí. Un buen acompañante tiene que conocer todos los cantes
y bailes casi tan bien como para poderlos cantar y bailar él mismo, y debe
estar dotado también de un instinto que le permita anticiparse a los movimientos
del cantaor o bailaor. Debe ser capaz de seguir los caprichos de estos intérpretes,
saber cuándo para, cuándo incluir falsetas, cómo adaptarse
a su estado de ánimo, cómo conducirlo hasta su culminación...pues
el que acompaña bien mejora definitivamente la actuación de los
demás". ¿Acaso haya un tocaor que no cumplió mejor estos preceptos
que Tomatito con Camarón? A pesar de dedicarse decididamente hoy hacia
el concertismo, Tomatito no ha renunciado a su personalidad tocaora y gusta de
grabar e incluir en sus formaciones a los herederos del "de la Isla" como Remedios
Amaya, El Duquenque, El Potito, El Cigala, Montse Cortés, etc...
Ya inició
sus pinitos cuando formaba con Camarón la pareja del flamenco más
famosa del momento. Adoptando la vía abierta por Paco de Lucía en
los 80, la de grupos flamencos, lo vimos inicialmente con acompañantes
del calibre de Antonio y Juan Carmona (hoy Ketama), Antonio Canales y El Duquenque.
Rodeado por artistas gitanos, sus formaciones representan el lado más étnico
de este concepto de grupo flamenco inaugurado por Paco. En este sentido ha sido
un puente fundamental entre la generación de Paco y Camarón, y lo
que hoy los medios de comunicación llama abusivamente "Nuevo Flamenco"
o "Jóvenes Flamencos". Artista flamenco abierto a otras músicas,
su curiosidad se ha visto reflejada en colaboraciones con diferentes músicos
españoles de formación jazzística como Alameda o Chano Domínguez.
Hoy que Tomatito
tiene clara su plena dedicación a la guitarra solista y su condición
de guardián del templo flamenco, no renuncia a ser un hombre, un gitano
de su época.
Muchas cosas han
ocurrido en España en estos últimos años, y quien diría
que el país con marcada vocación europea, abierto al mundo y en
proceso de modernización era hace cuatro días un país ensimismado
y reserva de las esencias del catolicismo recalcitrante. Después de esta
mirada de ombligo y satanización de lo exógeno impuestas por el
régimen franquista, los flamencos de hoy, como el resto de la sociedad
española, canalizan ahora su pasión hacia lo que ocurre fuera: jazz,
blues, rock, pop, rap, tecno, reggae, clásico, salsa, bossa nova, tango
argentino, fado, etc... La vida musical española, alentada por una industria
discográfica y vida asociativa pujante, es hoy un caldo de cultura en ebullición
con gran curiosidad por sintonizarse con las músicas del Otro. Sin renunciar
a su identidad gitana, al contrario con el propósito de tener voz propia
en el mosaico multicultura que son España y Andalucía contemporáneas,
Tomatito abre las puertas del templo y cautiva a otras expresiones musicales:
la guitarra argentina de Luis Salinas, el piano de Michel Camilo, mientras sigue
expresando en directo con músicos de tercera, ver cuarta generación
de artistas cómo los gitanos de hoy viven y sienten el flamenco ¡Y no vea
como lo viven y lo sienten!
Norberto
Torres Cortés, Almería, octubre 1998
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