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Por
Fernando González-Caballos Martínez
Desde
que recogió los dos Grammys latinos por "Spain"
y "Camarón, París 1987", Tomatito
no ha parado un momento. Nunca lo hubiese imaginado, porque
como él mismo dice, "Si Camarón no se hubiese
ido, habría seguido a su lado siempre".
Sin
embargo, esta vida es así y José Fernández
Torres ha tenido que sobreponerse y adaptarse a las circunstancias
para seguir haciendo lo que ha hecho desde que tenía
15 años, tocar la guitarra. Su nuevo trabajo como solista
ve la luz en Mayo del 2001. Aprovechando la promoción
que se encuentra haciendo del mismo hablamos acerca del rumbo
que ha tomado su carrera en los últimos años,
a la sombra de su "Paseo de los Castaños".

En
el documental que se grabó a propósito de sus
actuaciones en el Blue Note de Nueva York, dijo usted algo
así como: "Después de haber acompañado
a Camarón durante 18 años, acompañar
a Michel Camilo no es lo más difícil que he
hecho". ¿Podría explicar un poco mejor
aquellas palabras?
Como
todo el mundo sabe, he sido el tocaor de Camarón durante
los últimos 18 años de su vida y creo -sinceramente-
que realmente no hay nada más difícil que tocarle
a él. Camarón era tan imprevisible que
,
siempre te sorprendía con algo nuevo..., distinto.
Aunque cantara las mismas letras, nunca las hacía del
mismo modo. Así que esa costumbre que él tenía,
me ha ayudado mucho a la hora de tener que acompañar
a un pianista de jazz como Michel. En el jazz como en el flamenco
hay que estar muy pendiente de los apoyos en todo momento,
para que exista una sincronización perfecta. Por eso
digo que después de haber acompañado a José
durante tanto tiempo, dialogar ahora con otro instrumento
no es más difícil en absoluto.
¿Cómo
surge la idea de grabar Spain?
Pues
aunque no lo creas, fue de un modo totalmente espontáneo,
porque cuando Michel me lo propuso -yo era muy reacio a hacer
algo así- tuvo que decirme: "No vamos a hacer
un disco flamenco, ni tampoco de jazz. Se trata de hacer algo
para divertirnos y que podamos tocar juntos unos temas en
los que nos desenvolvamos los dos con naturalidad." ¿Qué
pasa?, pues que cuando se hacen las cosas con cariño
y con naturalidad ocurren cosas así. Por eso nos dieron
el grammy y hicimos esa gira por el mundo en la que el público
se lo pasó de puta madre.
¿Que
músicos le sirven como punto de referencia a la hora
de investigar y buscar nuevos caminos?
La
verdad es que me paso el día escuchando música,
no sólo por mi trabajo, sino porque además es
mi hobby preferido. No me importa el género, lo mismo
compro flamenco
, que jazz... música de raíz
o música clásica.
Cada
vez que voy a Nueva York aprovecho para comprar lo último
que haya salido de músicos como Chick Corea, George
Benson, Pat Metheny
Últimamente
he descubierto a Piazzola, gracias a un viaje que hice a Argentina
y me ha impactado mucho por el sentimiento y las cadencias
que incorpora a sus composiciones.
En
mi opinión hay que escuchar de todo, porque siempre
se puede descubrir algo nuevo donde menos te lo imaginas.
Los guitarristas flamencos no debemos olvidar a grandes maestros
como Julián Arcas, Albeniz, Falla, Rodrigo, porque
también sus composiciones han sido muy importantes
para la historia de nuestra música.
La
guitarra y la música en general han evolucionado mucho
en los últimos tiempos, con la incorporación
de nuevas técnicas y armonías, a pesar de que
este sea un proceso que comenzó hace mucho con Ramón
Montoya. Este hombre ya escuchaba música clásica
en su época, de ahí que fuese el primer innovador
que tuvo la guitarra flamenca al incorporar recursos como
el transporte de tonos -de la rondeña- , los armónicos,
etc...
¿Qué
le parece que digan de usted algo como, que es el guitarrista
que toca más gitano hoy en día?
Hombre
yo soy gitano y
¡ claro!, un gitano no tiene más
remedio que tocar gitano.
Normalmente suelo diferenciar al oír a unos y a otros
diciendo: ¡Que bonito suena!, ¡Que flamenco suena!
ó ¡Que gitano suena!. En todos los casos estoy
piropeando al tocaor, aunque de un modo muy distinto. ¿No
sé si se entenderá a lo que me refiero? No se
trata de ser mejor o peor, simplemente son cosas distintas.
De todas maneras, para mí es un gran halago que digan
eso
porque además de sentirme orgulloso de ser
gitano -por mi tradición y por mi familia- que digan
que toco mu gitano
, todavía me alegra más.
En
el disco anterior fue Michel Camilo y en este George Benson.
¿Vaya lujo no?
Pues
si, lo cierto es que estoy teniendo mucha suerte. Piensa que
yo tuve que coger la guitarra como solista por obligación,
en el sentido de que si no hubiese sido porque Camarón
se fue, nunca hubiese tenido que tocar sólo. La vida,
en ocasiones, es así de dura y te pega estos sablazos
en momentos críticos
La gente no lo sabe, pero
durante un tiempo lo he pasado muy mal, porque después
de aquello nadie me llamaba para que lo acompañara
y ¡claro!
si te desanimas y te retiras
entonces
has perdido la batalla. Por suerte soy muy orgulloso y aunque
no sabía desenvolverme en este mundo de la guitarra
solista
tocando, tocando... me fui animando viendo que
la música me ayudaba a recuperarme. Entonces, empiezan
a sucederse las casualidades y parece que todo fuera mágico
al conocer a Michel y grabar Spain. Un poco más tarde,
y coincidiendo con la gira, conozco a George Benson en Nueva
York y a los pocos meses nos pegamos una fiesta en Marbella
y otras dos o tres en el Blue Note, en las que viene desde
New Jersey -que está bastante retirado de allí-
y se trae una guitarra flamenca con la que se harta de tocar
en el camerino. Entonces me digo
¡Dios mío,
esto es un sueño!.
Le
presento un tema sin compromiso - nada de industrias y nada
de casas de discos- porque como todo el mundo sabe, Benson
es un guitarrista reconocidísimo en todo el mundo y
puede hacer lo que le sale de los cojones -pa decirlo pronto-
y me dice que si que quiere tocar en mi disco. ¿Qué
más puedo pedir?
¿Qué
ha aprendido Tomatito de estos músicos?
Sobre
todo he aprendido algo fundamental, como es que cuando uno
se sube a un escenario tiene que divertirse. ¿Para
que tanto sufrir y tantos prejuicios? Hay una cosa que está
muy clara para ellos, y es que, hay que convencer al público
dándole autenticidad. Si el que está arriba
no se divierte, difícilmente se podrá divertir
el de abajo. ¿Qué ocurre? Pues que el mundo
del flamenco es así de hermético y nos pasamos
el día picándonos con tonterías como:
"Yo toco más que tú" o "Yo pico
mejor que tú", que al fin y al cabo no nos llevan
a nada. ¡Hay cosas mucho más importantes! Hay
que transmitir y conseguir levantar al público del
asiento dándole cosas de verdad
Sin
embargo, en la pasada Bienal de Flamenco, usted venía
de recoger los dos grammys y la crítica fue un poco
severa con aquel espectáculo suyo. ¿Qué
puede decir de aquello?
Pues
nada, que voy a decir. Las cosas surgieron así y apenas
pude preparar el espectáculo con todo el follón
de los premios y las historias. A veces las cosas vienen así
y uno no tiene tiempo de nada. Creo que la crítica
fue justa, porque nadie me insultó, simplemente dijeron
la verdad. Si cuando estoy bien lo dicen, es justo que cuando
esté mal también lo digan, ¿no? Lo que
puedo asegurar con toda la sinceridad de mi corazón
es que siempre que me subo a un escenario trato de dar todo
lo que tengo. Tomate no se esconde ni trata de tangarse. Ahora,
es cierto que a la Bienal traje un espectáculo poco
montado, en el que colaboraron muchos artistas, cuando el
público esperaba ver un concierto de guitarra solista
y ante eso
(silencio)
Vaya
bulerías se raspa usted para darle nombre a su último
trabajo ¿No?
Mi
sueño ha sido siempre tener una buena casa para mi
familia. Por suerte, la vida me ha tratado muy bien, así
que cuando conseguí hacer aquel sueño realidad,
decidí que tenía que darle un homenaje por bulerías
a mi nueva casa y a mi calle. Jamás podía imaginarme
que tendría una casa como la que hoy tengo. En realidad
ha sido como ver cumplido un sueño precioso.
Aunque
este "Paseo de los Castaños" es un disco
muy flamenco, ha tenido tiempo para flirtear con otras músicas,
como en el caso de Birömürlück Misafir. ¿Qué
ha pretendido?
Sencillamente
he querido interpretar a mi manera un tema de mi amigo Erkan
Ogur, con los arreglos de Joan Albert Amargós, aunque
he necesitado cambiarle el compás a un tres por cuatro
para que sonara flamenco, por lo demás todo está
tal y como este señor lo tiene grabado. La melodía
es exactamente la misma, aunque suena flamenca.
¿Qué
diferencias hay entre "La Vacilona" que grabó
en el Spain y la nueva?
Los
cambios son mínimos. Pequeños matices, pero
poniéndole oído
si que hay diferencias.
Sobre todo en la entrada que hace George Benson, que en mi
opinión es genial. La verdad es que estoy muy contento
con el resultado final de este tema, porque volver a versionar
un tema propio es siempre arriesgado.
¿Y
qué alquimia tiene la soleá?
He
pretendido que fuera una soleá muy flamenca, aunque
la he refrescado un poco incorporándole unas armonías
nuevas y algunas falsetas que había compuesto últimamente,
que no son más que revisiones de antiguas falsetas
mías en las que he transportado notas. De todos modos,
esas cosas las apreciarán mejor los guitarristas que
oigan el disco.
Hay
unas bulerías de Jerez en las que cuenta con lo más
granado del cante actual ¿Cuál es la idea que
quiere hacer llegar al público?
Después
de grabar todo el disco y dar tantas vueltas para hacer una
cosa que parece que queríamos que fuese perfecta y
que todo sonara afinadito, llegamos a Sanlucar y nos metimos
en una bodega con Fernando de la Morena, Luis el Zambo, el
Paquete, Chícharro, el Bo y dijimos ¡fuera prejuicios!
Desde que me puse a tocar sólo, siempre se me ha relacionado
con los flamencos jóvenes -Montse Cortés, el
Potito, el Cigala, Remedios Amaya- y ahora llego y digo ¡señores
esto es lo que me apetece a mí en este momento, así
que vamos a divertirnos! Yo las describiría como frescas,
espontáneas y con un soniquete
Fernando González-Caballos Martínez
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