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¿Y qué dirías de
los músicos que están contigo en el disco?
Está Paquete, que es un buen músico y una bellísima
persona y yo creo que tiene cosas muy positivas, me resulta
fiable. Si en la cabina le pregunto cómo está
la guitarra, me tengo que creer que me responda que la tercera
está un poquito bajita porque tiene buen oído
y es un buen amigo y un admirador. Además, se ha formado
en mi ambiente y es fiable para mí. Y como músico,
ya sabemos que sus líos modernos los hace muy bonitos.

Tomatito y Paquete (Foto: Daniel
Muñoz)
Antonio Serrano es uno de los mejores músicos de jazz
que tenemos en nuestro país. Y parece mentira que con
una armónica, que parece un hueso de un perro, pueda
sacar ese sonido, pueda sacar esas escalas, dar esas ruedas
de acordes y tenga una improvisación preciosa, con
corazón, no efectista. Hace unas escalas preciosas,
que no te calientan la cabeza, bonito y difícil de
hacerlo. Es uno de los músicos de jazz que más
me gustan.
Sin embargo, no están los miembros de tu banda
habitual. ¿Has querido buscar otro sonido?
No me he fijado en eso. Bernardo
Parrilla siempre ha grabado cositas. Pero es que muchas
veces compones cosas que te sugieren otros instrumentos. Y
en vez de el violín, ahora me ha sugerido la armónica.
A Serrano lo llevo tiempo escuchando y es un tío que
se adapta muy bien al flamenco y a cualquier músico.
Y es un sonido especial, parece cachondeo eso de la armónica
y que le dé tanta seriedad a la música. Para
mí tiene mucho valor. Cierras los ojos y dices, ¿quién
hace esto? Es único. Y he querido tirar de amigos como
Antonio Carmona que hace muchísimos años venía
de percusión conmigo, cuando empecé a tocar
la guitarra y la de discos que ha grabado conmigo. Después
de Ketama,
tuvieron su momento y les fue muy bien, vuelve a hacer colaboraciones.
Me dijo: "¿Estás grabando? Guárdame
una bulería por ahí". Al final me grabó
un par de temas y para mí tiene un aire maravilloso
tocando. Fue de los pioneros y de los que tienen más
cabeza en la percusión.
Hablando antes de los cantaores, se nos pasó
Diego
el Cigala...
Cigala tiene una de las voces más bonitas que hay
en el panorama del cante, el eco más gitano y más
'camaronero'. He colaborado en sus discos y él conmigo
en trabajos como 'Guitarra
Gitana'. Y he visto conveniente que, después de
hacer sus boleros, como va a grabar un disco flamenco, que
estuviera en mi disco para hacer la boca y se vaya midiendo,
que vaya calentando.
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| "Paco
y Camarón han revolucionado la guitarra y el
cante, si no recordamos su escuela, le estaríamos
quitando el puesto" |
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El adjetivo ‘camaronero’, ¿es
para ti un valor? Paco
de Lucía a dice que deberían los cantaores
jóvenes mirar más allá...
Para mí es un valor. Pero es lo mismo que si nosotros
nos olvidáramos de Paco. ¿Qué hacemos?
Es que hemos nacido con ellos. Paco y Camarón han revolucionado
la guitarra y el cante, si no recordamos su escuela, le estaríamos
quitando el puesto. Y eso no puede ser. Él tuvo una
meta tan grande y un listón tan alto que es difícil
superar. Y yo creo que cuando no puedes con el enemigo, tienes
que aliarte a él. Yo tengo un lema. La mayoría
de los guitarristas jóvenes y menos jóvenes
están locos porque quieren competir con Paco de Lucía
en el subconsciente. Aunque digan que es el mejor, por dentro
quieren superarlo. Lo que yo hice es que cuando conocí
a Paco de Lucía con quince años me rendí
ya ante la evidencia. Por eso voy por mi camino, por eso mi
conciencia está tranquila, por eso la gente me quiere,
por eso trabajo, por eso tengo personalidad dentro de mi capacidad
para que los jóvenes puedan decir "Tomate, qué
flamenco tocas". Por lo menos, valoran tu música,
tu rinconcito te lo has ganado.
Y la música no es competencia. Tienes que competir
contigo mismo y tienes que sacar adelante tus fantasías
y tus líos, cada uno el suyo. Por eso uno está
con paranoias, el otro en casa... pero, bueno, ¡si somos
todos personas! Ni tú eres Mozart ni nadie es Mozart
para ser tan místico, eso todo es mentira. Y si no
hay una flor en el camerino, no toco, y si no tengo la silla
colorá... ¡Váyase usted al carajo, toque
su guitarra, piense en su guitarra y déjese de tonterías!
Usted está de psicólogo, usted no va a durar
en esto nada, usted se va a enfermar y al final ni va a querer
trabajar y va a quedar mal con las empresas, con el público
y le van a tomar odio porque nadie es imprescindible en este
mundo. Se murió Camarón
y sigue el mundo andando. Y era el genio de mi generación.
No conoceremos un genio más grande. El flamenco joven
ya lo hizo él, esa multitud, esa identificación
con la juventud, los intelectuales de aquellos entonces...
Si venía a Madrid y metía a catorce mil personas
en el Palacio de los Deportes. ¿Quién ha hecho
eso? Nadie. Eso entonces lo hacía lo mismo Serrat,
pero un flamenco con una guitarrilla y su trajecillo, eso
nada más que lo hacía él. El poder de
convocatoria y de transmisión hacia las masas, ese
carisma, sin buscar nada, todo natural. Cualquier gran músico
internacional que viniera, iba a buscarlo: Chick Corea, Mick
Jagger... que vino y se quedó flipado con Camarón.
¿Y qué sabían los Rolling de flamenco?
Y vas a todo el mundo y están sus discos. Es la referencia
que hay de flamenco actual.

Foto: Daniel Muñoz
Y más, si cabe, para los cantaores, ¿no?
Hablando del Cigala y de Duquende y de Montse y de mi niña
y de cualquiera... su referencia es Camarón. Claro,
tienen que coger seguridad en su voz y en su forma de interpretar,
pero es que es difícil salirse de eso. Si alguien se
saliera, nacería otro fenómeno. Y es más
difícil en el cante. En la guitarra está mucho
más fácil. Paco lo ha puesto tan fácil
que, gracias a él, tenemos las puertas abiertas y estamos
tres o cuatro en activo. Y por lo menos valoran nuestra música,
se llenan los conciertos y los chavales siguen aficionándose.
Para salir fuera de las fronteras de España es más
difícil para el cante porque los guitarristas tenemos
un lenguaje universal que no es idioma, lo entiende cualquiera.
Yo voy a Japón y las melodías que hago las entienden,
voy a Alemania y lo mismo, cada uno de una manera.
¿Ves que los guitarristas se van abriendo
otros caminos?
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| "No
es lo mismo poder tocar jazz que saber tocar jazz. Puedes
ser listo y puedes ser flexible y divertirte con esta
música, pero eso no se aprende en tres días,
eso es una vivencia" |
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Sí. Acertadas o no, por lo menos se están probando
otras vías. Hay muchos géneros musicales y uno
hace un acorde de 'bossa nova', otro de.. cada uno tira de
un lado. El problema que hay aquí es que tiene que
sonar flamenco. ¿Cómo? No lo sé, pero
tu pulsación tiene que ser flamenca. Y si Michel Camilo
quiere hacer un proyecto conmigo no puede pretender que yo
toque jazz, aunque pueda medio imitar a un guitarrista de
jazz. Si ese señor pensara que yo no soy flamenco,
¿para qué me necesita? Esa es mi baza. Y es
lo que le gusta a los guitarristas cuando voy por ahí.
Ese es el secreto. El flamenco es tan fuerte y tan exportable
que no se debe perder el sonido flamenco. El público
queda satisfecho cuando tocas flamenco. Cuando haces un rasgueado,
los picados... Como en el concierto que dio hace poco Paco
en Galapagar. La gente ya va premeditada, no tienes que hacer
malabares de irte a otras músicas porque no es lo tuyo
y lo vas a hacer mal. Tu cultura musical la tienes desde chico,
yo no voy a aprender ya a tocar otra cosa. Si llevo treinta
años tocando flamenco y no sé. Y los guitarristas
de jazz igual, llevan toda la vida tocando y siempre están
buscando más y más y más. No es lo mismo
poder tocar jazz que saber tocar jazz. Puedes ser listo y
puedes ser flexible y divertirte con esta música, pero
eso no se aprende en tres días, eso es una vivencia.
¿Cómo sentiste el 'reencuentro' con
Camarón en el último disco de Paco de Lucía?
Estábamos haciendo las falsetas y estábamos
con las lágrimas en los ojos. Parecía que estaba
vivo, de verdad. Decíamos: "Estamos otra vez los
tres juntos".
Y hablando del disco de Paco...
¡Cositas buenas! (risas)
¿Te siguen resultando motivadores sus discos?
Sigue siendo mi ídolo. Ya más que ha hecho
ese hombre por la guitarra no se puede hacer. Ha puesto el
listón tan altísimo... que no se puede tocar
mejor. Yo soy un buen aficionado a la guitarra y soy consciente
de eso. Está Paco de Lucía y estamos los demás.
Y el que no lo sepa, que vaya al médico. Saber esto
es imprescindible para vivir tranquilo... y para no dormirte.
Hay que luchar por tu instrumento, por tocar cada vez mejor,
por hacer música y por que la gente se quede contenta
y, sobre todo, tú. Ese martirio no lo quiero yo. Hay
que conformarse.
Hay en ti una preocupación especial por que
haya comunicación con el público, ¿no?
He descubierto que si tú te diviertes, si estás
relajado y tranquilo, el público se divierte. Si te
anuncian y la gente ha querido ir a verte, dale lo que tienes.
Vienen premeditados a escucharte a ti y si tú estás
concienciado, le das lo que tienes honradamente, mucho, poco
o lo que sea, y ellos se lo van a pasar muy bien. En el Colegio
de Médicos -en el Festival Flamenco Pa'tos 2004- me
lo pasé bomba por eso, porque me pongo a tocar y me
aplauden. ¡Pues tengo que tocar mejor todavía
para ellos! Y mi grupo se lo pasa bomba porque no hay presión
de ningún tipo, no hay líder. Yo soy el que
manda porque tengo que fijar el camino, pero no puedo estar
presionando a un músico, ellos tienen que disfrutar
de la música. Hay cosas más importantes en la
vida que sufrir en un escenario sin motivo.
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