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A la luz de estos comentarios, comprenderá el aficionado
por qué el trío se ha tomado tanto tiempo
para esta segunda entrega discográfica. “Si
se ha demorado es porque aparte del trío, cada uno
tiene sus cosas”. Desde que quedara registrado ‘El
directo de Sevilla’ en 1999, la actividad de los tres
ha sido imparable. Jorge Pardo ha editado discos propios
como ‘Mira’ (2001) y ‘Vientos
flamencos’ (2005), discos con la formación
D3, discos mano a mano con Tomás San Miguel, Iñaki
Salvador y Agustín Carbonell, así como numerosas
colaboraciones puntuales tanto en directo como en estudio
con músicos flamencos como Juan Diego. Carles Benavent
publicó ‘Aigua’ (2001) en solitario y
a dúo con el guitarrista Josemi Carmona el álbum
‘Sumando’ (2005), además de colaborar
en los nuevos álbumes de flamencos como Diego Amador
o Chicuelo. También hay que recordar que el saxofonista
y el bajista participaron en la gira
internacional Touchstone con el pianista americano Chick
Corea. Por su parte, Tino di Geraldo editó, como
solista, su disco ‘Tino’ en 2003 y, como productor,
firmó ‘Cositas de la realidad’ de Tomasito
y los discos del grupo de flamenco fusión ElBicho.
Y todo ello simultaneado con colaboraciones como percusionista
en concierto y en estudio con artistas de la talla de Manolo
Sanlúcar, Carmen Linares o Vicente Amigo. “Aparte
-como dice Tino- tampoco se puede poner uno a grabar un
disco cuando le da la gana y, más, produciéndolo
nosotros mismos”. Y, como certifica el bajista, “hacer
un disco es un esfuerzo, cuesta mucho. Aparte de las composiciones,
es cómo interpretas... y más cuando está
grabado de esa manera. Es una responsabilidad; no nos empuja
nadie con una escopeta, así que queríamos
hacerlo bien. Y por eso nos tomamos tiempo”.
Y justo es eso, el tiempo,
lo que solidificado este proyecto que nació casi por
casualidad. Como recuerda el batería, “en un
principio éramos ocho o nueve, con guitarra, cantaor,
percusionista... unas veces venían dos, otras tres
y fuimos tirando a menos. La verdad es que una vez nos quedamos
colgados los tres”. Tenían dos opciones: “Podíamos
anular el bolo o hacerlo los tres; pero lo hicimos y nos gustó
tanto cómo quedaba, que decidimos seguir”. Y
se alegran de aquella decisión. Como relata Tino con
humor, “tocamos a más, cabemos en cualquier sitio,
la prueba de sonido dura menos... Todo son ventajas”.
A partir de ahí -continúa
Carles- “grabamos en Sevilla para dejar testimonio de
lo que hacíamos; nos pareció oportuno antes
de ponernos a grabar discos de estudio, hacer uno en directo,
era como más auténtico”. Y es que el grupo
es resultado de lo que iba sucediendo en el escenario. “El
repertorio que llevábamos y el que seguimos llevando
es el que teníamos con otras formaciones, pero adaptado
para el trío”, aclara Jorge. Aunque de aquel
directo a este primer disco de estudio, hay ya distancia.
‘Sin precedentes’, según Carles, “ya
está hecho pensando que sólo somos tres y cada
uno está desarrollando su papel al máximo”.
¿Y qué aporta
cada vértice? Pues Tino reconoce que, en un principio,
“en cuanto a composición, la aportación
de Carlos y Jorge fue mayor que la mía porque yo me
incorporé a la historia cuando ya estaba rulando, ya
hacían juntos un repertorio de ellos”. Pero ahora
Carles confirma que “el trío es un triángulo
equilátero, los tres iguales”.
-Tino di Geraldo:
La madre del invento en cuanto a concepto musical y a composición,
es más una cosa de ellos. Cuando ellos estaban tocando
con Paco, yo estaba tomando el biberón en el sentido
musical. Ellos ya estaban haciendo giras con Paco
de Lucía y yo no sabía lo que era una bulería.
Han ido recogiendo una historia que cuando yo llegué
ya estaba, aunque al final es un pretexto para tocar. Llevan
más que yo, no sólo por edad.
-Carles Benavent:
¡Ya tenía que soltar lo de la edad!
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