|
Flamenco x 3. Entrevista a Jorge
Pardo, Carles Benavent y Tino di Geraldo sobre el disco ‘Sin
precedentes’
“Nuestra
música nos tiene
que sorprender a nosotros mismos”
Silvia Calado, diciembre
de 2008
‘El trío’
prosigue viaje... a su ritmo. Casi una década se han
tomado Jorge
Pardo, Carles
Benavent y Tino
di Geraldo para volver al ruedo discográfico. ‘Sin
precedentes’ es el segundo álbum de este “triángulo
equilátero” del flamenco instrumental. El saxofonista,
el bajista y el batería hacen, según Jorge,
“una puesta al día de la propuesta” que,
hasta ahora, sólo se había plasmado en ‘El
directo de Sevilla’ grabado en 1999. La evidente diferencia
con aquel primer álbum es el trabajo en estudio. Como
dice Tino, “en el laboratorio aprietas al máximo”.
Tanto, que hasta ellos mismos han quedado sorprendidos por
aspectos como el “sonidazo” y las “ocurrencias”.
Para Carles es “un disco para escuchárselo muchas
veces”. Para Jorge, “un disco sin precedentes...
en la historia”. ¿Por qué?
La historia de ‘Sin precedentes’
(pero pronunciado con acento brasileño, eh) empezó,
como recuerda Carles Benavent, “con una cosa que tenía
Jorge. Vino a mi casa, me soltó una flauta que tenía
allí, yo le puse un bajo y le dije que si Tino ponía
una batería, empezábamos un disco”. Y
es, precisamente, la pieza que abre el disco, un fandango
que firman los tres. A partir de ahí, comenzó
el ir y venir de pistas. “El saxo y el bajo los íbamos
grabando cada uno en casa, lo mismo que algunas ediciones
de Tino, y ya la batería y la mezcla se hizo en estudio”.
El disco tiene, en total, ocho
cortes. Según explica Jorge, “hay un poco más
de lo mismo, lo que pasa es que la elaboración es diferente
en estudio. De lo mismo, en el sentido de hacer algunas nuevas
versiones de temas nuestros”. Jorge Pardo firma ‘Maid
Marian’ y ‘Cora Cora’, Carles Benavent aporta
‘El tiempo vuela’ y ‘Sujétame...
que lo mato’, y de Tino de Geraldo son ‘Mi Carmen’
y ‘Diego’. A estas composiciones propias, se suma
un préstamo: ‘Ahora’, del percusionista
y compositor José Antonio Galicia. Con este repertorio,
el trío asegura mantenerse fiel a sí mismo:
“No es muy diferente a lo que hemos hecho, es diferente
el sistema. Es una puesta al día de la propuesta”,
concreta Pardo.
Y a la propuesta de este trío
(‘el trío’) se le ha colocado habitualmente
la etiqueta ‘flamenco jazz’. Como dice Carles,
“algo hay que poner para que la gente tome alguna referencia”.
Pero tiene su porqué. A juicio de Jorge, “somos
personas que manejamos lenguajes musicales diferentes, pero
coincidimos en el flamenco, que es nuestro punto de conexión
principal”, apunta Jorge Pardo. La parte jazz, según
comenta Tino di Geraldo, es más relativa: “Depende
de lo que se entienda por jazz, porque se puede entender muy
fácilmente como género. Y hacemos todo lo contrario,
que el jazz quiera decir “haz lo que te dé la
gana”, además del sentido de las improvisaciones
y los solos. Y del flamenco, pues tomamos melodías
y ritmos. Aunque no queramos, sale”. Son conscientes
de que la originalidad de su fórmula parte de esta
conexión jonda, aunque nada hay de premeditado ni de
forzado: “Una de las cosas que tenemos en común
los tres es que siempre hemos hecho las cosas que nos gustan
a nosotros, nuestra música nos tiene que sorprender
a nosotros mismos. Nunca hemos pensado en hacer una fórmula
para que sea un éxito”.
Por eso Jorge Pardo subraya
que “lo más significativo no es lo que tocamos,
sino cómo lo tocamos. Podemos abordar, en un momento
dado, cualquier tema. Hacemos un género nuestro, hemos
inventado un género, aunque no hacemos jazz ni flamenco
ni nada concreto”. El desafío es, según
Tino, “que seamos sólo una batería, un
bajo y una flauta; ya de partida, es fuerte”. Lo concreta
Carles al especificar que, para él, “es fuerte
que el bajo sea el único instrumento armónico
que hay. Tengo que dar más armonía, pero a mí
me gusta, siempre he tendido a pasarme y a hacer más
de la cuenta... Y aquí estoy a mis anchas porque hago
lo que me da la gana”.
De esa libertad se nutre la
formación: “Eso es lo que nos gustó cuando
nos encontramos los tres solos tocando, sentimos una grata
sensación de libertad... aunque cansen más estas
actuaciones”. Se emplean a fondo, como dice Tino, en
“potenciar esa sobriedad de batería, bajo y flauta.
Aunque seamos tres, podríamos llevar máquinas,
secuencias, un set de percusión, mandolinas... pero
hemos intentado hacerlo lo más desnudo posible, solo
tres cosas y cuanto más solas mejor, ese es el reto”.
También -como
comenta Carles- esa es la idea del disco. “Hemos tenido
discusiones de ponernos freno y hemos llegado a la conclusión
de que el disco tiene que sonar a trío, que se note
que hay tres cosas”. Y de ser fieles a esa estrategia
en ‘Sin precedentes’ han quedado más que
satisfechos. Carles dice estar “muy contento del sonido,
del sonidazo. ¡Y de las ocurrencias! Yo creo que es
un disco para escuchárselo muchas veces. Los temas
no es que sean muy complicados, pero están llenos de
detalles. Se puede distinguir muy bien quién es cada
cual y suenan muy distintos los instrumentos”. A lo
que Tino agrega que “no veas lo que hay ahí de
curro, no tiene nada que ver con el directo. En el laboratorio
aprietas al máximo y, de repente, ves el resultado
de algo tan currado y que nunca habíamos hecho así.
Cada uno hemos grabado nuestros discos, hemos colaborado unos
con otros, pero esto de los tres concentrados en esta historia
y en estudio es la primera vez, por eso teníamos muchas
ganas de hacerlo. Y luego resulta que a mí, particularmente,
me sorprende”.
Siguiente
>>
|