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Vicente Amigo
por Javier Primo
(Enero 2001)
El
guitarrista Vicente Amigo acaba de editar su cuarto disco en solitario, "Ciudad
de las Ideas", ocho temas con ecos de jazz, aires árabes y, cómo
no, flamenco de todas las edades y procedencias. Vicente nos recibe con los ojos
un poco cansados y huidizos. Somos los últimos en una de esas rondas de
entrevistas que las casas discográficas organizan para los medios en épocas
de promoción. Bajamos al sótano del café, en las entrañas
de un Madrid de épocas remotas.
Tu
anterior disco, Vicente, estaba basado en tu "Concierto flamenco para un
marinero en tierra" y lo llamaste "Poeta" en homenaje a Rafael
Alberti. ¿Consideras ese disco algo aparte de los demás?
Es
un disco como los demás. Es música mía. Lo que pasa es que
es distinto porque este último va más en lo que siempre he hecho,
guitarra esencialmente. Yo creo que es un disco tan flamenco como el primero,
sino más, lo que pasa es que tiene algunos colores, de percusión,
batería, esas cosas, que a lo mejor hay gente que pueda pensar que es menos
flamenco o algo de eso. Pero yo lo digo por experiencia (risas), esto es flamenco
porque a la hora de los ensayos... ehhh... me doy cuenta que es un disco de guitarra
y tan flamenco como el primero. Yo creo que... hay... momentos (Vicente medita
sus respuestas) donde puedes respirar el flamenco más mío y hay
otros momentos en que... bueno... no tienen nada que ver el flamenco. El bolero,
por ejemplo, es una composición que no tiene nada que ver con el flamenco...
pero es música y tan mía como cualquier otro momento del disco.
Eres
un músico flamenco, al menos por educación, pero no atado a este...
Exactamente.
Mi música es como una especie de fusión sin etiquetas... y es porque
mi forma de sentir es así. Yo salgo a la calle y me pueden interesar cosas
de muy diferentes sitios y de muy diferentes estilos y gente muy diferente. Así
es mi música. Lo que sí es verdad es que no me gusta llamarle flamenco
a lo que no lo es. Pero también es verdad que en mi música hay cosas
que son muy flamencas y cosas que no. Y no tengo que ponerle barreras a mi imaginación.
La
etiqueta de flamenco levanta a veces muchas susceptibilidades. Tú lo sabes
mejor que nadie.
Claro.
Esa es otra. Porque yo no soy quien para decir lo que es y lo que no es flamenco.
Mucho menos los que no saben
Te
he oído decir que a ti no te gusta moverte en ambientes puramente flamencos.
No te gustan esas voces críticas que parecen no estar nunca contentas...
Bueno,
cuando yo me quiero mover en un ambiente flamenco me voy con los cuatro amigos
y no voy a tener problema ninguno. Vamos a echar un rato y ya está. Pero
no me gusta ir a tertulias de flamenco y esas cosas. No tengo tiempo para eso.
Un
nuevo disco, algo diferente que contar...
Esto
es como cuando se hace un guión para el cine. Ahora me ha tocado hacer
otro. Yo creo que el argumento es diferente, la película es otra. Y también
es verdad que es una continuación, un peldaño más que espero
estar subiendo en mi vida como músico.
¿Sigue
un tema central o es una colección de temas compuestos en un período
de tiempo?
Quiero
seguir dando lo mejor que tenga. Este disco está cargado de melodías
como toda mi música. El tema "Ciudad de las ideas" es una mezcla
de cosas que hay dentro de mí y que me parecen muy interesantes. Hay unos
coros que parecen salir del fondo de la Tierra y canta Montse Cortés muy
bonito y lo que se desarrolla en medio es un tema flamenco, flamenco, flamenco.
Es el tema "Tres notas para decir te quiero", busco la melodía,
la naturalidad y el ritmo. Y hay unos tangos ("Compare Manuel"), inspirados
en el mundo de las celebraciones gitanas, de las bodas y todo eso. Luego, hay
un tema, "Tatá",
que es una rumba pero no es una rumba, tiene que ver con el merengue, es un juego,
algo divertido que trata de buscar una formula rítmica. Y hay una soleá
("Córdoba") que es
una de las cosas que puedo decir que he aportado, que es una cosa mía".
La
soleá de Vicente Amigo.
Sí,
yo creo que es mi soleá. Todos los artistas tienen que tener una búsqueda
interior y yo creo que he encontrado ahí algo que había dentro de
mí.
Está
dedicada a Córdoba, tu ciudad.
Sí.
Pero es Córdoba y es Andalucía. Cuando escuchas eso estás
escuchando Andalucía.

A
sus 33 años Vicente Amigo se ha construido una carrera sólida. Y
ha ayudado a arrancar o consolidar la de otros artistas. Una ojeada a su lista
de colaboraciones como músico, compositor o productor: El Pele, Vicente
Soto, Potito, Carmen Linares, Remedios Amaya, José Mercé, Luis de
Córdoba, Dieguito el Cigala y otros que se quedan en el tintero. En muchos
casos, estas colaboraciones han producido unos logros artísticos y comerciales
más que destacables.
Vicente,
todo lo que tocas últimamente se convierte en oro, las producciones...
Pues
me voy a tocar el bolsillo también (risas).
¿Es
cuestión de olfato o de trabajo?
Yo
creo que se juntan unas pocas cosas. Lo primero es el amor, si le pones amor a
lo que haces no tienes nada que perder. Es saludable y te hace sentir bien. Luego,
lo que venga. Y si después funciona... supongo que te refieres a la grabación
de Mercé y a la de Remedios, a eso... pues lo hice con todo el amor del
mundo. Lo del disco de Mercé fue muy especial porque es un disco íntegro
mío, un disco hecho a mi forma. Y siempre que me llaman para que ponga
mi personalidad y digo que sí, pues me entrego. Pero también es
verdad que la gente se ha entregado y... la suerte también cuenta.
Sí,
pero cuando la suerte se repite varias veces...
No
sé. Es mucha suerte (risas). O que le gustas a la gente porque transmites.
Yo, desde luego, no me compro un disco que no me guste.
¿Has
llegado hasta al punto de sentirte agobiado, comprometido, con otros artistas
que te piden que les hagas cosas?
Uffff.
Sí. Mucho, mucho. Muchas veces tienes que decir que no puedes, y yo no
sé decir que no. Y muchas veces te llaman y no puedes, no puedes estar
todos los días grabando con todo el mundo. No hay tiempo físico,
ni cuerpo, ni energía para eso. Y dices que no puedes y a lo mejor te creas
un enemigo porque se piensa que te has subido a la parra. Yo soy muy aficionado
y me gusta el cante pero ahora no puedo porque tengo que estar dedicado a lo mío,
a mi disco, a mi compañía que apuesta por mí.
De
hecho, has llegado al punto de colaborar contigo mismo, con las voces.
Sí,
pero es anecdótico. A mí me gusta cantar pero no para demostrar
que canto. A veces hay mensajes, por cuestión del carácter que le
quieras dar, de tu forma de ver y si resulta que lo puedes hacer, ¿Por
qué no?
Te
he oído decir que el arte es lo divino y la guitarra sólo un instrumento
para expresarlo. Tienes el instrumento ¿Y lo divino?
Yo
creo que poseo...(duda), que me perdone quien crea que no, yo creo que sí
(risas), para que voy a decirte que soy un instrumento. Mira, el arte es divino
pero no existiría si no están aquellos que lo perciben y se emocionan
con él. Y el gusto se puede desarrollar y hay mucha gente que se emociona
con música con la que yo no me emociono. De todas maneras, lo que me hace
emocionar yo considero que tiene arte. Y nada más por el hecho de que me
pueda emocionar con el arte ya estoy teniendo algo de divino. Y eso es un privilegio.
Pero eso depende mucho del que escucha. A mí me encanta Pat Metheny y hay
gente que le pone peros pero a mí me da igual.
Sí,
es una influencia clara y no sólo en ti sino en otros guitarristas como
Cañizares.
Bueno,
ahora se están pidiendo colaboraciones de flamencos o cosas que tengan
connotaciones flamencas en todo tipo de discos. El flamenco bebe de otras fuentes
lo mismo. Y a lo mejor es para hacerlo un poco más abierto o por mera necesidad
del artista porque él pertenece a esa música o la música
a él.
Eso
puede hacer que la gente se acerque más al flamenco pero también
puede hacer que la gente crea que el flamenco es otra cosa.
Sí,
desde luego. Si yo dijera que eso está mal estaría hablando en mi
contra. No porque estemos hablando de flamenco sino de creatividad y si un músico
decide que quiere poner algo de flamenco en su disco hay que escuchar el resultado
a ver si te gusta. A priori, yo veo todo perfecto, que la gente tenga libertad
para abrirse a otras músicas o para cerrarse. Que cada artista tenga su
criterio.
¿Te
consideras buque insignia de la nueva generación de guitarristas? Mucha
gente te ve así.
Yo
me considero un guitarrista más de los de mi generación. Y me considero
un artista. Que es por lo que me muevo, no soy un hombre pegado a una guitarra,
me gusta disfrutar de muchas cosas y plasmarlo después en mi guitarra que
es el medio en que me expreso mejor pero... vamos... yo trato de dar arte, no
sólo guitarra.
El
filtro de tu guitarra.
Por
supuesto. Todo lo que me emociona lo quiero hacer mío. Eso es muy común
en los artistas y yo soy un poco místico para esto del arte, a lo mejor
no hay que serlo, pero yo lo soy. Este momento de la vida me ha pillado un poco
así.
No
te ha dado por el budismo o algo así.
No,
he leído algunas cosas y me interesan mucho. Pero a ratos. Soy así,
disfruto del momento. Me interesa una cosa y me deja de interesar. Pero siempre
trato de que haya algo que me interese. Un aliciente.
¿Qué
te interesa últimamente?
Pues
Kavafis, el poeta. Mi disco se llama "Ciudad de las ideas" por un poema
suyo que se llama "El primer peldaño". Es el poeta que más
me ha dolido y el que más me ha curado. Es increíble como este poeta
puede ayudar al alma de las personas.
¿Te
gusta la poesía?
Me
interesa todo. Pero no tengo tiempo para leer lo que quisiera, igual que no tengo
tiempo para escuchar todo lo que quisiera, ni ver las películas que quiero
ver. Ni a lo mejor para tocar la guitarra todo lo que quisiera.
Está
el lado místico, pero tocar, componer, es cuestión de trabajo.
Es
trabajo. Pero yo le doy mucha importancia a lo místico, a la hora de percibir
el arte. Yo no soy del mundo de los toros pero voy a ver a algunos toreros por
razones de arte. Mi abuelo me llevaba a los toros y me aburría porque no
entendía muy bien... pero hay artistas del toreo que te dejan enganchaos
para siempre. Y hay flamencos que hacen a la gente venirse de otros países
porque les ha llenado. No es que digan "voy a ir porque he visto el flamenco".
No, han escuchado a algún artista que ha cambiado sus vidas. El arte es
eso.
¿A
ti quién te enganchó en el flamenco?
Paco
de Lucía, cuando tenía 3 años. Por su culpa toco la guitarra.
(Risas). Si no os gusta, le echáis la culpa a Paco (más risas).
Recuerdo
esa letra, "me gusta fumar la yerba, la hierbabuena". ¿La había
donde la compusiste?
Fue
en Córdoba. Decía, "me gusta saborear", no digo (risas)
"fumar". Eso lo has dicho tú. Yo ya no fumo. Fumaba hace 10 años,
pero fumaba tres paquetes de tabaco, rubio, cualquiera, Fortuna, Chester, Lucky,
Marlboro, como un carretero.
¿Ha
sido un parto fácil, este último disco?
Hombre,
me ha costado algo. Pero yo creo que cuesta más trabajo meterse en una
mina y no ver el sol. O subirse a un andamio. Yo a lo que concedo valor es al
resultado, hacer algo muy mío y dárselo a la gente que le guste
la música.
No se lo dais, se lo cobráis.
(Risas)
Hombre, claro, lo cobramos. ¡Y lo que me cobran a mí por poner los
azulejos en el cuarto de baño!
Javier Primo.
Publicada en la revista de flamenco "alma100". Enero, 2001.
Tour
2001 "Ciudad de las Ideas" Lugares y fechas
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