|
|
Paco
de Lucía, Entrevista (parte 2)
Madrid, 1998
Sobre Luzía
Cuando
yo tenía veinte años pensaba que a los cincuenta por fin encontraría
la serenidad, pero cada vez estoy mas confundido, más perdido, a medida
que se van ampliando los conocimientos te sientes más inseguro, ves que
todo es más relativo y sabes menos de todo, ahora echo de menos aquellos
veinte años en que me sentía realmente Superman y creía que
lo tenía todo.
Todo
lo que uno vive te va llenando de sensaciones, el dolor cuando más profundo...hace
que tu sensibilidad se acostumbre a que el dolor es así de profundo, y
la alegría en contrapartida es igual de honda. De alguna manera hay una
relación entre lo que compones, lo que escribes o tocas, con lo que has
sentido, si has sentido un dolor muy hondo, eso se traduce de alguna manera a
la hora de componer, el flamenco esta lleno de eso, de dolor, de tristeza, de
la persecución del pueblo gitano, la marginación, Andalucía
y la pobreza, y el hambre.
Hay
mucha gente que presume de haber pasado hambre, pero yo no pasé hambre,
mi padre se encargó de que no pasáramos hambre, pero estabamos con
lo justito, eso es positivo para cualquier artista.
Hagas
lo que hagas, estamos en una sociedad en que los niveles, los listones están
tan altos, que si realmente quieres llegar a ser alguien tienes que convertirte
en algo tan horrible como es ser un especialista y dedicar tu vida a ello, encerrarte
en un cuarto a comerte el coco, a tratar de llegar al nivel mas alto.
Este
es en disco básicamente de guitarra, un disco flamenco a la manera tradicional
pero con percusiones, algún laúd, mandolina, Antonio Carmona de
Ketama toca el cajón en una bulería, para mi Antonio es quien mejor
toca el cajón de todos, tambien están Tino di Geraldo, Benavent
y un cantaor que a mi me gusta mucho que es Duquende, que hizo uno tangos muy
bonitos.
No
se si este disco es el "mas" sentido...si esta sentido porque cada disco es un
parto dolorosísimo, yo cada vez que hago un disco me vuelvo loco de verdad,
me lleno de ansiedad, de angustia, miedo e inseguridad, y siempre pienso que no
vale nada y tiro más de la mitad a la basura...se convierte en una enfermedad,
hacer un disco se convierte en una enfermedad, sufro mucho.. de repente saco una
frasecita que me da mucho gusto y durante cinco minutos puedo ser el mas feliz
del mundo, pero al cabo de esos cinco minutos vuelve la inseguridad y el miedo
y la incertidumbre. ¿Que hago aquí con lo bien que se esta en la playa
tomando el solecito? Ya tengo dinero bastante para no tener que comerme el coco
más, pero llega un momento en que me digo que tengo que seguir peleando
y luchando para seguir vivo, para que me de la sensación de que sigo vivo
y con algo que decir.
Ahora
queda la satisfacción de que en dos o tres años, por lo menos...no
tengo que encerrarme a grabar otra vez.
Yo
no podría vivir sin la guitarra, pero a la vez es un sinvivir, porque es
un instrumento tan difícil, tan desagradecido, le dedicas toda una vida,
horas y días, y de pronto sales a un escenario, y ese día estas
perfecto para tocar y sin embargo no das una, y no logras averiguar porqué...
depende de tantas cosas, de cómo estén las uñas de largas...pero
te hablo de décimas de milímetro, te preguntas ¿Qué pasa
¿Que me esta fallando? Y puede ser una uña mal limada... es un instrumento
bien cabrón.
Una
vez borracho, en Nueva York, me subí en un club de jazz a tocar una guitarra
eléctrica, y cuando bajé tenía todas las uñas rotas,
por las cuerdas de acero ...y ya ...nunca más.
No
me interesa, hay mucho que hacer todavía con la guitarra española.
Tocar
la eléctrica es interesante, porque con la acústica tu tocas una
nota y enseguida se apaga, con una eléctrica suena una nota y puedes estar
diez minutos con esa nota, eso quiere decir que te da mucha mas tranquilidad para
tocar, mientras suena esa nota te da tiempo a pensar que haces detrás..
en la española enseguida tienes que dar otra nota, porque se acaba el sonido.
Me
parece mucho mas difícil.
Yo
no tengo una buena relación con la guitarra, como instrumento, me cae mal,
de verdad que me cae mal..
A
los guitarristas flamencos se nos da mal expresar con la palabra, porque somos
cafrecillos, somos gente que nos hemos criado en un cuarto, encerrados, solos
, sin hablar, no tenemos la palabra fácil. Si me dejas la guitarra yo puedo
estar aquí hasta mañana contándote cosas, pero con la palabra
no tengo costumbre, yo envidio a mi amigo Felix Grande, cuando lo oigo hablar
es lo que más admiro del mundo, tener elocuencia, tener gracia para contar
algo. Yo me he pasado más de media tocando un instrumento para poder contar
algo, donde me siento medio seguro es con una guitarra en la mano.
El
flamenco siempre ha sido una música como de tercera categoría, y
quizás le estoy dando demasiada importancia, siempre fue una música
de gitanos, de andaluces, de gente de las tabernas. Lo que te puede resumir bien
esto, es un recuerdo de alguien que dijo en mi pueblo, "Paco de Lucía es
un fenómeno, toca la guitarra muy bien", y dijo uno que había allí,
que era vecino mío, "este que va a tocar bien, hombre, si le conozco yo
de chico, si venía a mi casa a comer y tenia la cabeza llena de granos".Con
esto te hablo del sentido de que lo que es nuestro no tiene valor, eso pasa aquí
y en cualquier otro país, lo autóctono , lo folklórico, está
desacreditado, viste mas ir a un concierto de rock, aunque sea una porquería,
que ir a ver a uno que toque el charango, que es una maravilla.
Llevo
desde los doce años tocando en el extranjero, y de alguna manera abres
puertas a la gente que viene detrás, aquí no hay trabajo para la
cantidad de buenos artistas que hay dentro del flamenco, porque hay gente maravillosa,
gente que hace una música que no hace el resto del país, como esos
cantantes y grupitos que salen hay cosas horrorosas y de salida venden 500.000
copias de su primer disco, y otro chavalito lleva sufriendo años para poder
ganar para comer, aunque lo que que hace tiene muchísima más calidad.
|